-Estoy bien-añadí para luego dar por concluida la llamada.Traté de hacerla lo mas breve posible, lo último que quería era distracciones.
Me había acostumbrado a su excesiva atención, pero en ese momento era una molestia.
Apagué el teléfono y lo dejé a un lado.
Examiné mi cuerpo al descubierto y me encontré atractiva,el agua le daba un brillo especial a mi piel morena que hacía el momento aún mas placentero.
Tendida sobre la bañera con los brazos relajados hacia los costados gozando de cada segundo que transcurría.
Observé la hora en el reloj de mano que habia comprado especialmente para la ocasión, las agujas señalaban las 11:58 pm.Pasadas las 12 cumpliría mis 25 años.Contemplé mi alrededor mientras sonaba Mozart de fondo,moviendo la cabeza al unísono de la sonata,disfrutaba el dramatismo de la situación.Comenzé a sentir como mi cuerpo se debilitaba de a poco hasta que con las pocas fuerzas que me quedaban hundí mi cabeza entregándome por completo al destino.
Quién dijo que la muerte no es agradable.





Mabel
¡Excelente historia! Un abrazo Samanta y mi voto desde Andalucía
Gisel
que buen relato! me encanto
sami
Gracias! saludos.
neuf
¡Merece estar en portada! Maravilla.
VIMON
Terrible tu relato, Sami, pero muy bueno.