Entonces lo sentí, sentí como me rompía en mil pedazos. Busqué el pegamento que uniría todos esos pedacitos de mí, como tantas veces lo ha hecho, aunque algún fragmento se quedase por el camino.
Lo busqué, pero esta vez no logré encontrarlo. Habían sido tantas las ocasiones que lo había usado en otros y en mí, que ya no quedaba.
Entonces descubrí que no podía hacer otra cosa que quedarme quieta y rota. Esperaba que alguien llegase a ensamblar todas las piezas. Anhelaba que alguien hiciese por mí lo que yo había hecho por otros.
Y mientras esperaba seguía allí, rota.





arcano
Buen relato breve, me ha gustado. Una metáfora bien hecha, y enternecedora. Enhorabuena Shei.
Shei
Muchas gracias, Arcano. Me alegro de que te haya gustado, los comentarios como el tuyo siempre animan a seguir escribiendo.
Mabel
Hay situaciones en las que el amor actúa desesperadamente que no tenemos cabeza para pensar. Sentimientos que se han alejado y no volverán. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Shei
Muchas gracias, Mabel.
Desafortunadamente, y por fortuna, somos seres emocionales y tendemos a dejarnos llevar los sentimientos aún cuando sabemos que no deberíamos. Lo que tenemos es que aprender a aceptar que la gente, los sentimientos y las situaciones cambian; y que a veces debemos dejarlos ir.
Saludos.
TroodonT
Bonito relato.
Saludos
Shei
Muchas gracias, TroodonT. Siempre es agradable saber que lo que escribes le gusta a la gente.
Un saludo
Elsa Eithne
Un curioso pero bello relato. Enhorabuena. Un saludo.
Shei
Muchas gracias, Elsa. La verdad es que me está sorprendiendo la cantidad de me gustas que recibe el relato. De verdad, gracias por el apoyo.