Sólo queda lamentarse,
a la muerte a la cual me condenaron
Como no gemir si los parásitos devoraran mis tripas
Si vivir es un engaño
Vivir tormentos
Desear morir
Cada cual su cruz
Cada cual con sus fantasmas y monstruos de ropero de niño
Cada cual con su pena que estrangula la garganta;
impide gritar y vomitar el maldito dolor
Dolor por tanta miseria !
Dolor con impotencia!!
Y moriré, y nada habrá cambiado
MISERIA!!
Maldita miseria!





Mabel
¡No todo es felicidad.! Un abrazo Marcelo y mi voto desde Andalucía
Valentino
Si vamos a ser parte de los poetas malditos, ai c´empezar por superar uno d´estos versos:
“Antes, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos corrían. Una noche, me senté a la Belleza en las rodillas. - Y la hallé amarga. - Y la insulté.
Me armé contra la justicia.
Me escapé. ¡Oh bujas, oh miseria, oh odio! ¡A vosotros se confió mi tesoro!
Logré que se desvaneciera en mi espíritu toda la esperanza humana. Contra toda alegría, para estrangularla, di el salto sin ruido del animal feroz.
Llamé a los verdugos para, mientras perecía, morder las culatas de sus fusiles. Llamé a las plagas para ahogarme en la arena, la sangre. La desgracia fue mi dios. Me tendí en el lodo. Me sequé al aire del crimen. Y le hice muy malas pasadas a la locura.
Y la primavera me trajo la horrorosa risa del idiota. Habiendo estado hace muy poco a punto de soltar el último ¡cuac!, se me ocurrió buscar la clave del festín antiguo, donde había tal vez de recobrar el apetito.
La caridad es la clave. - ¡Esta inspiración demuestra que soñé!
“Seguirás siendo hiena, etc.”, exclama el demonio que me coronó de tan amables adormideras. “Gana la muerte con todos tus apetitos, y tu egoísmo y todos los pecados capitales.” ¡Ah! Ya aguanté demasiado - Pero, querido Satán, te lo suplico, ¡menos irritación en la pupila! Y mientras llegan las pequeñas cobardías rezagadas, tú que aprecias en el escritor la carencia de facultades descriptivas o instructivas, te arranco unos cuantos asquerosos pliegos de mi cuaderno de condenado.” , Rimbaud.
Cuando se trata de maldad i miseria n´ai ce ser comedido, ai ce ser realmente malvado i prolifico. Saludos.
chelo
“Llamé a los verdugos para, mientras perecía, morder las culatas de sus fusiles”.
Preciosa manera de expresar la fiereza de la maldita realidad.
Me gustó tu escrito, la entremezcla de narrativa y proza poética.
Saludo
Claudio_3
Maldita miseria! Bonitos versos. Saludos
Albatros Negro
Me gustó mucho, tienes mi voto amigo de Chile.
gonzalez
Me gustó mucho, amigo Chelo! Me quedo con esta parte, “Y moriré, y nada habrá cambiado” Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
Yulia de la Tarde
La contradicción entre el título y el contenido, develan una gran felicidad en la miseria. Creativo.
Saludos!