Voy a hablar (bueno, a escribir en realidad) acerca de una idea que alguna vez escuché en clase de filosofía (por lo tanto la idea no es mía, así que no es que yo sea muy filosófico que digamos); la idea es muy simple: “El ser humano teme al olvido y por ello busca inmortalizarse por medio de la música, la literatura, el arte, etc…”
Aunque no me guste mucho la clase de filosofía (no por el hecho de ser filosofía, sino por mi profesora), me gustan (corrigo: me encantan, me obsecionan y me enloquecen) muchas ideas o pensamientos de esta clase, como este en específico: “el ser humano teme al olvido…”
Pero yo pienso que el ser humano no teme al olvido, no a que lo olviden, sino más bien a olvidar el mundo que “conoce” y busca dejar algo acá (me refiero al mundo, no a mi cuarto), algo para que lo recuerden, pero sobretodo busca dejar algo acá por el hecho de dejarlo, para “perdurar” y no irse del todo.
Para ilustrar esto tomemos como ejemplo la vida de Sócrates (para seguir con el rollo de la filosofía, jeje); el tipo fue un teso (listo, inteligente en este caso), el crack de la filosofía, pero no sabía leer ni escibir, ¡Dios mío imagínense que el Goku de la filosofía no sepa escribir!, pero ahora que lo pienso eso habría de importarle muy poco al momento de morir, ¿qué le iba a importar a Sócrates que lo recordara el panadero, el de la taberna o el carnicero de su barrio?. ¡NO!, yo creo que estaba más preocupado pensando en donde iba a parar después de muerto.
Y me explico mejor, no estoy diciendo que no queremos que nos recuerden después de estar muertos, por que eso sería bacano, pero a lo que me refiero es que yo creo que estaríamos más preocupados (como Sócrates y como todo el mundo) en pensar pa’ dónde vámos a coger (y no, no es ese coger); y durante nuestras vidas buscamos dejar cosas acá, cosas para que estén cuándo nosotros no estemos (sean lo que sean estas cosas en tu caso).
Al final no buscamos ser recordados, al fin y al cabo solo buscamos “perudrar” y no irnos del todo.





Mabel
El camino de la vida hacia la Muerte es un tránsito que todos, tarde o temprano nos llegará, aunque está palabra suene tan fuerte hay que aceptarla como es en realidad, la verdad es que no desaparecemos del todo, porque ahí están los recuerdos que perdurarán en nosotros, esos recuerdos que siempre son buenos recordar, aunque sean muchas veces dolorosos. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
El.cuentista.de.Hamelín
Hola Mabel, Saludos desde Colombia.
Muchas gracias por tu voto y un gran abrazo virtual XD
Claudio_3
Hola. Me divertí leyendo tu artículo y ahora voy a pensar pa` dónde voy a coger (y no, no es ese coger)
El.cuentista.de.Hamelín
Jajaja, Claudio hola.
Piensa en ambas, porque al fin y al cabo en ambos casos es igual de importante saber que vámos a coger!
Saludos desde Medellín.
Claudio_3
jajaja Me gusta tu sentido del humor, creo que el próximo tema para tu artículo sería cómo coger sin ser cogido.
El.cuentista.de.Hamelín
Lo tendré en cuenta, jajajaja.
Lourdes
Bueno, querido cuentista (déjame que te llame querido porque has hecho que te quiera un poco), más que hablar del tema tu texto me gustaría hablarte de tu manera de expresarte. Me parece fresca, dinámica, encantadora, e indudablemente divertida. Sigue así, y vigila las faltas de ortografía. Mi voto. Un beso
El.cuentista.de.Hamelín
Jajaja, querido?, Ok, me gusta, es lindo.
Me gusta que aprecies mi forma de escribir; curiosamente tengo varias “facetas” o “personalidades” al escribir, en realidad considero que soy un poco “tripolar”, me explico, me encantan 3 sentimientos muy opuestos: la melancolía, el “humor”, y el aspecto crítico.
Perdón por las faltas de ortografía, espero que no sean tan graves y gracias por tu voto y tu consejo (y también por lo de “querido” jejeje)