Hoy te siento demasiado. Convertido el peso de mi estómago y la punzada en el pecho en algo normal, pienso constantemente en el siguiente paso. Qué locura esta. Y yo que pensaba que los comienzos eran todos fuegos artificiales y felicidad. Qué ilusión más estúpida. La realidad es recordarte en silencio y respirarte en soledad. Porque sí, cierro los ojos y huele a ti. La realidad es arrastrar los pies en vez de correr, es ansiar la próxima vez, es devanarse los sesos las veinticuatro horas del día, es hacer carrera en el autocontrol. Mi cabeza es un puzle que no consigo resolver y mi corazón… a mi corazón no sé qué le pasa. Y es que esto del sentir se me da tan mal… que pienso todo el rato que lo más sensato sería evitarlo. Pero hoy te siento demasiado. Me hormiguean los labios y, si cierro los ojos, siento el vello de tu pecho bajo mis dedos. Y esto de las mariposas en el estómago… me parece un engaño, más se asemeja a un alambre de espinos. Resulta tan confuso, nuevo, precoz, emocionante y agotador… el deseo de volar y aterrizar al mismo tiempo. Hoy te siento demasiado, me siento removida por dentro.
mingus




Mabel
Siempre tenemos ese gran problema que es el de no estar seguros de las cosas por no tener motivación ninguna pero hay que hacerse valer y luchar, superar tus propios miedos. Un abrazo Noelia y mi voto desde Andalucía
mingus
Muchas gracias por tus palabras, un abrazo Mabel
Luis
Muy bella manera de expresarte la tuya, un abrazo y mi voto!
mingus
Muchas gracias!
lnanta
Qué bien narras ese interior de desconcierto que a menudo ser difícil de definir y compartir. Y yo creo que tú lo has conseguido a la perfección. Me encanta, un saludo.
mingus
Muchas gracias por pasarte y comentar