Hablamos de esos rinconcitos a los que nos gusta acudir cuando necesitamos intensamente evadirnos del mundo. Nuestras maravillas.
Nos amparamos de la vida. Guardamos nuestros tesoros más preciados. Recuerdos.
No son más que pequeños suspiros. Lo que realmente anhelamos son sus ojos. Su boca. Su sonrisa. Su facilidad para sostener un significado existente. Su forma de vivir intensamente. Sus pequeñas maravillas.





VIMON
Muy buen texto.
Mabel
Siempre es bueno apartarse un poco de la vida cotidiana, no solo para pensar si no para que tu cuerpo y mente se relajen. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Elsa Eithne
Sencillo y evocador; precioso. Enhorabuena y un saludo.
Claudio_3
Bellos pensamiento. Te dejo mi voto y a portada!!!