Ahora lo sé, y es terrible sentirse como un rio sin cause, solo agua turbulenta que se va, impetuosa y furiosa, sin propósito, sin voluntad, solo ira.
Como el tronco seco que se queda, enraizado en la vera del camino o en la acera, sin verano, sin primavera, sin hojas secas, sin lluvia, sin la vida; solo madera muerta.
Morir de amor sin sufrimiento, sin dolor, sin remordimiento; ojos que no ven, lágrimas que lloran, ceguera habitual de mirar a oscuras, solo caos, solo sombras, solo locura.
Loco de atar sin ataduras, que mas da vivir la vida sin cordura, en libertad sin poder volar, sin tener alas, sin tener un ideal, sin un destino, como hoja al viento, a la deriva, siempre sin sentido.
Ahora lo sé, que no sé nada, vacio del corazón, vacio del alma, que más da si es de día o es de noche, solo me gustan los atardeceres, sin frio, sin calor, sin horas en el reloj, solo el ocaso.
Andar sin avanzar, en círculo, pasos en falso, ya no quiero llegar, me da los mismo el éxito o el fracaso, subirme a la montaña o caer de bruces en el fango, sin importarme nada, sin reclamos.
Que más da, mirar el horizonte o el pasado, ya todo lo he andado, ya es igual si paras a respirar o continuas luchando, todo es inalcanzable, sin esperanza, sin fe, sin interés, solo hastió, solo fastidio.
Ahora lo sé, y es tan triste entender tanto desprecio, tanta indolencia, tanto desdén, a veces creo que es mejor estar muerto…
Que vivir con tanta indiferencia.





VIMON
Excelente poema, Luis.
Iván.Aquino L.
La indiferencia y el silencio… Como duele.
Mi voto y mis saludos.
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía