Era un hombre raro,
Que torció su corazón de un lado
Para no sentir el calor
De un cuerpo aún más extrañ
o;
Para continuar subiendo
El cierre de sus pantalones largos.
Ni la efervescencia estelar,
Ni un par de ovejas blancas,
Pueden poner de revé
s
Su forma de amar averiada;
Esconder el olor de sangre de su boca.
Era un hombre raro,
Que torció su corazón de un lado.
Mamá vuelo sobre la lava,
Donde el frío no me alcanza;
Mamá tus rezos no me sirvieron
En esta noche helada
Para caminar por la orilla del agua,
Sin mojar sus labios de alguna esperanza.
Me han visto sus manos.
Me han tocado sus pestañas.
Déjame girar mi cabeza
Hacia el otro lado de la cama;
Puedo torcer su corazón hacia mis sábanas
De tambores y gaitas
ser aquel otro cuerpo extrañ
o;
Ser en sus dedos negros
Un replica de oceánicos temblores.
El mentado hombre del milló
n,
Que todo palpito rojo quebró.
Era un hombre raro
Que torció su corazón de un lado.




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido