Francamente no se por qué escribo, en verdad no lo se. Al parecer es un brote del espíritu del que solo me hago consciente cuando llego a su punto final. Casi siempre es un viaje cuántico del que no tengo memoria, como si hubiese quedado congelada en aquellos relojes dalinianos que chorrean arte y horas eternas.
De regreso solo encuentro palabras escritas venidas de un espacio-tiempo desconocido para mi, pero que asoma tras las letras. Se revelan historias donde todo era abismo, y tantos universos emergen que una vez más caigo en ese absurdo que todo lo atraviesa. Sin razones ni sentidos aquí me encuentro y me pierdo, es todo lo que necesito por ahora.
Solo una brizna de hierba permanece en mi mente después del letargo.
Libre con ella me vuelo y así soy viento y poema.
Libre por un minúsculo instante que, de hecho, ya ha terminado.
Tan libre como el pájaro que canta en su jaula.





Temor
Bello. Saludos con mi voto!
Mabel
¡Qué belleza! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
VIMON
Un texto excelente, Negra. Te felicito.
Yulia de la Tarde
De todo mi gusto. Saludos!
Loremac
Felicitaciones, mi voto y un cálido abrazo!!!
Negra Sur
Gracias amigxs por sus palabras y su tiempo!
jon
Mi perplejidad iba en aumento tras las primeras palabras de este fenomenal escrito.
Con qué habilidad has descrito la sinfonía o torrente de palabras que acuden, sin ser llamadas, a nuestra mente y que transcribimos rápido en un folio.
Me ha encantado la ironía vertida en la última frase.
Mi ovación.
veteporlasombra
Siempre nos quedará París… Creo que así nos sentimos un poco todos los que nos apegamos a la escritura. Bien contado. Un saludo…
sebagz16
Muy lindo. Un tentempié.