Hace calor en el interior. Los ocupantes se esquivan las miradas, avergonzados de colaborar en la tarea encargada. Uno de ellos, enorme y con barba cerrada, se viene abajo y comienza a llorar. La de al lado termina de comprobar el estado del rifle y le posa una mano sobre el hombro intentando consolarle.
El traqueteo mueve sus cuerpos y armas en un vaivén caótico hasta que el vehículo para en seco. Ruido de pasos y la puerta que se abre dejando que la luz del sol explore las tripas de la furgoneta. Los diez agentes salen rápidamente y perfectamente coordinados en dos subgrupos de a cinco. Uno de los comandos se interna en un barrio de clase obrera y el otro se dirige a un hotel de postín. Igualdad, fraternidad y blablablá.
***
Los vecinos corren hacia sus casas al escuchar los primeros disparos. Abato a unos niños jugando a la comba y el corazón se me encoge un poquito más. Tomo una calle lateral y me interno en un bloque de viviendas. Echo la puerta de un piso abajo. En la cocina le meto un tiro a un hombre de mediana edad que leía el periódico con una tostada en la mano. Cae sobre el periódico y la tostada no cae por el lado de la mermelada. Qué suerte, pienso esbozando una sonrisa infernal. En el salón mato a dos de sus hijos que veían el tenis y en una habitación acabo con su mujer, que intenta escapar por la ventana. Tres balas: abdomen, espalda y cabeza. Carnicería. Salgo y continúo mi trabajo mientras el contador sube y sube.
***
El agua de la piscina del hotel cambia de color. Una chancla flota sobre la superficie.
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El conductor recibe una llamada comunicándole que se ha alcanzado el tope. Transmite la información a los dos comandos y enciende la radio del coche.
***
Se sientan en el interior de nuevo. Ahora son nueve. Una voz masculina comenta:
-¿Cuánto más tenemos que seguir haciendo esto?
-El teniente dice que el objetivo son 800 millones de momento. Estamos en 5 billones. Aún queda trabajo.
-Pero, ¿esto está bien?
-Ya no es cuestión de moral sino de supervivencia.
-¿Qué le pasó?
-No pudo soportarlo más. Se descerrajó un tiro en la boca después de descolgarse del grupo.
-Quizás haya sido el más decente.
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Se echa hacia atrás. Ajustes demográficos, me cago en la madre que los parió. Y el otro que no se usen condones. Quizás tenga que ir a por estos…para hablar.





Iván.Aquino L.
Muy interesante, te doy mi voto y mis saludos cordiales de mi parte que pases un buen domingo.
Mabel
Muy buena historia. Un abrazo Andrés y mi voto desde Andalucía
moisesrivher
Muy ingenioso tu relato. Te doy mi voto y nos estamos leyendo
Saludos desde México.
Anakin85
Muy buen relato con un interesante mensaje. El tema que tratas es más complejo de lo que parece, al menos para mí, e imposible de resolver a causa de la gran guerra, ya eterna, entre la realidad, la ética y la moral. Es duro, pero me ha gustado mucho. un saludo y mi voto!
gonzalez
Bueno, qué te puedo decir, amigo Miranda… hablando de relatos, por lo menos para mí, los tuyos son los mejores, me encantan. Mi voto y un fuerte abrazo!
Temor
Ya el título es muy revelador, saludos!!
AVM
Muy amables, compañeros. ¡Buen día!