Hay abanicos gigantes que remueven el aire invicto de la noche. Entre fechas y carcomas, los emperadores adolescentes, emiten un lenguaje de signos furiosos. Temblando, las hojas de la noche derriban el palacio que componen una visión y su esclusa cerrada. No existen hombres de suficiente autoridad frenando las blasfemias de los altos murales de la noche. Un césped de improbables aniversarios, reconoce el sexo expuesto. Quedaron grabadas en sus celestes paredes, con idiomas sacrificados, las infancias alentadas. Hay noches en los días, tan amplias como una mano que recorre un cuerpo. Templos diminutos que pasan desapercibidos en los cráteres abisales. Aquello que se muere. Aquello que persiste. El recuerdo habita sus cremaciones simultáneas. Este cuerpo apenas acabado, contempla la laxitud de los hornos aventados. En sus panes, madera y tenacidad completadas, se unen a la cena los corazones hermosos.©




mmm
No me he decidido a darte el voto … todavía … Gracias por el texto.
Temor
Gracias mmm, espero entre tanto, un saludo!-.
Jack Rackham
Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Me ha encantado y me lo guardo para releerlo cuando el genio lo pida. Buenísimo!!!
Temor
Gracias Jack, un saludo!-.
Valentino
“Creepy”
Temor
Gracias Valentino, un saludo- me tomo el adjetivo inglés como un elogio-.
mmm
Je, no estaría tan seguro … aunque igual sí, oye …
¿Me podrías decir si la “C” de Copyright al final de tu texto tiene algún significado interesante?
Gracias.
Mabel
¡Excelente! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Temor
Gracias Mabel, un abrazo!!
Albatros Negro
Tenéis mi voto y un saludo.
Temor
Gracias Albatros, un abrazo!-.
VIMON
Buen poema, Temor. Va mi voto.
Temor
Gracias Vimon, un saludo!-.
gonzalez
Me gustó mucho, amigo Temor! Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
César
Muy bueno!! Saludo!
Temor
Gracias César, un saludo!