Era su fiel cómplice, esa nueva canción descubierta que encendía su fuego;
me convertí en piloto de su sonrisa y la guiaba hasta el abismo de mi pensamiento
fugazmente aparecí de entre las plomizas nubes que dispersaba con su belleza,
queriendo reconciliar la violencia que en su corazón latía repleta de esperpento
y sin rozar sus pecadoras mejillas me atreví a abrirle las puertas con certeza.
Estamos avanzando hacia el ocaso del mañana, que acontecerá por nosotros
permitiéndonos deambular borrachos de lujuria por las calles de nuestros proyectos
esbozando un camino en el que encontrarnos, compartiéndolo con mutuo afecto
y es injusto que no estemos en algún lugar portándonos mal durante días;
confesando lo que nos transmiten nuestras preferidas melodías y nuestros libros favoritos
en una azotea o un parque, mirando el estrellado cielo, un momento perfecto y en la mejor de las compañías, compartiendo la suave brisa nocturna,
mirando las estrellas, o mirándonos a los ojos… tan bonitos.
Mantendremos la fe hasta entonces, conociendo al desconocido
que lentamente ha entrado en nuestra vida
sin buscarlo ni esperarlo, y que de golpe, podría alegrar lo ya vivido
volaremos lejos, tan lejos como queramos llegar,
pues nuestra es esta voluntad, ayudarnos mutuamente a mejorar,
buscaremos por el otro la verdad, en cada acto, en cada sueño
y a nuestras sonrisas, las haremos volar;
durante la noche y la mañana, y la madrugada, que no espera, ni ampara
y las ambiciones que poseemos y que por ahora, no tienen dueño.
Volaremos lejos, tan lejos como queramos llegar.
dedicándonos a mejorar, despacito, sin nada que aparentar, siendo fieles a la verdad;
el trayecto que marcarán las curvas de tu cuerpo o la intensidad de mi mirada,
sedientos de ese licor que está por llegar, y que esperaremos,
durante la noche y la madrugada, que no espera, ni ampara
sentados en la terraza de cualquier bar, o volando los dos mientras con ello soñemos.
Volaremos tan lejos como queramos llegar.
“Tan solo déjame venir a ti, tan cerca como quiera estar
lo suficientemente cerca para mí
para poder escuchar tu corazón latiendo rápido
y permanecer allí como si susurrara.
Querida, comparte conmigo tu amor, si tienes suficiente.
tus lágrimas, si las estas reteniendo
o dolor…si es lo que es.
¿Cómo puedo hacerte saber que soy más que un rostro y una voz?
Sólo alcánzame, sabrás que no estás soñando.”





Mabel
¡Qué belleza! Un abrazo y mi voto desde Andalucía.