La alegría de la navidad este año se me escapa entre los dedos. He salido a la calle a ver las luces encendidas, a escuchar los villancicos, a ver las caras sonrientes de los pequeños, emocionados por la visita más esperada del año. No funcionó.
Disfraz de tus ausencias, este año ya no pasamos juntos estas fechas.
La navidad este año va a ser dura, sin ti. Me ahogo en las ganas de verte, de tenerte otra vez cerca, y me pierdo entre la gente. Cargados de paquetes del Corte Inglés, estúpido mercantilismo en lo que se ha convertido una época que se suponía era para compartir momentos.
Ya ni los árboles de navidad me sonríen. Ni las decoraciones en la calle me guiñan sus luces. Seguro que se dieron cuenta de mi tristeza, de la apatía que me consume y las pocas ganas de compartir que hoy me restan. ¿Qué comparto? Ya no estás conmigo…
La Navidad se me cuela en los huesos, doliendo, arrasando, destrozando el alma.
Ha empezado a nevar. Copos pequeños se adhieren a mis superficies. Tiendo la mano y la abro. Ver caer sobre ella los gránulos y desaparecer. Aparecen en contraportada mis lágrimas escondidas. Llanto tragado que ya se hartó de esperar su turno y se desborda. Y, mientras tanto, en la calle, a rebosar de familias alegres que miran arriba y gritan “mira, nieva”, y ríen, y se carcajean, y los pequeños hacen corros y juegan, viven ajenos a mi dolor.
No importa, no me ven. La tristeza es invisible cuando no interesa. Camino sin rumbo en mi ciudad llena, con la algarabía de la felicidad a mi alrededor, por si es algo que se contagie, como los virus. Empiezo a sospechar que no es así, pues los suspiros se me escapan y no padezco ningún síntoma de esa maravillosa enfermedad. Se me acabó la fe.
De nuevo en casa, me espera el silencio. Encender la televisión para escuchar algo más que mi respiración. No estás y no volverás este año a mi lado. Me siento como un niño que sabe a ciencia cierta que no recibirá lo pedido en su carta, un imposible que ni los Reyes Magos son tan poderosos como para conseguir.
En mi teléfono pulso una tecla, mis mensajes recibidos. Y busco uno concreto, que me trae tu voz.
“Sorpresa, Amor. Voy a verte para Navidad. Solo me queda cubrir la final De la Copa Sudamericana, y a mi vuelta a Brasil, casi ni deshago maletas, tengo ya billete para pasar hasta después de fin de año contigo. Un mes juntos, mi vida. Diciembre va a ser inolvidable”
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Este relato ha sido inspirado por un tema musical y una terrible noticia acaecida en Noviembre de 2016.
Con todos mis respetos.
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Simon_dice
Me hiciste llorar. Lo del chapeco me pego fuerte. Te mando un abrazo, gracias por tu texto.
Jules
Gracias por tus palabras, @Simon_dice. Me conmoví y apené mucho al conocer lo que había pasado. Una tragedia.
Ger_GERTZEN
¡Conmovedor! Casi desgarrador.
Es lo que tiene esto de la felicidad por decreto. Que hay quien se queda fuera de su cobertura, sin quererlo.
(La tal Mariana Escoda tiene un deje como del Norte de Girona, ¿no?)
Jules
Gracias, Ger.
¿no tengo ningún error remarcable? ¡¡Guau, milagro!!
Ger_GERTZEN
Nada remarcable. ¡Jajajaja!
Pero si me presionas, te soltaré: ¿por qué plural en “Disfraz de tus ausencias”?
Y, lo consabido, los “Magos” no eran “Reyes” (y yo soy profundamente republicano, juajuajua!)
Además de que las mujeres deben existir (generalizaciones en neutro, por favor) si queremos que dejen de ser asesinadas. Ya lo decía Buda: la acción criminal comienza con un pensamiento. Y yo añado que si la herramienta del pensamiento (la lengua) es machista, sus consecuencias no lo pueden ser menos.
Pero, porque me ha tirado de la lengua.
¡Felicidades!
Jules
¡Porque me gusta picarte, jajajaja!
El plural de “disfraz de tus ausencias” porque a partir de ese momento van a ser muchas (el resto de su vida), y disfraz en singular porque solo hay uno. Un poco licencia mía, va, lo reconozco.
Petonets.
Lourdes
Un relato conmovedor!, no sólo por el final, que ya si que te deja fuera de combate, todo el relato, desde la primera frase rezuma tristeza, esa tristeza que te deja el cuerpo roto y sin alma.
Un abrazo
XoseFD
Conmovedor hasta las lágrimas, mira ya estoy llorando….no puc seguir!!!!
Luis
Final estremecedor, cautivante el resto del relato. Un abrazo y mi voto!
veteporlasombra
La alegría ajena siempre acrecienta la tristeza propia. Bien descrita esa sensación, un saludo…
DavidGMescritor
He intentado buscar una palabra distinta a la que otros muchos te han dedicado para comentar tu artículo, pero he llegado a la conclusión de que “conmovedor” sigue siendo la mejor. Nunca te había leído y espero poder hacerlo a partir de ahora. Mi enhorabuena y mi voto. Un saludo!
Planeta
El sabor de la perdida es amargo en navidad, pero si ademas se pierde en esas fechas toda la vida se repitira ese sabor, me ha encantado. Mi voto
Mabel
Creemos que nunca va a pasar y en ciertos momentos de felicidad he ahí donde llega la desesperación y la desmotivación que nos causa un gran dolor pero ese dolor poco a poco irá calmándose para ver de nuevo la luz y la paz de nuestro interior. Un abrazo Jules y mi voto desde Andalucía
XaviAlta
Molt bo Jules. Tendre, sentit i molt ben escrit.
Jules
Moltísssimes gràcies, XaviAlta.
VIMON
Un buen relato muy bien escrito. Mi voto con un saludo.