En los pueblos perduran lugares donde parece que el tiempo se ha detenido. Como aquel antiguo quiosco de la esquina, la vieja tienda de ultramarinos, la relojería que aún luce descoloridos carteles de relojes suizos, o la mercería. La mercería siempre me ha parecido un lugar fascinante. Un pequeño universo con sus propios ritmos, repleto de infinitos objetos que, cuando era pequeño, me resultaban tan extraños y sugerentes.
No hace mucho, entré a una de esas mercerías. Aún conserva los viejos ventanales de madera, testigos imperturbables de la transformación de la ciudad y sus gentes. Allí dentro, el bullicio de la calle queda lejos y el poso de los años se hace sentir. La dueña se ha hecho mayor. La joven dependienta de antaño es ahora una anciana parsimoniosa. Sus dedos, antes esbeltos, muestran inequívocos síntomas artríticos, pero aún son elegantes, incluso sensuales cuando manejan con destreza la cinta de seda.
Mientras espero, observo. Nos hemos juntado un variopinto grupo de gente. Jóvenes que buscan modernas puntillas y ancianas encorvadas cuya preocupación es remendar un raído pantalón de jornalero… Mundos y personas tan dispares como las generaciones que por allí han ido pasando pero que, por unos instantes, se reencuentran. Hoy, como antes, se habla de metros y colores, de tallas y telas, de la vecina que murió y de la nieta que está por nacer. Como cuando era niño.
Pero los años han pasado. Sin embargo, allí, rodeado de aquellas viejas estanterías, no experimento vértigo por el tiempo que se va. Siento una confortable sensación de formar parte de una historia común, como si en aquellas cajitas, entre botones y bobinas de hilo, también se guardaran las ilusiones, temores y esperanzas de todos cuantos pasaron por allí y, algún día, las nuestras propias.
En aquel quiosco, en la vieja tienda de ultramarinos, en la relojería y en la mercería, los pueblos se reescriben con los capítulos compartidos de nuestras vidas.





Zairuby_g
Me ha gustado mucho tu micro. Tienes mi voto. Saludos
Joan
Muchas gracias. Hace poco que estoy por aquí y me parece que me quedaré… hay textos muy bonitos para disfrutarvy compartir. Saludos.
Lourdes
Me ha encantado tu micro. Realmente me has devuelto a esos lugares que a mi también me fascinaban cuando era niña. Mi voto y un beso
Joan
Muchas gracias, es un gusto compartir emociones y un reto ir aprendiendo a hacerlo. Saludos.
Mabel
Es como viajar al pasado. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Joan
Primero que nada, gracias por dedicar un poco de tu tiempo a compartir reflexiones y emociones. Y en segundo lugar, gracias por la bienvenida. He descubierto hace poco Falsaria y espero poder dedicar todos los días unos momentos para leer (os). Un cordial saludo.
María Carmen Claros Serrano
Joan , tu relato de la Mercería , es muy Bonito ,aunque lo de la vieja dependienta …te has dejado llevar por la melancolía …no creo q se considera vieja a una persona con menos de 60 años . Más bien una persona adulta . Y con mucha experiencia .Un Saludo Carmen
Matilde Pineda bo
M’agrada el relat,també quedaria bé,la realitat,és regentat per la següent generació,dels qui han estat tota la vida,o siga que les coses bones perduren per generacions,el comerç del poble es viu i actiu.
gonzalez
Me gustó mucho, amigo Joan! Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
Joan
Gracias por compartir tu tiempo. Un saludo, hasta ahora.
VIMON
Nostálgico relato. Te dejo mi voto con mi bienvenida.
Joan
Sí, bastante nostálgico, la verdad. Gracias Vimon. Un saludo
Rayuela
Un trocito de vida son las mercerías de barrio; cada vez quedan menos. Buen relato.
Claudio_3
Magnífico, buen relato. Sie escribieras un libro de relatos sería el primero en comprarlos. Saludosny mi voto.
Joan
Gracias, Claudio, por tus amables palabras y por dedicar un poquito de tu tiempo.
Por razones familiares he estado en “dique seco” una temporada, pero vuelvo a tener algo más de tiempo y voy a empezar a leeros y a subir un par de microrelatos para compartir con todos vosotros. ¿Publicar un libro? Eso son palabras mayores (he publicado tres pero de carácter técnico ambiental; el tema de relatos es otra historia…). Saludos y gracias de nuevo ; )
Tony Astonish
¡¡Encantador relato sobre el paso del tiempo!! Me ha encantado la parte en la que aludes a que nuestro paso por ese espacio y ese tiempo queda impregnado de alguna forma en los objetos de la mercería… El inicio y el final me han llevado a pensar que quizás podrías hacer un libro de microrelatos que contase la microhistoria de cada uno de los lugares… te animo a ello… ¡¡enhorabuena!!
Joan
Hola Tony. Gracias por tus palabras . Me gusta cómo pillas aquello que quería transmitir. ¿Libro de microrelatos? No se si llego para tanto, ni cómo llegar ; )) Saludos