Te escribo desde nuestro rincón. Sigue todo tal y como lo dejaste; no me atrevo a cambiar nada por si acaso te me pierdes por el camino. Te escribo desde el más bello de nuestros recuerdos y con mi pecho reconvertido en una tierra de minas. Ya han habido algunas explosiones devastadoras, pero sigo en pie.
Tu amor me está convirtiendo en el peor de los humanos y en el más fiero de los animales. Me descubro albergando sentimientos y reaccionando como alguien muy diferente a mí. Tu amor me está matando; me está hirviendo lentamente, cada día un poco más. Te ruego que me mates o me salves, pero paremos esta agonía. Al final no voy a poder diferenciar tu amor del dolor y acabarán fusionándose; entonces, a ver cómo salimos de esa.
He de decirte que esta libertad que pactamos se está convirtiendo en una terrible condena. Es la más cruel de las prisiones. Te confieso que he estado probando varios néctares, me he embriagado de otras mieles, pero todo fue un desastre. Su efecto era efímero: quizá horas, quizá días; como todas las malas mezclas, acababa siendo el más amargo de los sabores. Ahora mis labios sobreviven acres, me pregunto cuándo podré volver a sentir la dulzura al humedecerlos. Me pregunto en qué momento mis manos dejarán de parecer tan ásperas y de buscar tus rectas y tus curvas; me pregunto cuándo olvidarán sus obsesiones. Ya he tenido mi merecido. He aprendido la lección. ¿Qué quieres de mi? ¿Que más queda por vivir? ¿Cuánto piensas alargarlo? . Tengo ganas de gritarle al mundo que esta libertad encabeza mi lista negra. Que no sólo perjudica la salud, sino que es letal. Que sigo cumpliendo su sentencia.
Anduve incansable por lugares comunes forzando reencuentros. Me fui olvidando a base de decepciones nocturnas y tragos de ginebra. Y hace poco, en el sitio menos pensado, te vi. Disfrutando de tu libertad corroída, con barrotes transparentes. Esta libertad tan tóxica que pactamos. Me pregunto si será igual para ti como para mí. Pude quedarme y me fui. Pude rendirme ante ti, pero preferí seguir con mi duelo. Porque estoy seguro de que al final serás tú la que vuelva. Quise la agonía de tu olvido. Beberme tus recuerdos. Esa noche llovía como si le hubieran roto el corazón al cielo.
Y después de todo, y a pesar de mis incoherencias, sólo puedo decirte que te amo. Te amo, te amo, te amo. Hasta en los momentos en los que sólo podía odiarte, también te amaba.
Te escribo desde nuestro rincón entre despojos de alma. Me has roto el corazón de mil formas imaginables y llevo todo este tiempo buscando, recolectando, recogiendo los pedazos. Te escribo con los trozos desperdigados en las manos, creo que no me falta ninguno.
Te escribo desde el más bello de nuestros recuerdos y con mi pecho reconvertido en una tierra de minas.





Fisquero
Ania, siempre que te leo y a medida que me voy adentrado en tu elegante y personal estílo, me digo a mí mismo: “Qué maravillosamente escribe” ” Cómo me gusta esto que estoy leyendo”.
Tremenda esta ” carta “, tanto por lo qu expresa. como por la forma en que lo expresa. El amor convertido en obseción es una enfermedad tan peligrosa como hermosa.
Saludos y mi voto
Esteff
Madre mía, qué palabras más bellas. Muchas gracias! Un abrazo.
Patry
¡Me encanta! No se por qué, será una especie de “masoquismo”, me apasionan los relatos tristes, de desamor. Porque de un sentimiento así, se pueden sacar las palabras más bellas. Y tú lo has conseguido. Esa noche llovía como si le hubieran arrancado el corazón al cielo… Me encanta esa frase. Mi voto y te sigo.
Esteff
Gracias!! Unámonos las masoquistas!!! Hace pocos minutos, llámalo coincidencia telepatía o qué sé yo, he puesto en mi fb esta gran frase de don Joaquín Sabina: “Yo necesito vivir incendios para poder componer después.
Necesitas que te pasen cosas, fuertes a veces, la gente visceral necesita maremotos, necesita caer y levantarse, necesita que la agiten fuerte para luego mecerla.”
Nada más que añadir, ¿no?
El maestro habló.
Un abrazo y nos leemos!! Tengo pendiente comentar tu nuevo capítulo. Amor del bueno. Aunque no quieras sentirlo, aunque no te convenga, es inevitable.
Patry
No hay mejor frase para describir esos sentimientos. Siempre he pecado de masoquista, supongo. A veces, es necesario estar en esos momentos de dolor para descubrir muchas cosas y para aprender otras. Sobre todo, para darnos cuenta de lo fuertes que somos, por muy débiles que hayamos creído ser.
Me gusta tu estilo. Un beso.
Mabel
¡Qué maravilla de historia! Un abrazo Estefanía y mi voto desde Andalucía
Esteff
Muchísimas gracias preciosa. Tú no te quedas corta.
Un abrazo y nos leemos!
GermánLage
Hola; EstefAnia. En parte me pasa lo que a Fisquero, que cuanto más te leo más me gusta tu estilo poderoso, elegante, plagado de belleza y fuerza expresiva. Como es el caso de esta carta que uno no puede leer indiferente, por la situación que plantea, por las ideas expuestas y por la forma de exponerlas.
Un saludo afectuoso y un voto.
Esteff
Muchísimas gracias…. no sé qué decir.
Muchas gracias por tus palabras.
Nos leemos! Un abrazo!
Narcoleptic
Va para portada, un saludo. Sigue así.
Esteff
Muchísimas gracias.
Un saludo y nos leemos!
gonzalez
Me gustó mucho, amiga Estefanía. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
Esteff
Muchas gracias. Me alegra que te haya gustado; espero hacerlo más!
Un abrazo y nos leemos!
Vladodivac
Me gusta mucho tu micro Estefanía, tu forma de relatar la encuentro preciosa. Mi voto y un abrazo.
Esteff
Muchas gracias por tus palabras. Significan mucho.
Un abrazo y nos leemos.
Cortex
Inconmensurable manera de amar, la hechura del amor: tangible, sensible y desgarrador.
En mi tierra dicen: “estar enculado” agarrados de los genitales, las oquedades y las protuberancias agridulces…
Con mi voto… Estef Anie
Esteff
Preciosas palabras, Cortex.
Cierto, mi personaje está enculado.
Es un fragmento de lo que quiero escribir; soy muy organizada en mi vida pero escribo con bastante desorden, según inspiración. Cogido por los huevos está, vamos jeje
Un abrazo y nos leemos!
Marco-Antón
No me va el masoquismo, soy más de sarcasmo cínico, pero he de reconocer que este relato lo identifica bastante bien en contraposición al lirismo que destila.
Iván.Aquino L.
Me ha encantado.
Va mi voto con mi saludo.
Iván Aquino L.
Autor de Luz en tinieblas
Publicado en Amazon.com
Y Lulu.com
DavidGMescritor
El recuerdo es bonito cuando se recuerda con una sonrisa. Sino, es una grata experiencia. Gran lectura!!
Beto_Brom
Me encantó tu estilo. Directo…profundo…
Destaco aquello de: ….Esa noche llovía como si le hubieran roto el corazón al cielo…
Un gustazo leerte, amigaza
Abrazotes
gmarcelo
Y cuando levanto la cabeza un poco para recibir algo de aire fresco, decido arrancar por tu principio, y ahí me quedo entre tus palabras.
Me gustó mucho tu carta.
Un saludo grande.
P.D. Preciosa la frase ” Esa noche llovía como si le hubieran roto el corazón al cielo.”
Calle
“Me has roto el corazón de mil formas imaginables” creo que esto describe bastante bien a la mayoría de nosotros, los que nos aventuramos con las letras, porque sino de qué otro modo se puede escribir con tanta profundidad. Me gusta lo que has hecho aquí el ligero atisbo de que la tormenta pasó cuando en realidad todo sigue igual. (véase: escribir una carta contando lo que ha sucedido a quien no le interesa). Un abrazo mi voto.
Sebastian Hoyos Zapata
Me ha gustado mucho. En cada palabra se siente la pasión con que lo escribiste. Un saludo desde Colombia.
tono galiana
yo voy a mi ritmo leyéndote , esta carta me parece brutal , ya corres por mis venas .
Ahora a esperar hasta mañana , porque eres tan adictiva que mejor leerte poquito a poco , sin prisas , con calma , saboreandote linea a linea , me encanta.
enhorabuena