Ocurre un problema y es que nadie más puede saber lo que esconden tus gestos, el brillo de tu mirada, la oscuridad que te persigue algunas noches. Y no es que yo sepa verlo, que va, simplemente me conformo con contemplarte, con saber que hay algo más detrás de esa tapadera tan bonita y lograda que tantos años te costó conseguir. Y por supuesto que no seré yo quien la tire por la borda.
Me servirá con mirarte caminar y sonreír como si nada hubiera pasado, como si no supiera nada de ti, un mero espectador que observa entre bambalinas que la actuación está a punto de comenzar o, mejor dicho, tu actuación.
Sin embargo, igual te cansas de actuar de una vez, decides sacar a volar tus pájaros, riegas las flores de tu interior y dejas que se te iluminen las mejillas. Y qué sé yo, yo solo estaré ahí para aplaudir y colgar el cartel de ‘’ Se cancela la sesión’’.




Temor
Muy bueno, una experiencia tan cotidiana que bordea lo incuestionable, tu texto. Un saludo y mi voto!
Silvia Hernandez Clemente
Muchas gracias! un saludo!
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida. Feliz Año Nuevo
Silvia Hernandez Clemente
Muchísimas gracias! soy novata en esto de publicar así que me hace mucha ilusión. Un abrazo y feliz año también.
GermánLage
Excelente monólogo, Silvia.
Un saludo de bienvenida, y mi voto.
Silvia Hernandez Clemente
Muchas gracias Germán! un saludo también para ti.