En el abismo sombrío
de la mente paciente
la bestia molesta
ruge impaciente
un dolor prohibido.
Un dolor que calla,
que la locura ralla,
que el pecho desgarra
y deja un nicho frío
donde sierpes hacen nido.
Nido de pesares,
de futuros temidos,
de rabias insondables
que la cordura han corroído.
Sonríe el hombre.
El corazón, anudado,
no responde.
El vientre, helado,
la verdad esconde.
Está desesperado.
A cuantos necios hados
de alma ha suplicado
un remanso de calma
el desgraciado desdichado…
¡que en el pecho siente la garra,
en el vientre la rabiosa demanda
y el grito mudo, atorado,
intentando desesperado
escapar por la garganta!





Temor
Hermosa disquisición entre la rabia y la ira y la cordura intachables. Un saludo y mi voto!
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Planeta
Me ha gustado mucho, hay veces que el cuerpo y la mente piden gritar…. Mi voto
Lorena Rioseco Palacios
Letras de una perpetua tormenta de nostalgia regada, mi voto, felicitaciones querido poeta, seguiré leyéndote y te invito a pasar por mi último poema: http://www.falsaria.com/2017/02/dejame-5/
Cariños miles
VIMON
Muy bueno, Soren. Un saludo con el merecido voto diez.
Sirio
Me gusta Soren, mi voto es tuyo.