Estela, con repugnancia, vio como su gato engullía de un salto, una mosca grande y gorda. Ya habían aparecido moscas similares los últimos días, pero era la primera vez que veía a su mascota hacer aquella asquerosidad. El gato saltó nuevamente, y con las garras extendidas intentó cazar a otra que había ingresado por la ventana.
Al ver esto Estela salió de la habitación, en busca de un insecticida.
El gato embistió otra vez contra aquella mosca, que al verse acosada volvió a salir por donde entró. Dio unas vueltas erráticas e ingreso por la ventana del domicilio vecino. Allí se desplazó entre sus muchas compañeras que pululaban por aquel dormitorio, para finalmente aterrizar sobre aquellos labios, que desde hace dos semanas, ya no se movían más.
César




Temor
Genial! Un abrazo-.
Mabel
¡Impresionante! Un abrazo César y mi voto desde Andalucía
VIMON
Excelente, César. tan sólo un detallito: Estela, con repugnancia…
César
Uh, es cierto! Gracias! Un Saludo
Claudio_3
Tu estilo es único. Voy a darte mi voto y te voy a seguir, pero por favor, escribe sobre caperucita roja, jajajja
Anakin85
Me ha gustado un montón! Jajajajaja, sobre todo la sensación que he tenido al final, una chica tan inocente, buscando el insecticida para las moscas que entran por su ventana, y ni se imagina lo que hay al otro lado de su pared… En algunas ocasiones, tan real como la vida misma… Un saludo!
César
Sí, de hecho esta basado en una situación real. La parte de las moscas al menos…
JGulbert
Wow! Un saludo
Albatros Negro
Me gustó, tienes mi voto.