Nadie sabe de nosotros, pero si lo supieran todos querrían, es más, implorarían porque lo nuestro termine en algo más que un simple desastre.
¡Qué asco! No me importa.
Yo te voy a seguir diciendo lo mucho que quiero un beso tuyo a las tres de la mañana. Navegarás sin camisa, por mi cabeza cada vez que me llegue un mensaje tuyo.
Tus labios, tus resecos y dulces labios, serán la corona de espinas que rasgará mi entrepierna. Entrepierna que sangrará el miedo y desconcierto que tuve desde aquel día en el que supe que llegaste para quedarte.
No sé controlar mi vida.
Debo encontrar un lugar para guardarte, para mantenerte intacto de mis problemas mentales. No eres uno más, eres el primero de tantas conversaciones en dónde deseo encontrarte. Los viernes son esclavos de nuestro tiempo. Los viernes suelo necesitarte. Si algún día te vas. Me voy. Si decidimos dejarnos.
Te buscaré entre toda la gente, te imaginaré en todos los rostros hasta que un día me harte y me olvide de quién fuiste.
De lo que hubiéramos sido si nos hubiésemos continuado besando. De lo que hubiese pasado si hubiésemos elegido seguir cogiendo. Hasta que el tiempo se agotara. Hasta que el tiempo nos matara. Eres el cuarto en el que espero terminar todos los días. Eres al que quiero besar hasta que los labios me sangren. Eres lo que me daña pero me hace querer no dañarme. La idea de terminar besándole el cuello a un desconocido. Las ganas de volver a darte fav. Eres el té caliente que me quema la lengua. Los tantos meses de mensajes sin sentido.
La idea prohibida que devora mi tiempo.
Ya necesito verte.
Necesito tu ropa regada por los rincones de un cuarto. No una plática de red social. No una foto tuya. No la mala resolución de los pixeles con los que mi mente te recuerda. Básicamente, te necesito a ti.
Mi vida. Una vida que si bien no ha sido trascendental, se convirtió en un conjunto no bien delimitado de sucesos llamado “cosas imposibles” que contradictoriamente estaban convirtiéndose en realidad. Lo intangible ahora se puede tocar y una fría mentalidad, en tan poco tiempo, aprendió a amar.
My boy.
¿Quién necesita las películas color rosa y la mala música pop que habla de amor? Amor. Un sentimiento tan puro y cálido no necesita disfraces ni medios ajenos para expresarse, se expresa solo, se expresa tan fuerte que es ensordecedor y es tan vibrante que tiene más repercusiones que un temblor.
My boy.
Deja me veo al espejo, así podría recordar mi existencia.
Deja me preparó un café, así podría alargar mi insomnio.
Deja leo un libro viejo, así podría volver a la realidad.
Deja veo mi red social, así podría existir un minuto más.
Deja grito que “me odio-amo”, así podría decir que por fin siento algo.
Deja pienso que mañana es viernes, así podría no extrañar tanto el lunes.
Deja me doy un balazo, así podría ver mi vida correr.
Deja tomarme un Whisky, así podría decir que por fin estoy tomando algo en serio.
Deja me tiro de un acantilado, así podría decir que estoy haciendo algo “fuera de serie”.
Deja me fumo un cigarro, así podrían desaparecer mis ganas de matarme.
Deja le digo a todos “Los amo”, así podría parecer más sensible.
Deja encuentro un acantilado, así podría cumplir mi capricho.
Deja lo beso, así podría terminar odiándolo.
Deja me arreglo las uñas, así podría rasguñarme mejor las piernas cuando estoy en un colapso.
Deja me intento matar, así podría agregar un nuevo fracaso a mi interminable lista.
Deja callarme, así podría empezar a hacer todo lo que mencioné sin miedo a dejar algo pendiente.





Mabel
Son fragmentos de nuestra vida que van pasando. Un abrazo Athena y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Me gustó mucho, amiga. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
MGR16
Todo increíble, etapas reflejadas al por mayor.