Sé donde hay una princesa
de serena tez y cabellos dorados,
con boquita de fresa
y cacheticos rosados.
Una princesa que su reino a dejado
triste y sollozante por su pronta ausencia,
y todo por amor, se ha enamorado.
¡Pobre princesa es pura inocencia!
Princesa vagante por caminos lodosos
en busca de su príncipe, su amor.
No sabe que la maldad no solo está en lo macabroso.
Pobre doncella la guía su corazón.
¡Muy pobre! dirá quien la vea
y ella inmutable seguirá su camino.
Muy cruel es la vida o lo que sea,
con la pobre princesa aún sin destino.
Techos de estrellas cobijan su sueño.
Bichos, coquitos, besan su piel.
Corazón de princesa, corazón sin dueño,
piensa un poquito, no todo es miel.
Desgreñada y maloliente sigue buscando
a su esbelto caballero, su sapo encantado.
-Cuánto he sufrido- sigue pensando,
-cuando lo encuentre quedará en el pasado-.
El sol y la lluvia su piel han dañado,
los meses, los años, sus huesos quebraron.
Pobre mujer pelo blanco enmarañado.
Pobre mujer que nunca jamás amaron.
Un día como todos cesó la vagabunda,
su afán de encontrar su hombre anhelado.
Que tristeza la de esa moribunda,
sin dientes, sin ojos, de cuerpo encorvado.
Y así, sin brillo ni gloria,
sin sapos ni hadas,
sin príncipe ni reino,
fue muriendo la inocente,
la doncella,
la princesa.




VIMON
Buena rima.
Mabel
¡Qué bella historia! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Daniel Peraldi
me gusto mucho. Un saludo y mi voto. Daniel
Eva.Franco
Rima, melodía, sentimiento y una triste pero hermosa historia, que guarda un mensaje para que muchas niñas que sueñan con su príncipe, se den cuenta que tarde o temprano se convierten en sapos… Es mejor soñar partiendo de una realidad para dibujar la felicidad que todos merecen.
¡Me encantó!