Taira Comonfor y el papiro del séptimo misterio. Fragmento II (Novela)

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Manchester: Inglaterra 26 de noviembre de 2006

El dolor era cada vez más intenso, las contracciones no cesaban. Ya iban casi diez meses de embarazo y Emma Comonfort había sufrido una grave descompensación, razón por la cual fue derivada a la clínica más cercana.
El médico encargado de atender a Emma la llevó a la sala de parto y le comunicó a Cyrus, su esposo, que debían realizarle una cesárea de manera inmediata, debido a que su estado era muy delicado.
-¿Qué ocurre con mi esposa, doctor?-Preguntó Cyrus aturdido, sudando frío de la preocupación al ver que el doctor encargado de Emma salía de la sala de parto apurado, llamando a más enfermeras.
-Su esposa, señor Comonfort.-Hizo una breve pausa, recuperó el aliento y continúo.-Su esposa ha sufrido una descompensación, entró en shock. Haremos todo lo posible para salvarla y salvar a su hija en camino.
Cyrus, completamente confundido, sin entender qué estaba sucediendo con Emma, revolvía su cabello con las manos en señal de desesperación. Sin pensarlo dos veces, dijo al doctor:
-Salve a mi hija, doctor…, pero también salve a Emma. Se lo pido por favor.
Sin decir más, el doctor muy apresurado se dirigió a la sala de parto.
Hacía más de una hora que estaban adentro. Terminada la operación se pudo observar el rápido alivio de tensión dentro de la sala.
Mientras tanto Cyrus, junto a sus dos pequeños hijos, Ezequías de cinco años y Anna de diez, esperaban ansiosos y muy tensos el resultado de la cesárea de Emma.
Era tanta la tensión de Cyrus, que no podía dejar de caminar por el pasillo de la clínica, su respiración era agitada y continuaba sudando del gran temor que había invadido todo su cuerpo.
-¿Cómo pudo sucedernos esto? ¿Cómo todo ha venido a complicarse de esta manera?- Se preguntaba mientras dejaba caer algunas lágrimas sobre su rostro. Su voz se sentía apagada; su mirada estaba llena de desesperación; sus manos temblaban y sudaban, aunque hacía lo imposible por no desalentar a sus dos niños. No podía ocultar ese gran dolor que estaba sintiendo dentro de su pecho.
Por un instante se escucharon los llantos de un bebé y los tres se esperanzaron. Ezequías y Anna se pusieron de pie. Cyrus fijó su mirada en la puerta de la sala de parto, de la cual vio salir al doctor y a las enfermaras que atendían a Emma. El doctor cargaba una niña en brazos y caminaba hacia Cyrus. Ezequías y Anna corrieron hacia el doctor. Los niños estaban emocionados y llenos de entusiasmo por conocer a su nueva hermanita que acababa de venir al mundo.
Una vez que el médico quedó firmemente parado frente a Cyrus, le entregó la niña con mucho cuidado, y estupefacto le dijo:
-En cuanto abrió sus ojitos, vi en ellos un brillo especial. Jamás había notado algo así en un recién nacido. Es una beba muy especial.-Sonrió emocionado.
Era eso lo que la pequeña niña significaba: un regalo muy especial para todos.
En medio de tanta alegría y conmoción, Cyrus cargó a la beba en brazos, dibujando en su rostro una bella sonrisa que expresaba orgullo y la mayor felicidad, pero inmediatamente cuando recordó a Emma, preguntó por ella al doctor con total atención.
-Mi esposa, doctor …, ¿qué pasó con ella?
-Su esposa, señor Comonfort se encuentra un poco fatigada por la anestesia, pero gracias a Dios, también está fuera de peligro.
Liberados de tensión Cyrus, Ezequías y Anna no paraban de contemplar a la beba, a la vez que también deseaban ver a Emma.
Los pequeños, Ezequías y Anna, preguntaban cómo se llamaría su hermanita.
Extraña era la actitud de Ezequías al ver a la beba recién nacida. La miraba con tanta admiración y deslumbramiento, como si ella fuese la otra mitad de él mismo. Era incapaz de comprender qué significado tenía esa sensación…tan solo era un niño de cinco años.

ISBN: 978-987-3603-40-2

Comentarios

  1. Ger_GERTZEN

    2 diciembre, 2016

    ¡Muy bonito!

    Si te interesa usar rayas (—) en vez de guiones (-) para las conversaciones:
    «Fn+Alt+0151» o con teclados numéricos (activados) «Alt+0151»

  2. gonzalez

    2 diciembre, 2016

    Me gustó mucho, amiga Natali. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!

  3. Mabel

    2 diciembre, 2016

    Muy buen Cuento. Un abrazo Natali y mi voto desde Andalucía

  4. Miss_Eli

    2 diciembre, 2016

    ¡Muy buen relato! Todos esperando un desenlace afortunado. ¡Gracias!

    • Natali Drago

      2 diciembre, 2016

      Muchas gracias Miss_Eli por tu comentario y por tu voto!! Saludos!!

  5. GermánLage

    2 diciembre, 2016

    Este nuevo fragmento ya nos aclara bastante sobre el público al que va destinada, pero, sobre todo de su calidad. No cabe duda de que has escrito una buena novela, que engancha al lector, lo que es un buen augurio de éxito.
    Un cordial saludo, Natali, y mi voto.

    • Natali Drago

      2 diciembre, 2016

      Es un gran placer para mi recibir tan buenos comentarios de grandes escritores como lo son la mayoría de ustedes. Muchas gracias Germánlage por su comentario!! Saludos!!

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