Capítulo tres
Cuando salí al exterior de la casa noté como el sol, que estaba en su punto álgido, me quemaba como si fueran esquirlas de fuego penetrando en la piel, la claridad apenas me dejaba distinguir nada y aunque intentaba seguir con mi huida, me era imposible continuar, las piernas me pesaban y no era capaz de levantar los pies del suelo.
- Ada sigue no te pares ahora, ¿qué es lo que nos pasa?- preguntó
- no puedo seguir, no puedo respirar, el sol me quema la piel y los ojos, no puedo seguir…… tambaleándome logré llegar a la sombra de un gran nogal, aunque seguía ardiendo por fuera, sentía recuperar las fuerzas justo antes de caer desfallecida.
Cuando abrí los ojos, sentí como unos brazo me alzaban y apretaban contra su pecho, el dolor del quemazón no había desaparecido del todo, pero me encontraba mejor, el olor marino que desprendía aquel cuerpo duro como la roca, me recordó a la habitación en la que había despertado y la ropa que llevaba puesta, me hizo sentirme segura al menos unos segundos, en los que la imagen de mi madre no dejaba de aparecer en mi cabeza con mi vestido de fin curso en las manos, aspiré con énfasis su aroma intentando sentirme reconfortada, aunque no lo logré, había sido una noticia que nos había hundido a las dos, no teníamos fuerzas, deseaba estar muerta yo también para no tener este sufrimiento, los echaba de menos, quería verlos una vez más, decirles que les quería, que no podía vivir sin ellos, quería verlos, abrazarlos, besarlos, pero eso ya era imposible, estaba llorando de nuevo mientras agarraba la camisa del hombre que me sostenía, apreté la cabeza contra su hombro y volví a perder la conciencia.
El dolor del alma era indomable, ella y yo, yo y ella danzábamos nuevamente en aquel limbo negro donde no había ni espacio, ni tiempo, solo nosotras abrazadas la una a la otra en nuestra desesperación, en nuestro llanto.
En aquella dilatada oscuridad en la que nos encontrábamos, una luz empezaba a encajar desde un rincón, lenta y suavemente iba dispersándose por todo el espacio iluminándonos, no era una luz cegadora, sino una fosforescencia cálida que nos envolvía:
- Ada – dijo la luz,- no tengas miedo cariño-era la voz de mi madre, al escucharla todo mí cuerpo se estremeció, -estamos bien amor mío,-susurró
-No estáis bien- lloriqueé angustiada
-sí que lo estamos, ahora solo sufrimos por ti, por tu dolor, no soportamos verte así, es demasiada amargura, cariño, mírame- levanté la vista y vi a mi madre totalmente de blanco acercándose a mí con los brazos extendidos- estamos aquí a tu lado, siempre lo estaremos, pero habitamos tan cerca de ti que podemos tocarte, cariño debes resistir, tienes que ser fuerte para lo que te espera, no es un camino fácil y no llores por favor.
- no, mama, no lloro- musité.
- Si lo haces amor, pero tienes que dejar el dolor a un lado, antes de que sea demasiado tarde, -dijo con tono maternal- tu padre y yo estamos haciendo un gran esfuerzo por estar aquí ahora, no deberíamos ponernos en contacto contigo, pero aun así tenemos decirte una cosa importante, muchas criaturas te persiguen por lo que llegaras a ser algún día, tendrás que luchar tu sola, no confíes en nadie, lucha contra ellas con todas tus fuerzas y no dejes que se apropien de la cruz de ópalo - el eco desapareció.
- Mama no te vayas te quiero tanto, mama, papá os quiero no os vayáis por favor por favor no me dejéis aquí sola,
- no estarás sola nunca más, mi pequeña- dijo mi padre- haz caso a tu madre cierra esta herida que solo te hace más vulnerable y busca el camino de la salvación, siempre que nos necesites estaremos aquí, Ada hija mía, busca tu destino, búscalo- y las palabras se diluyeron pesadamente en el infinito…..
Desperté sobresaltada en la misma habitación de la otra vez, los ojos me escocían y el corazón me dolía tanto que no podía respirar, las lágrimas no habían dejado de caer y las tenía resecas por toda la cara, al incorporarme sentí como ella estaba conmigo:
- tas ahí?
- Sí, sí claro que estoy, dios mío Ada no lo puedo creer ¿qué… que ha sido eso?,-inquirió atónita
-Yo tampoco puedo creerlo- susurré- ¿ha sido un sueño? Contesté igual de atónita que ella
- Yo creo que no, creo que eran ellos de verdad, que no quieren que suframos más su perdida y además nos estaban avisando de algo.
- sí, pero de que, ¿qué camino tenemos que buscar? ¿a qué se referían con lo de la cruz de ópalo?, además no es tan fácil no sufrir por ellos, es algo que no podemos elegir.- resoplé mientras me limpiaba los moquillos con la manga del camisón.
- Sí, lo sé, yo también siento lo mismo, los echo de menos pero tenemos que ser fuertes, ya oíste a mamá,
- Lo sé- musité abatida.
La puerta se abrió sin previo aviso y apareció una muchacha alta y delgada con el pelo rojo recogido en una coleta perfecta que dejaba bailar los mechones largos a través de su espalda, me miró y dijo.
- hola!!- con una voz cantarina, mientras se deslizaba suavemente hacia mí, sin darme tiempo a contestar- tú debes de ser Ada, verdad?,
- sí, -logré decir mientras intentaba tragarme las lágrimas.
- he oído hablar de ti mucho en estos días, ya sabes….. por todo lo que ha pasado,- dijo mirándome con dureza, mientras su perfecta figura embutida en unos ajustados pantalones vaqueros recorría el espacio entre nosotras en un pispas.
- pues no , no lo sé- le devolví la mirada desafiantemente, ya había tenido bastante dolor, por un día, estaba cansada, asustada y lógicamente dolida por la pérdida de mis padres.
- ahh no te han contado nada?- siguió hablándome, mientras se dirigía al final de la habitación y recorría con un dedo largo y fino el borde de la chimenea- pues entonces no seré yo quien te lo cuente.- replicó y sus ojos envenenados se clavaron en los míos de improviso,
esa mirada ya no era desconocida para mí, la había visto con anterioridad en los ojos negros de Carlo, mantuve el contacto visual todo lo pude para no perder ni uno solo de sus movimientos gráciles y meteóricos.
- seguramente no tengas nada nuevo contarme, además nadie te ha dicho que hay que llamar antes de entrar- resoplé con indignación.
- Seguramente si lo tenga, pero vayamos por partes- bajo los ojos y el peso de su mirada disminuyó liberando mi cuerpo- ahora vendrá la señora Eifield, ya la conociste el otro día..
- El otro día? Pero cuanto tiempo ha pasado desde que desperté aquí?… dije confusa
- Pues yo creo que llevas aquí unos cuatro días, recuperándote de tu exposición,- giró sobre sí misma y continuó- a quién se le ocurriría tal cosa?, pero tú eres especial verdad?- volvió a intimidarme con su mirada frívola y letal.
- no sé a que te refieres- solté de inmediato- pero si tú no quieres contarme nada y yo sé menos, ya me dirás que hacemos aquí dando vueltas a lo mismo,- me di la vuelta como si cualquier cosa y continué de espaldas a ella - Yo que tu esperaría a que la señora Eifield me dijera lo sea que me tiene que decirme y luego ya comentamos para estar las dos al mismo nivel. -Concluí con frialdad
- Jajá toma esa pelirroja de bote!!! Ahora que!!!!!- masculló la voz
- Vaya vaya con la mosquita muerta,-susurró al cuello de su camisa azul perfectamente ensamblada a su cuerpo- a estas alturas deberías estar muerta, nadie ha superado una exposión sin ser un anciano y ha sobrevivido para contarlo,- se acercó a mí con la mirada envenenada nuevamente y lentamente murmuró en mi oído- no te preocupes Ada Sweet nos veremos por aquí, esto es muy pequeño para no coincidir,- se dio media vuelta y despareció del mapa en menos de un segundo.
Me quede petrificada con su gélida respiración tan cerca de mí, solo me saco de mi pequeño estupor la risa sarcástica de la voz.
- Já!! pues claro que nos veremos, será estirada ¡!!, de todas formas empezamos haciendo amigos – dijo distraídamente la voz
- jaja ya te digo, ¿qué le vamos hacer? y además ni si quiera se ha presentado,- dije mientras me encaminaba hacia al cuarto de baño- vamos a quitarnos este camisón del año la polca y vamos a ponernos algo decente, que tengo un hambre …..
- yo también tengo hambre, pero no creo que nos quede tan mal el camisón tipo siglo xv….., nos hace estar a juego con la habitación.
- Calla ya … si mamá nos viera ahora con la veces que nos hemos quejado de la ropa que teníamos ……….. pero no nos puede ver, verdad?- musité
- No sé yo que decirte, después de lo de esta noche yo ya no se qué pensar, pero lo que sí sé, es que necesitamos saber más cosas, y la única que nos puede ayudar es la señora Eifield.
- Tienes razón, esperemos que venga pronto, y que traiga algo de comer porque si no vamos a morir de hambre.
Según terminaba la frase la puerta volvía a abrirse, esta vez entraba en la habitación la señora Eifield con una bandeja llena de alimentos, al igual que la otra vez se deslizo suavemente y los dejo encima de la mesita auxiliar.
- buenas noches ADA- dijo al fin- espero que estés recuperada totalmente, afortunadamente Braiel te encontró a tiempo, pero podías haber…- se paró en seco y continuó como cualquier cosa- tienes que comer algo, todavía tienes que recuperar la fuerzas.- dijo con aire maternal.
- Si , la verdad es que tenemos hambre- repliqué
- Tenéis??, tú y quien más?- su cara reflejo nuevamente la duda.
- No se te ocurra decir nada, hasta que averigüemos a que nos enfrentamos- me ordenó la voz
- No, no , yo que tengo mucha hambre y algo en la garganta que me quema, me duele mucho- me queje- quizá una pastilla para la garganta me lo quitaría, seguramente habré cogido frió o algo.. la verdad es que no me encuentro muy bien……….- Ya estaba haciendo lo mismo otra vez, cuando mentía no podía dejar de hablar, parloteaba y parloteaba sin sentido hasta que la persona que tenía enfrente caía en coma irreversible y asunto solucionado pero esta vez la señoraa Eifiel me miraba sin perturbar su expresión.
- Bueno mi niña, creo que es algo un poco más complicado que un simple resfriado pero primero come, tienes que recuperarte.- contestó tajantemente
- Ale ya lo has conseguido- se mofó la voz- no ha caído en coma pero le a faltado poco muy poco, jajaja.
- Calla, que no me puedo reír ahora, sino va a pensar que estoy más loca de lo que creía- insistí mientras me desplazaba lentamente hasta la cama.
Cuando me senté a la mesa, vi un par de sándwich de jamón y queso, un vaso de leche y un plato de uvas, en la esquina superior de la bandeja había un vaso de color rojo granate, su olor me perforo hasta llegar a la sien y todo mi mundo se vino abajo, cogí el vaso y lo bebí con avidez , era lo más rico que había probado en mi vida, lo más deseable que había en el mundo, de un sabor caliente y lleno de vida, ácido y dulce, férreo y jugoso, sentí como todos los músculos de mi cuerpo se tensaban, los ojos se me quedaron en blanco y vi sin ver, vi el mundo de nuevo, escuche todo lo que pasaba a mi alrededor, las risas, la música, las conversaciones, todo se mostraba se forma distinta, mientras la habitación quedaba en un segundo plano, con la señora Eifield allí parada delante de mí.
- ADA, que es …. que mareo …. que es esto??- dijo la voz
Ni siquiera quise contestarla, era mi momento, estaba deliciosamente en aquel mundo que acaba de descubrir, aquel mundo en el que el dolor y la pena ya no existían, solo existía yo mas fuerte, mas mortífera, y de repente me entraron ganas de saltar por toda la habitación, de volar, de matar……
- ADA, ADA te encuentras bien?- la voz de la señora. Eifield me hizo mirarla de repente, la veía ahora como realmente era, despedía de su cuerpo una luz blanquecina y radiante, no tenia nada de oscuro o macabro en su figura, era la imagen de la compasión, como si fuera un angel que tendía su mano hacia mi .
Sin saber por que aparte de un golpe la mesa y me puse a sus pies de rodillas,
- Ada que estamos haciendo? – resopló la voz
- Marta, yo …. yo…- balbucee y no logre decir nada mas.
- Mi niña, ya lo sé- se agacho hacia mí y tomó mi brazo- levanta, ahora tranquila, te voy a explicar que acaba de pasar, pero primero tienes que tranquilizarte y dejar que pase el efecto de lo que acabas de tomar.-
- Que nos hemos tomado? Te dije que no te fiaras, leches ¡!! – masculló la voz
- Shhh, no tengo ganas de escucharte- la repliqué mentalmente
- Bien, vamos a la cama, apóyate en mi mano, querida- me tendió su mano de nuevo y con movimiento rapidísimo las dos volamos hasta la cama.
Me senté en la cama tal y como Marta me había pedido y esperé pacientemente más de dos minutos a que rompiera el silencio, sus ojos estaban clavados en mi examinando cada uno de mis movimientos, cada uno de mis pensamientos.
-hora que estas mas tranquila empezaremos desde el principio y después si quieres hacerme alguna pregunta te contestare, de acuerdo? – se sentó a mi lado en la cama sin esfuerzo .
- de acuerdo- gemí
tras unos segundos de silencio y mirándose las manos que tenia apoyadas en las piernas
empezó su relato, suavemente como un cuento…..
-El principio es algo complicado, pero para que lo puedas entender con facilidad te diré que nosotros no somos como la gente que has conocido hasta ahora, tus padres tampoco lo eran pero se encargaron de facilitarte el camino y darte una vida humana lo más normal posible, aunque tú nunca fuiste normal.- dijo haciendo el gesto de comillas mientras acaba la frase.
-¿ qué? Que no fui humana? Entonces que era yo? Que eran ellos?- musité
- despacio querida, te lo voy a contar todo pero necesito que no me interrumpas, por donde iba? A si!!… – levanto una de sus manos y sujeto la mía con aplomo- tu eres hija de dos luces blancas, cosa que antes nunca había pasado, ya que sabes que los polos apuestos se atraen, y por norma general y hasta ese momento una luz blanca nunca se había juntado con otra, tanto las luces blancas como las negras, siempre se había juntado con humanos y en caso excepcionales con sus opuestos, y así de esta forma, mantener el equilibrio natural.
Pero cuando supimos que dos handgod, que así se llaman, se amaban y estaban esperando un bebé, empezaron a correr todo tipo de rumores, todo tipo de especulaciones y todos nos pusimos todos demasiados nerviosos,- levantó una ceja con desagrado y continuó- no era normal que eso ocurriera y claro estaba no sabíamos que iba a pasar, como te he dicho antes, todo tiene que tener un equilibrio, el bien tiene que ser equilibrado por el mal, y así sucesivamente desde tiempo ancestrales- se levantó y caminó taciturna por la habitación- Así ha sido desde que el sol acude cada mañana y la noche se retira para dejarle paso.
Yo la miraba intentando comprender lo que me estaba contando, tres preguntas cruciales se mecían en mi cabeza de un lado a otro mientras escuchaba el relato de la señora Eifield, la primera porque mis padres habían guardado el secreto durante tanto tiempo, la segunda porque jamás me contaron que¿¿ yo no era humana??y por último y más importante porque habían esperado a estar muertos para contarme lo del destino y lo de la cruz de ópalo.
- la señora Eifield continuaba hablando - tus padres fueron perseguidos, asediados tanto por un lado como por otro.
Nosotros como guardianes siempre hemos sido grandes aliados de los luces blancas, hace muchos, muchísimos años conocimos a tu padre, un gran hombre sin duda alguna- añadió dentro aun de sus pensamientos- él y otros como él, nos protegieron. Nuestra especie has sido perseguida y aniquilada hasta el punto de las extinción en muchos países, ellos nos auxiliaron dándonos sitios nuevos donde poder refugiarnos, llegando incluso a dar sus vidas por protegernos, siempre estaremos en deuda con las luces blancas ADA- volvió a sentarse a mi lado , mientras yo no podía creer todas aquellas cosas y la miraba como si no estuviera allí, como si acabara de darme un aneurisma ,- cuando supimos lo que pasaba, los ayudamos a escapar tal y como tu padre había hecho en tantas ocasiones con nosotros, les dimos alojamiento y por supuesto una vida normal, una vida en la que la magia, los enemigos y el poder, quedaba reducido a sus trabajos normales, a tus colegios normales y a vuestros vecinos normales.
Ada -clavo su mirada fríamente en la mía- tuvieron que renunciar a todo por ti, por salvarte, y por esa sencilla razón habéis estado viviendo en tantos sitios, Rusia, Suiza, Francia y por último España. – su mirada se deslizo nuevamente lejos de mí, a otra dimensión, - desde tiempos inmemoriales Europa ha sido nuestro feudo más importante, nos era más fácil esconderos donde nuestro poder es infinito, lo primero porque hay más variedad de especies y segundo porque el respeto de esas especies a la nuestra no tiene límites, en una tierra donde las leyendas son leyes, es mucho más fácil actuar desde nuestra posición y así fue como hemos conseguido mantenerte en secreto, hasta ahora. – la mujer dejo caer los hombros cuando concluyo su relato.
- ¿entonces, mis padres no trabajaban para el gobierno?, ¿no eran del ejercito de los estados unidos?- logré decir
- No querida, tus padres aparte de vivir su vida normal, se encargaban de proporcionarnos información, una información muy valiosa dentro y fuera de estos muros, porque nosotros rara vez salimos de aquí y si lo hacemos es para hacer cumplir la ley de los de nuestra especie.
- Y que especie es esa, que nunca sale de aquí, vaya muermo de sitio- dijo la voz
- -shhh calla- gruñí
- desde esta isla, es muy complicado controlar todo el mundo, si no tienes mensajeros fuera que te hagan saber lo que ocurre en el mundo exterior.
- - una isla? Estamos en Menorca?. Dije repentinamente
- no querida, estamos en Sugar Island, al norte de estados unidos.
- Al nor..te de estados……… , no es posible, yo estaba en España, como he llegado aquí?- gemí
- Pero como vamos a estar en estados unidos, esta mujer está loca- aulló la voz
- Querida te hemos traído nosotros,.- dijo mostrándome, no sé muy bien si una sonrisa o una burla.- pero creo que eso carece de importancia, el he hecho es, que quien te encontró quería matarte, como hizo con tus padres, pero por algún extraño motivo que no logramos entender no lo consiguió.
- Pues estuvo muy cerca- susurré
- Nadie que se ha haya sido mordido por un anciano ha sobrevivido, Ada, y tu lo has hecho.
- Mordido??
- Ada todavía no has averiguado que especie somos? Algo en tu interior no te dice lo que eres ahora- su rostro se endureció
- Claro que se lo digo, le digo a todas horas que es tonta por estar aquí escuchando historias en vez de irnos a casa, - gritó la voz
- No, no me dice nada- mentí. Suponía que a la señora Eifield no la interesaría en absoluto saber lo que mi otro yo me estaba contando , así que puse cara de tonta y continué mirándola, aunque parezca extraño nada de lo que me contaba me parecía surrealista, después de todo lo que había ocurrido que mas daba de la especie que fuera.
- querida, me puedes decir porque no has comido nada de lo que te he traído?- ella continuo con su rostro férreo- Y sin embargo te has bebido la sangre del vaso?, - concluyo fríamente
- que? Sangre?- exhale una bocanada de aire, para evitar la nausea
- que? Sangre??, sangre de que, de qué?? Ay por dios que mareooo, que asco, pero sangre de que, díselo- me imploraba la voz- que te lo diga antes de que me de un sincope y me quede aquí tiesa.
El corazon palpitaba desbocado, mientras intentaba que la realidad, lo que para mí ya era un hecho, no me estallara en la cara-,¿san…gre de qué?- es lo único que logré decir con un hilo de voz.
-por supuesto sangre humana.




XaviAlta
Por fin la 3ª parte!!!
Queremos más…
Planeta
Gracias xavi por el apoyo… El cuarto esta en el hormo my friend!!! Gracias
GermánLage
¡Vaya! No sabía yo que los vampiros eran tan divertidos. ¡Y está tan bien narrada!
Un cordial saludo, Planeta , y mi voto.
Planeta
Graciaa german es un honor que me estes leyendoby encina que te guste un genero como este…… Gracias por que el apoyo es tan dificil encontrar, sobre todo de la gente mas cercana y que no entiende lo dificil que es trabajar, la casa, los niños y tener un ratito para escribir algo que te ronda y que no puedes evitar. Gracias amigo
Esteff
Madre mía, aquí hay de todo!! He hecho todo el viaje de vuelta en tren enfrascada en tu lectura. Narración amena, ¡Conversaciones buenísimas, perfilando cada personaje!, emotividad a flor de piel y un ritmo trepidante. Felicidades, sister, me tienes enganchadísima!! No tardes por favorrrr
Planeta
Gracias sister yo si que voy a echar de menos tus comemtarios y tu apoyo, si algun dia no te tengo enganchá, no te digo mas que no te llego ni a las suelas de los zapatos y si te gusta como escribo juas!!! Soy feliz. One kiss sister
Mabel
Muy bueno. Un abrazo Beatriz y mi voto desde Andalucía
Planeta
Gracias mabel, por tu apoyo y tus comentarios es un honor que te guste mi novelita…. Gracias un beso
Sirio
Perfecta narración Planeta, amena, divertida y en mi humilde opinión, muy buena. Mi voto es tuyo.
Planeta
Sirio amigo gracias de corazon, primero por leerme, segubde por votarme y tercero por hacer que sirva la pena escribiendo una historia que adoro. Gracias x todo
gonzalez
Excelente dialogo, Planeta, me gustó mucho. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Planeta
Gracias Gonzale por tu apoyo, un abrazo amigo
VIMON
Muy bueno, Planeta. Saludos con mi voto.
Planeta
Gracias vimon por el voto y el apoyo un abrazo
fisquero
Muy interesante narración y que dada la dualidad del personaje exige un gran esfuerzo para tī Planeta, para conseguir esos diálogos del personaje consigo mismo.
Te seguimos.
Un saludo
Planeta
Gracias fisquero, es un poco dificil estar en dos mentes a la vez pero es una gozada ver como van cobrando vida y personalidad. Gracias por tu voto y el apoyo