_ Perdona por la rudeza de mis palabras. Ya sabías como era cuando me conociste, hosca y malhumorada. Perdona por no hacer lo típico, regalar flores y bombones no es lo mío. Para mi eres un recipiente, no me mal intérpretes, quiero decir que en tu interior guardas algo valioso que muchos y muchas gustarían poseer. Solo por ello te hago entrega de mi hosco y malhumorado corazón, para que puedas hacer de él algo bonito y maravilloso.
_ ¿eso es lo más cerca que vas a estar del “te quiero”?
_ Te y Quiero son dos palabras, puedo decírtelas si gustas, pero tan solo son eso palabras, leves sonidos que llegan a tus oídos, durante unos segundos, después queda el silencio. Prefiero regalarte mi corazón, y te aseguro que eso sí es para siempre. ¿No te parece suficiente?
_ Yo sí siento la necesidad de decirte, te quiero
_ Me lo dices, aunque no salgan de tu boca, tu mirada te delata, ahora mismo me lo estás diciendo y lo prefiero así, los ojos nunca mienten, sin embargo, una boca puede mentir si se lo propone. Si pudieras ver a través de mis ojos lo entenderías. Verías como tu alma me grita a cada segundo que me ama.
_ sigues pensando que no te merezco.
_ Cierto, soy como el mate amargo, las espinas que rodean a la hermosa rosa, soy como como una tormenta que estropea una hermosa noche de verano. No merezco tu amor, pero me he hecho a la idea, ahora solo queda luchar para ser digna poseedora.
_ El mate será amargo, aun así, lo beben, las rosas tendrán espinas, aun así, por excelencia es la flor que se regala en el día de los enamorados, y la tormenta, no olvides que nuestro primer beso fue bajo la lluvia, por lo tanto, es una cosa más que amo. Quiero oírlo, aunque sea una vez.
_ Está bien, nunca podría negarme a tus peticiones. TE QUIERO.





Mabel
Son dos palabras tan sencillas pero a la vez tan complicadas que tienen que salir desde el corazón, sin forzarlo. Un abrazo Laura y mi voto desde Andalucía