Sigue caminando, soldado de plomo, sigue caminando. El azul de esas aguas te espera. ¿Acaso haz visto un sol mas calido que ese? Sigue caminando.
Las palmeras azotadas por el viento permanecen inmóviles y el aroma del mar se le ha escapado al artista, pero está allí, debes creerlo. Sigue caminando, soldado de plomo, tienes orden de no detenerte. Cuando tus pies sangren se te permitirá cambiar el rumbo, pero el destino es el mismo, a nadie le importan tus pies. Sigue caminando.
No lo intentes persuadir, la última pincelada se ha secado y no hay enmienda posible. El amarillo se enfría con cada paso, abre bien los ojos y sigue caminando. Cuando te acerques lo suficiente notaras el artificio, entonces puedes parar, soldado de plomo. Otro sol te espera.





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Alex y mi voto desde Andalucía
Loremac
Notable !!!
Mi voto y felicitaciones.
Elsa Eithne
Precioso relato, me gusta mucho el ritmo que transmites con la repetición del “sigue caminando”. El final es impactante. Enhorabuena y un saludo.