El tren

Escrito por
| 107 | 22 Comentarios

Abordé el tren temprano esa tarde. Como cada dia, desde que recuerdo, me dirigía a casa después de una agotadora jornada laboral. En la oficina, la reverberación de la pantalla de la computadora me irritaba los ojos, además de que el brazo derecho se me dormía desde el hombro y sentía la mano como si trajera mil hormigas. En la parada del metro, la ancianita pordiosera a la que siempre le daba limosna me había mirado con lástima, como si yo fuera el desposeído y no ella; tal vez había visto en mis ojos el cansancio acumulado de tantos años de trabajo infructuoso, estéril.

El tren iba lleno y arrancó bufando, como una locomotora antigua. Los pasajeros que no alcanzamos asiento nos movíamos cual naves en medio de una tormenta y terminábamos restregándonos unos contra otros cada vez que la bestia se detenía. En aquel vaivén enfurecido, a mi mente venían recuerdos de la infancia que me llenaban de nostalgia: rememoraba el transporte escolar donde los niños charlábamos inquietos y entonábamos canciones, contentos de llegar a casa, donde nos esperaba una sopa caliente y una madre cariñosa.

El monstruo de acero se tragaba los kilómetros a una velocidad asombrosa, Sin que yo supiera cuándo, el vagón se fue quedando sin gente. Poco a poco fueron apareciendo asientos vacíos por doquier. Ni el conductor ni el megáfono habían anunciado parada alguna, o no los oí: la verdad, nunca sentí que el tren se detuviera. Entonces miré por la ventana y ví que ya no circulábamos por la ciudad, todo era campo.

Los árboles y los arbustos pasaban frente a mis ojos a una velocidad alucinante. No se veían casas ni edificios y a lo lejos pude vislumbrar una larga cadena de montañas. Hubiera querido preguntar sobre nuestra ubicación y destino, pero entonces me percaté de que estaba sólo. En aquel vagón no había nadie más.

En otro tiempo, ante una situación como ésta hubiera reaccionado distinto: gritando, pidiendo auxilio, intentando saltar del convoy o buscando la barra del freno para intentar detenerlo. Ahora me sentía diferente: una extraña tranquilidad se apoderó de mi mente y me hacía sentir bien.

El tren seguía su camino cual potro desbocado y yo empecé a sentir la alegría de la libertad recuperada. El alborozo de la liberación. Una hilaridad interna me inundó el pecho y me proyectaba a disfrutar de aquella carrera desenfrenada.

Entonces vi el muro que se precipitaba vertiginoso hacia nosotros y me sentí totalmente dichoso…

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    12 junio, 2016

    Siempre vemos una luz al final del camino. Un abrazo Vicente y mi voto desde Andalucía.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      12 junio, 2016

      Gracias por tu visita, Mabel. Un abrazo.

  2. José María

    12 junio, 2016

    Retorno a Falsaria después de tanto tiempo, y justo me estreno con este viaje en tren hacia la libertad. Un abrazo Vicente!

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      12 junio, 2016

      Me alegra tu regreso, José María. Mil gracias por tu visita y un abrazo.

  3. Imagen de perfil de Charlotte

    Charlotte

    13 junio, 2016

    Se me ha acelerado el pulso como si estuviera subida a ese fantástico tren y me hubiera encontrado ante el muro. Buen micro, Vicente. Un abrazo

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      13 junio, 2016

      Gracias por tan lindos comentarios, Anita. Un fuerte abrazo.

  4. Imagen de perfil de jon

    jon

    13 junio, 2016

    Me tienes que pasar el horario. ¡Me encantaría hacer ese viaje!
    Buen trabajo, amigo Vicente.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      13 junio, 2016

      Es el Expreso de Medianoche, amigo Jon, que pasa siempre a horas indeterminadas…Muchas gracias por tu visita y un fuerte abrazo.

  5. Imagen de perfil de LluviaAzul

    LluviaAzul

    13 junio, 2016

    Querido Vimon, ese tren me acelero el pulso. Esa sensación de libertad, es fantástica. Un abrazo, fuerte.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      13 junio, 2016

      Me alegra que te haya gustado el relato, Lluvia, y esa sensación de libertad que todos anhelamos. Mil gracias por pasar y un fuerte abrazo.

  6. Imagen de perfil de gonzalez

    gonzalez

    13 junio, 2016

    Me encantó, amigo Vimon! Esta parte es increíblemente cierta, “En aquel vaivén enfurecido, a mi mente venían recuerdos de la infancia que me llenaban de nostalgia” Creo, nos pasa a todos. Te felicito! Mi voto y un fuerte abrazo!

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      14 junio, 2016

      Que bien que te gustó el relato, amigo González. Gracias por tu lectura y comentarios. Un fuerte abrazo.

  7. Imagen de perfil de arcano

    arcano

    15 junio, 2016

    Enhorabuena por el micro, Vicente, y una bonita escapada en tren. Todos soñamos cuando viajamos en tren con escapar de la rutina que nos agobia. Mi voto y un saludo.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      15 junio, 2016

      Así es, Alberto, mucha gente fantasea con la idea de a libertad. Gracias por tu visita y comentarios.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      15 junio, 2016

      Me alegra que te haya gustado, Magali. Gracias por tu visita y un abrazo.

  8. Beatriz Álvarez Tostado

    16 junio, 2016

    Me gusta mucho este micro, VIMON! Una analogía muy buena de la vida, bueno, así la percibo. Los movimientos bruscos del tren, los acontecimientos que no nos percatamos, los momentos de nostalgia, pudiera seguir mencionando más detalles de tu excelente micro pero prefiero felicitarte y emitir mi voto junto con un abrazo regio.

  9. Imagen de perfil de Loremac

    Loremac

    17 junio, 2016

    Un viaje lleno de imágenes en su devenir, mi voto y felicitaciones querido VIMON!!!

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      17 junio, 2016

      Muchas gracias, querida Lore. Un abrazo.

  10. Imagen de perfil de Per

    Per

    17 junio, 2016

    Lindo viaje, como el que me trae acá de vuelta por Falsaria… Abrazos y felicitaciones, amigo.

    • Imagen de perfil de VIMON

      VIMON

      17 junio, 2016

      Bienvenido de regreso, amigo Per. Un abrazo.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Cargando…
Abrir la barra de herramientas