Cuando yo era joven,
despreciaba el mundo
y lo que me rodeaba,
y en ese sitio, y con estas
amarguras, donde la desesperanza
me asaltaba y conquistaba,
nunca veía más que la luna
fría y en sus manos, crecer
flores de vigilia. Cuando
era joven, mi mundo despreciaba,
intentando salirme de él, y
esquivarlo para mayor ultraje.
Mas, y sin previo aviso, vi
nacer amor en mí. Vi nacer
sus claras antorchas en torno
a mi devastado ánimo, luciendo,
impenetrable, su sonrisa
y su ramo fresco de alegrías.
Todo fue ya un sin vivir.
Pasado el tiempo de la vendimia
y del desespero iniciales, cumplida
ya en el alma, la luciente maldad,
abotargadas en el pecho las praderas
del césped suave y melifluo, vi pasar
de nuevo la carroza de las eternas vanidades.
Y ya, solo en este mundo,
ni columnas dóricas ni componendas
animales, saciaron mi paladar:
fui de mal en peor, acabando mi triste
existencia sobre el vano de una puerta.
Una puerta que a ella me llevaba.
©




Aziza
El ritmo está bien cuidado y ese último verso es el cierre, la terminación literaria pero continuación reflexiva y apreciativa en la mente del lector. Simplemente hermoso. Me ha gustado bastante, Temor. Tienes mi voto. ¡Un saludo!
Temor
Muchas gracias Aziza, por tu voto y comentario, un saludo!
Lauper
Me ha encantado la forma y el contenido. Mi voto para ti, un saludo.
Temor
Gracias Lauper, un saludo!
Mabel
¡Excelente poema! Un abrazo Temor y mi voto desde Andalucía.
Temor
Muchas gracias Mabel, un abrazo vuela!
Sualvez
Hola Temor. Me gusta las sensaciones y el mensaje de tu poema. Saludos!!
Temor
Gracias Paola, un saludo!
Daniel Peraldi
Excelente Temor. Me gustó mucho el final. Y el ritmo. Muy buen poema. Un abrazo. Perdón por la demoras en los comentarios y respuestas. Ando con poco tiempo estos días y no logro ponerme al día con las lecturas y comentarios. Igual tu articulo del día lo leo siempre. Abrazo. Daniel
Temor
Muchas gracias mi querido amigo, es un excelente comentario el que me aportas, como es habitual en vos. Un abrazo protector y afectuoso para estas noches!
Nana
Me ha encantado la transición del poema, como en las líneas has ido recorriendo desde el desprecio, al amor, al “reencuentro” con la muerte y con el fantasma del cambio. Un fuerte abrazo
Temor
Muchas gracias Nana, no me había percatado, todavía!, de tu enorme comentario: un abrazo por él, gracias!