“Desdibujada en mi memoria queda la estela de tu imagen al partir, tu perfume ondeando cual sombra persiguiendo su dueño”. Aquellas líneas descansaban sobre el viejo cuaderno que su nieta había desenterrado de entre una polvorienta montaña de recuerdos. Las palabras aún resultaban complicadas para la pequeña, más aún su significado. No obstante, le pedía con la mirada que siguiera recitando para ella, igual que hacía con los cuentos por la noche. Sus ojos resultaban irresistibles, ocultaban la belleza de su madre y la inocencia y comprensión de su abuela. Continuó leyendo, al tiempo que recordaba a aquella joven que tantos versos había inspirado, con la que tantos besos entre los juncos había compartido y después ocultado al mundo. La mujer de su infancia y juventud, la que había desaparecido con la guerra, atrapada en el lugar equivocado en el momento equivocado, especialmente siendo mujer. Tan distinta a aquélla con la que años después se había casado, a la que adoraba, pero con la que compartía una complicidad nunca comparable a la que mantuvo con su anterior amor clandestino. ¿Es esta la abuela? A pesar de su corta edad, ya desbordaba entendimiento detrás de aquella sonrisa pícara. Sí, cariño. Es la abuela.




Tiento
Me gustó. Felicitaciones.
Elsa Eithne
Muchas gracias, un saludo.
Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Elsa y mi voto desde Andalucía
Elsa Eithne
Muchas gracias, Mabel. Tus comentarios son un gran apoyo. Un saludo.
VIMON
Buen relato, Elsa. Saludos con mi voto.
Elsa Eithne
Muchas gracias por el comentario. Un abrazo.
jon
Impregna sentido a tanto sentimiento. Muy bien escrito.
Saludos, Elsa.
Elsa Eithne
Muchas gracias, Jon. Un abrazo.
Anakin85
Me ha encantado! Un microrrelato que se hace aún más precioso con la inocencia de un niño. Un saludo!
Elsa Eithne
Me alegra que te haya gustado. Un saludo.
Claudio_3
Buen relato, me ha gustado mucho, en especial esa nietecita que da un tono de inocencia, de nostalgía. Un saludo y mi voto.
Elsa Eithne
Muchas gracias por el comentario, Claudio. Un abrazo.