Ciertamente todo es apasionante … y la Física es un campo con el que se puede ilustrar perfectamente esa afirmación.
Una profesora de tal materia, allegada a mí, propuso a sus alumnos, hace unos días, la situación que ahora expongo a Vds. La intención en mi caso es la misma con la que ella desarrolla sus clases, ó sea, hacer disfrutar, motivar, comunicar, hacer ver el éxtasis que la inunda -me inunda- cuando tratamos los “temas de esta existencia sin sentido” (¡ya que estamos aquí, divirtámonos!).
El asunto consiste en lo siguiente. Consideremos a un saltador de acantilado -creo que se llaman clavadistas-. En realidad me refiero a cualquier saltador “al agua” desde alturas considerables.
Sabemos que en tales casos la entrada en el líquido elemento es “de pie”, para evitar lesiones en la cabeza ó el cuello.
La cuestión es, ¿por qué no se escuchan, en el momento de dicha entrada en el agua, diez sonidillos metálicos?





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Enrique y mi voto desde Andalucía