Qué sentido de la orientación te ha guiado hasta el aquí y el ahora. Seguramente no precisaste de ninguna brújula que te indique el trazado de tus pasos. Tan solo llegaste. Nadie dice que esta sea la ubicación correcta ni este el momento adecuado, seguramente no lo son. Pero llegaste y las razones del azar son demasiado complejas para desentrañarlas. Como la moneda que gira en el aire para que al caer, marque la diferencia entre lo que es y lo que pudo haber sido. Nunca cae de los dos lados al mismo tiempo cuando sentencia una suerte. Casi como un juguete a cuerda que al sostenerlo mueve sus piezas inútilmente, pero apoyado en la superficie simula dirigirse torpemente hacia algún lado. Quien te ha dado la cuerda y quien finalmente te ha colocado en esta tierra firme, para que simules dirigirte, torpemente, a ningún lado o bien, al lugar que no has elegido. Siempre andando con lo puesto, sin necesidad de cargar lo innecesario. Pretendiendo llevar tan solo recuerdos, como si fueran cosas útiles. Que los recuerdos sean intangibles no los libera de su propio peso, no conviene empacarlos de a muchos en viajes largos. Que sean pocos y que sean livianos. Dos o tres amaneceres, alguna primera palabra y un último deseo. El resto es exceso de equipaje, que como sabrás, tiene un costo extra. La brújula, la moneda, el juguete y los recuerdos. El aquí y el ahora.





Valentino
Este relato, a pesar del despiste ce la fotografía del Metro pudo aberme causado, tiene algo de profundo.
Me cedo con estos tres párrafos:
” Como la moneda ce jira en´l aire para c´al caer, marce la diferenzia entre lo c´es i lo ce pudo aber sido. Nunca cae de los dos lados al mismo tiempo cuando sentenzia una suerte”
“Cien t´a dado la cuerda i cien finalmente t´a colocado en esta tierra firme, para ce simules dirijirte, torpemente, a ningún lado o bien, al lugar ce n´as elejido. Siempre andando con lo puesto, sin nezesidad de cargar lo innezesario.”
“Dos o tres amanezeres, alguna primera palabra i un último deseo. El resto es eczeso d´ecipaje, ce como sabrás, tiene´n costo extra. La brújula, la moneda, el jugete i los recuerdos. El ací i´l aora.
Mabel
Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Temor
Azar, magnífica palabra que describe a la perfección las extrañas circunstancias que concurrieron para que aquí y ahora, suceda y transcurra milagrosa nuestra vida. Un saludo con mi voto!-.