No puedo recordar

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No puedo recordar. Siento frío en los pies; ese frío que empecé a sentir el pasado invierno y nunca antes había sentido. Un frío extraño. Ahora lo siento. En las manos también, y en los brazos; en el cuerpo. Ante mí hay solo una inmensidad gris; apagada; con ráfagas luminosas; con destellos fluorescentes. Gris. Una inmensidad gris. No puedo recordar cómo llegué aquí; qué pasó. Hay un período de tiempo borrado; como si no hubiese existido. Al final; como si faltase el último capítulo. No puedo recordar. El momento en que le vi por primera vez sí lo recuerdo. Lo recuerdo. Primero apareció una sombra sobre la página de mi libro. Una sombra que atrajo mi atención. Levanté mi cabeza en dirección al sol y al contraluz vi un torso de hombre; un torso desnudo. Y una sonrisa. Al contraluz solo pude ver dos hileras de dientes en medio de unos labios que dibujaban una sonrisa. Lo recuerdo. Su rostro era una sonrisa. Frente a mí; en las rocas. Lo otro no lo recuerdo. Alguien debe haberme empujado. ¿Mi marido? ¿Una ola? Siempre tuve miedo a las olas. Siempre tuve miedo. Veo la inmensidad; una inmensidad gris. Nunca me senté cerca del agua porque tenía miedo. Elegía una roca alejada, mirando al oeste. Mi roca miraba al oeste. Veo la roca; y las olas romper a lo lejos. Tal vez me quedé dormida y el agua me arrastró. En la pleamar algunas veces el agua la cubre. Siento frío. Frío. En el cuerpo. Por dentro. Frío. La sombra sobre las páginas del libro. Un torso desnudo de hombre; una sonrisa a contraluz. ¡Hola! Y se sentó a mi lado; a la izquierda, en la dirección del sol. A contraluz podía ver su sonrisa. Lo recuerdo. Después de mi enfermedad salía a pasear todos los días. Para recuperarme. Tienes que caminar mucho y tomar el sol, me habían dicho. Pasear. Salía sola; por el camino de las rocas, junto al mar. ¡Frío! ¡Siento frío! Llegaron los días de primavera; soleados; tentadores. Y comencé a llevar un libro; y sentarme junto a una roca a leer, al resguardo del viento, donde me diera el sol. Todo está gris, como niebla espesa; como nube atravesada por un débil rayo de sol. Y apareció él. Eso lo recuerdo. Y el día que accedí a tomar con él el primer café. En aquel bar junto al embarcadero. También lo recuerdo. Ya me había enamorado de él. No; no me enamoré. A mis años una ya no se enamora; se deja llevar. Como ahora; hacia la luz que penetra entre la niebla gris. Desde entonces me quedaba siempre en la misma roca, esperándole. Lo recuerdo. Y el día que me acosté con él por primera vez. Hacía calor, pero en su cama sentía frío. Frío. Como ahora. Llena de ansias de vivir, como si la enfermedad me hubiera rejuvenecido. Pero sentía frío. Lo último, en cambio, no consigo recordarlo. ¿Me golpeé fortuitamente? A veces me acercaba al agua para refrescarme. Una ola pudo golpearme contra la roca. También recuerdo el encuentro de aquella noche con mi marido. Estaba ansioso; ardiente. Sentía su cuerpo abrazado al mío y la presión de su miembro duro sobre mi espalda. Pero en mí aún duraba la sensación del otro miembro en mi interior; y su jadeo en mi oído; y su aliento en mi cuello. Y de nuevo sentí el frío de la tarde, tendida sobre la cama del hotel bajo el peso de su cuerpo. Como ahora, mi cuerpo estaba frío. Y no reaccioné a la presión de mi marido, ni a sus caricias, ni a su solicitud. Fría como el agua del mar. ¡Fría! Ya no siento mis piernas; ni mis manos. No siento mi cuerpo. Duró todo el verano. Recuerdo cada tarde, cada encuentro, cada espera, cada ensueño. Hasta que él se fué. El gris se ha oscurecido; no hay luz. No siento mi cuerpo. A lo mejor yo misma me tiré al agua para poner fin a mi vida. Pero, ¿por qué? ¡Si al menos pudiera recordar qué pasó! ¿Habrá vuelto él para deshacerse de mí por haberme negado a seguirle? Me llaman. ¿Si uno no recuerda es que no existe? Como durante la enfermedad cuando estuve en coma. ¿Qué fue de mí durante aquel tiempo? ¿Dejé de existir? ¿Seguí siendo después la misma? ¿Por eso me dejé seducir? Ya no siento frío. No siento. Sombras. Solo sombras. No siento. No pue…

                                                           Vila Praya de Áncora, 28 de Febrero de 2010

 

Comentarios

  1. Mabel

    16 noviembre, 2016

    ¡Me has dejado de una pieza, no se que decirte! Es un texto muy arraigado y sobre todo muy duro como una sensación de escalofrío. Un abrazo Germán y mi voto desde Andalucía.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Gracias, Mabel, por tu comentario. Diciendo que no sabes qué decir ya dices bastante.
      Un afectuoso saludo.

  2. Qwertytantos

    16 noviembre, 2016

    Sobrecogedor. La tensión narrativa es espectacular. El tropel de pensamientos de la protagonista fluyen con un ritmo vertiginoso, contándonos una historia que ni ella es capaz de hilvanar, pero los lectores sí. Un relato a tiempo real mezclado magistralmente con flash blacks que trenzan una historia escalofriante. Asisto absorta, leyendo tu texto, a un momento en el que ella ya no puede hacer nada, ni recordar; tan sólo dejarse llevar y morir…Recibe mi enhorabuena y un voto, que se queda muuuuy corto. Un abrazo.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Qwerty; (supongo que, por una vez, me permitirás prescindir del «tantos». ¡»Qwerty» solo suena tan bonito!); La verdad es que solo una escritora de tu talla podría hacer en tan pocas palabras un análisis técnico tan completo y sentido del relato. Gracias por ello, Qwerty.
      Un afectuoso saludo.

      • Qwertytantos

        17 noviembre, 2016

        Querido Germán, puedes llamarme Qwerty siempre que quieras, de hecho me gusta más que el nombre largo. Tan sólo soy una aprendiz que intenta aprender de Escritores como tú. Tu relato me resulta tremendamente inspirador. Gracias por escribir. Un abrazo.

  3. Lourdes

    16 noviembre, 2016

    Desde luego Germán no se puede negar que eres todo un maestro en este arte de la escritura. Me he quedado con la boca abierta. Aunque creo que no seré la única. Estoy totalmente de acuerdo con Qwerty.
    Un relato magistral. Mi voto. Un beso

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola. Lourdes; es cierto que, a mis años, ya he adquirido algo de experiencia en esto de la escritura, y he asimilado algunas que otra técnica narrativa, pero de ahí a ser un maestro… En cualquier caso, como a nadie le duele un halago, el que tú lo digas me llena de satisfacción.
      Un afectuoso saludo.

  4. Fisquero

    16 noviembre, 2016

    Coincido con los anteriores comentarios en que has conseguido una narración brillante , con un ritmo trepidante tanto en la redacción que deja sin aliento al lector, como en la historia cuya trama obliga a seguir leyendo una vez has comenzado las primeras líneas .
    Francamente magistral es el calificativo que yo le otorgó, ya que tiene la Facultad de atraer su lectura a prois propios y extraños. Vamos, que lo leerian hasta aquellos que nunca leen.
    Mis felicitaciones.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Fisquero: que digas que mi relato lo leerían hasta los que nunca leen es, para mí, el mejor elogio.
      Gracias por tu amplio comentario, y un muy cordial saludo.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Claudio. Gracias por tu comentario, repitiendo una palabra que ya antes me habías aplicado. Al respecto, y para no repetirme tampoco, me permito remitirte a lo que acabo de contestar a Lourdes. En cualquier caso, tú sabes que el aprecio es mutuo.
      Un cordial saludo.

  5. LluviaAzul

    16 noviembre, 2016

    Querido Germán, un microrrelato fantástico sólo eso. Un abrazo, fuerte.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Lluvia Azul. Después de decir que mi relato te pareció fantástico, ciertamente no hace falta más. Me siento halagado y feliz de que te haya gustado.
      Un afectuoso saludo.

  6. Lauper

    16 noviembre, 2016

    Excepcional, Germán. La protagonista te atrapa sumergiéndote en su propio desasosiego. Te hace participe de la historia desde el primer momento, dejando espacio al lector para elaborar sus propias hipótesis sobre lo acontecido. Está maravillosamente bien escrito, me encantó. Un fuerte abrazo y por supuesto mi voto.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Lauper; Que alguien que ha escrito relatos como el de «La Cerdita» diga que mi relato está maravillosamente bien escrito corre el riesgo de hacer que me lo crea. Gracias por tus palabras, Lauper.
      Un afectuoso saludo.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Gracias, Niccolle, por tu apreciación sobre mi relato.
      Un afectuoso saludo.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Vladodivac; Gracias por leer mi relato y por tu comentario.
      Un cordial saludo.

  7. Luis

    17 noviembre, 2016

    Un transcurso temporal digno del mejor suspense, y por supuesto, una historia que pone los pelos de punta. Sólo eso, excepcional relato. Gracias Germán, por compartirlo. Un abrazo, y mi voto!

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Hola, Temor; gracias por dedicar tu tiempo a leer mi relato y por tu comentario tan elogioso.
      Un cordial saludo.

  8. Dehesa

    17 noviembre, 2016

    Querido German:
    Todo esta dicho, me parece.
    Solo enviarte un abrazo, y mis felicitaciones.

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Gracias, Dehesa, por tu comentario y por tus felicitaciones.
      Un afectuoso saludo.

  9. Charlotte

    17 noviembre, 2016

    Mi admiración por tu talento para narrar lo caótico del pensamiento lleno de angustia. Un abrazo

    • GermánLage

      17 noviembre, 2016

      Gracias, Charlotte, por haber dedicado un tiempo a leer mi relato, y por tu comentario halagador.
      Un afectuoso saludo.

  10. Juli

    17 noviembre, 2016

    Germán, me gustó mucho. Más allá de la historia que narrás, lo que más me atrajo es el ritmo trepidante con el que la protagonista nos va abriendo su mente. Un gran abrazo !

    • GermánLage

      18 noviembre, 2016

      Gracias, Juli, por haber leído mi relato y por tu amable comentario.
      Un cordial saludo

  11. Sualvez

    18 noviembre, 2016

    Muy buen relato Germán. Transmite la angustia de la protagonista, sus temores, su incertidumbre. Saludos!!

    • GermánLage

      18 noviembre, 2016

      Gracias, Sualvez, por tu amabilidad de leer me relato y por tu comentario.
      Un afectuoso saludo.

  12. VIMON

    19 noviembre, 2016

    Excelente relato, Germán. Saludos con mi voto.

    • GermánLage

      20 noviembre, 2016

      Hola, VIMON; Gracias por destinar una parte de tu tiempo a leer mi relato, y por tu voto.
      Un cordial saludo.

  13. Julia.Ojidos

    19 noviembre, 2016

    Virtuoso en cada palabra, en cada frase, en cada inspiración. Sublime!!!! La he leído varias veces y me ha dejado cautivada por la creación del texto y el suspense que te deja atrapada en la historia. Gracias por compartirla, un fuerte abrazo y mi voto

    • GermánLage

      20 noviembre, 2016

      Hola, Julia; aunque creo que ves mi relato con unos ojos excesivamente complacientes, gracias, por haberlo leído y por tan elogioso comentario.
      Un afectuoso saludo.

  14. Miss_Eli

    19 noviembre, 2016

    Haces sentir con tus palabras, adentrarte en el mundo del personaje y comprender sus miedos y sensaciones. ¡Excelente!

    • GermánLage

      20 noviembre, 2016

      Gracias, Miss_Eli, por haber leído mi relato y por tu amable comentario.
      Un afectuoso saludo.

  15. gonzalez

    20 noviembre, 2016

    Me gustó mucho, amigo German. Otra vez te felicito por el uso de las comas, los puntos… está narrado de una forma extraordinaria. Mi voto y un fuerte abrazo!

  16. Patry

    21 noviembre, 2016

    Germán, he decidido pasarme por tu perfil para comprobar si habías escrito algo nuevo, y me encuentro con este relato tan… tan impresionante que no se puede describir con palabras. Supongo que una aprendiz de escritora como yo no tiene las adecuadas para dar la opinión que, realmente, merece tu forma de de escribir. Ese sentimiento tan desesperado, ese miedo, esos recuerdos y a la vez falta de ellos, resulta simplemente desgarrador. Me encanta y creo que puedo aprender mucho de ti. Aunque cada escritor tenemos nuestro propio estilo y el tuyo es sinceramente fascinante. Un abrazo desde La Rioja.

    • GermánLage

      22 noviembre, 2016

      Así es, Patry; cada escritor tenemos nuestro estilo, y lo importante es lograr ser fieles a él, aún adaptándolo a cada situación. El tuyo, tan natural y entrañable, me encanta. Espero poder leer pronto tu novela ya terminada. Estoy seguro de que tendrás un gran éxito.
      Un afectuoso saludo, y gracias por tu comentario.

  17. Nana

    24 noviembre, 2016

    Enhorabuena por el texto, querido Germán. Me ha gustado esa sensación tan lograda que transmites al lector de verse en la misma pérdida que la protagonista y, con las minúsculas pistas, intentar recolocar las piezas del puzle. Todavía le sigo dando vueltas. Un fuerte abrazo 🙂

    • GermánLage

      24 noviembre, 2016

      Gracias, Nana, por haber leído mi texto y por tu elogioso comentario. Celebro que te haya gustado.
      Un afectuoso saludo.

  18. moon

    24 noviembre, 2016

    «¿Si uno no recuerda es que no existe?» Me encantó el texto Germán. Me ha deborado una especie de frío al leerlo también. Cala bien hondo. Gracias por compartirlo.

    • GermánLage

      24 noviembre, 2016

      Gracias, Moon, por el comentario. Celebro que te haya gustado el relato.
      Un afectuoso saludo.

  19. GermánLage

    24 noviembre, 2016

    Gracias, Moon, por tu comentario. Celebro que el relato te haya gustado.
    Un afectuoso saludo.

  20. AVM

    26 noviembre, 2016

    Preciosio Germán, y muy bien escrito con la tensión adecuada. No menos bonitos son los paisajes del norte de Portugal y la zona de Caminha. Un abrazo y nos seguimos leyendo, compi

    • GermánLage

      26 noviembre, 2016

      Gracias, Andrés, (porque te llamas Andrés, ¿no?).. Y, ya sabes, cuando te apetezca hacer un viejecito por allá, mandas un mensaje, y nos vemos.
      Un cordial saludo.

  21. RaulSanGra

    12 enero, 2017

    Después de ver tus grandes comentarios hacia mis textos, me he buscado un hueco en el estudio para leer los tuyos. El primero que he leído es este. ¡Impresionante! Es como lanzarse al vacío, ese vértigo. Te hace leer deprisa. Me ha gustado. Un voto más en la inmensidad de los que habían, pero de corazón. Un abrazo.

    • GermánLage

      12 enero, 2017

      Gracias, Raúl, por haberte permitido leer alguno de mis relatos y por tu amable comentario.
      Un cordial saludo.

  22. LARRY

    20 enero, 2017

    Es un lujo que compartas escritos como este, para poder aprender de ellos. Sentimientos de fuego y frío en la protagonista llegan.

    • GermánLage

      20 enero, 2017

      Gracias, Larry, por tu elogioso comentario.
      Un cordial saludo.

  23. Ratón

    21 abril, 2017

    Un relato estremecedor como la agonía que refleja.

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