ALGUNOS NO VALEN NI PARA RECICLAR.
Hordas de gente se acercan vociferantes. Las componen hombres de traje planchado, zapatos lustrosos, camisa a medida y maletín repujado. Acompañados de mujeres con vestidos de diseño, sandalias de tacón, peinado de revista y bolsos de Luis Putón.
La masa se dirige a casa del patriarca. Les ha fallado, les ha dejado en la estacada. Ellos, que le adoraban, le seguían, le creían, bajo su ala medraban. No importaba la ignorancia, la ineptitud o la mediocridad, él siempre supo dales acomodo, buscarles un arreglillo, un chanchullete, todo con tal de que le rindieran pleitesía y devoción, sin crítica, sin autocrítica, lo único que importaba era la poltrona, el sillón.
Ahora se ven desamparados, huérfanos, odiosos parados, sin nada que hacer, igual que antes, pero con la perspectiva de no llegar a final de mes. De volver a ser plebe, poulacho, sin coche oficial, con el miedo a tener que respirar el mismo aire viciando que el resto de los mortales, de tener que pelear por su lugar en la cola del paro, no con haraganes como ellos, sino con harapientos desarrapados.
Suben calle arriba inseguros, agrupados, en formación, falta costumbre, imitando a esos perroflautas, ¡en una maldita manifestación! Nada tiene ya sentido, gritan en voz alta:
¿Qué hay de lo mío?





GermánLage
Ácido, Marco, como de buen gallego; pero justo y oportuno. Enhorabuena.
Mis simpatías y mi voto.
Marco-Antón
Gracias, no puedo evitarlo, lo llevo en los genes. También es una forma de defenderme de la hipocresía de lo políticamente correcto.
Esteff
Me quedo con “Les ha fallado, les ha dejado en la estacada. Ellos, que le adoraban, le seguían, le creían, bajo su ala medraban”. Puro sentimiento, duele en el alma. Felicidades, gran escrito.
Marco-Antón
A veces, en medio de una cascada de palabras, mi musa poeta y algo alcohólica, se despierta y las hilvana con con el hilo de la rima de tal manera que incluso yo, descreído, y ateo, miro el resultado y elevo mi plegaria al los dioses… agradecido.
Mabel
¡Excelente relato! Un abrazo Marco Antón y mi voto desde Andalucía
Fisquero
Ah! Marco, has resumido en pocas palabras la crónica de nuestro tiempo, y el porqué de una situación repetitiva e inexpiclable, que a psicólogos y antopólogos de todas las partes del mundo han depertado su interés y curiosidad; el porqué las personas permiten ser utilizadas y dan su confianza una y otra vez a determinadas personas y grupos, cuando estos en general, y en el caso de tu exposición en particular, les esquilman, se apropian y arruinan de todos sus bienes y recursos.
Quizá la explicación sea como tú has relatado al comenzar tu relato, que se trata de “Hordas de gente se acercan vociferantes”, o bien pude ser también porque sea lo que nos merecemos, y como alguien dijo en algun momento y lugar, porque “a cada minuto nace un idiota”
Y como reza el título, que “Algunos no valen ni para reciclar”
Marco, que me ha encantado leerte y poder comentar, recibe un cordial saludo y mi deseo de que podamos seguir señalando, comentando y debatiendo temas actuales, metafícicos, literarios, filosofícos y lo que se tercie, en el marco que nos proporciona esta plataforma llamada FALSARIA de Intenernt, siempre con respeto y con sentido común.
Marco-Antón
El texto ya tiene algún tiempo y en su momento sólo pretendía humildemente expresar mi descontento por el enorme valor que en estos últimos tiempos esta sociedad está dando a una “virtud” común en la gente pero para nada contribuye a la mejora de la misma: LA MEDIOCRIDAD. Ya no se lleva el talento, el trabajo, la inteligencia, la dignidad, ahora lo que prima es el medre a cualquier precio, y nadie tan dotado como el mediocre pelotero que desconoce el valor real de las cosas y al que tampoco le importa, siempre que sea el el que quede por encima, a costa de cualquier otra perdida. Y con el beneplácito de los que realmente ostentan el poder.
lnanta
Muy bueno Marco, has elegido las palabras adecuadas en cada verso y has recreado la realidad actual de un modo detallado y desde la raíz. Muy bueno, saludos
Marco-Antón
Ojalá fuese tan sencillo retratar la realidad, la cruda realidad, la realidad diaria, la real gana de ponerle fuego a esta hipócrita sociedad, pero no, no es sencillo, ni es poético, por mucho que a mi me guste glosar… y quejarme. Gracias de todos modos.
Lourdes
Marco, dices en uno de tus comentarios que este relato tiene ya un tiempo, pero bien podrías haberlo escrito ayer o esta misma mañana, se sigue premiando la mediocridad. Una crítica estupenda a toda esa horda de personajes que lo único que ofrecen es apariencia.
Saludos.