Contracorriente (19. Como tantas otras noches)

Escrito por
| 75 | 11 Comentarios

Todo lo que siguió, sería preferible no recordarlo. Justo en ese momento, en el que dimos nuestro consentimiento para el plan indicado, firmamos nuestra sentencia. Ahí comenzó aquel viaje. Sabíamos que iba a ser duro, por palabras textuales de Andy, pero nunca imaginamos que tanto.

  Nos dirigimos, guiadas por Andy, a la salida del pueblo. Este era bastante pequeño, así que no nos llevó esfuerzo alguno atravesarlo. Abandonando la luz que nos proporcionaban las farolas, nos sumimos en una profunda oscuridad. Apenas nos distinguíamos unos a otros, por lo que tuvimos que caminar muy pegados para no perder los pasos de Andy. No solté la mano de Kim en ningún momento. Ella, por su parte, mantuvo la calma que la caracterizaba. No puso pega alguna ni se asustó de la noche, como otras niñas de su edad, o incluso más mayores, hubieran hecho. Me enorgullecí de ella y supe que había hecho lo correcto al decidir llevarla conmigo.

  Tras haber andado unos minutos, Andy nos hizo parar. Allí, esperamos un poco más. No tardaron en llegar a por nosotros. Cuando vi la furgoneta grande parar enfrente a unos pocos pasos, iluminada por las luces de sus intermitentes, lo primero que sentí fue alivio. Era una tranquilidad para mí saber que realizaríamos ese viaje sentadas, cómodas en los asientos de aquel automóvil. ¡No sabía cuán equivocada estaba! Lo comprobé en cuanto las puertas traseras se abrieron. El conductor no bajó de la furgoneta, no se dignó ni tan siquiera a presentarse. Fue Andy el que nos abrió e invitó a subir. Echando una rápida mirada al interior, la sorpresa se apoderó de mí. Y supe que lo mismo le pasó a Leslie, pues dio un paso hacia atrás, con recelo.

  Allí dentro había unas cuantas chicas sentadas, encogidas y con los ojos entrecerrados, a causa de la luz repentina. En realidad, decir “unas cuantas” sería quedarme corta. Lo que había allí era una aglomeración. Un montón de chicas (no pude contarlas), acurrucadas unas a otras, sin apenas hueco para poder mover las piernas. Algunas tendrían mi edad; otras no llegaban ni a los diez años. En sus expresiones no distinguí emoción alguna, quizás solo un poco de cansancio, por el tiempo transcurrido desde que comenzó su viaje.

  Supongo que, a todas, nos podía más el deseo de huir de nuestras propias pesadillas; el sueño de vivir una vida feliz y, sobre todo, digna… Algo que nos había sido prohibido. Y supongo también que eso fue lo que me hizo dar unos pasos más y subirme a esa furgoneta oscura, ayudando antes a Kim a entrar en ella.

  Leslie, por su parte, lo pensó un poco más. Desvió su mirada, desorientada, de un lado a otro y, cuando se cruzó con la mía, le dediqué un gesto de ánimo, apoyándola simplemente con mis ojos oscuros. No hicieron falta las palabras. Extendió su mano, solicitando mi ayuda, y se la ofrecí. Ella era más bajita que yo, y la furgoneta un poco alta, así que agarré fuerte su mano y en unos segundos ya estaba dentro, junto a nosotras. Creí que esa podía ser la señal del principio de una amistad, pero me equivoqué, pues durante el resto del viaje no volvimos a dirigirnos la palabra. Tomamos asiento donde pudimos, agazapadas entre las demás muchachas; y a Leslie ya no la volví a ver hasta que llegamos, pasados un par de días. Tampoco a Andy, ya que él se sentó delante, junto al misterioso conductor. Cuando el motor se puso en marcha, el corazón, traicionero, comenzó a retumbarme con fuerza. Me agobiaba mucho estar así, a oscuras y sin apenas sitio; con esa sensación de encarcelamiento. Me obligué a guardar la calma, por y para mi hermana, la cual ya era lo bastante fuerte como para no rechistar en esas circunstancias.

  —¿Me das a Lara?

  Su voz me sobresaltó, entre el silencio colectivo. Ninguna chica hablaba, tal vez a ellas también les habían dado la misma orden. “Prohibido hablar con nadie durante el viaje”.

  —Claro. Ahora mismo te la doy.

  Con gran esfuerzo, retiré la mochila de mi espalda y la abrí, para sacar la muñeca. A mi lado hubo algún gruñido de protesta. Al ser el espacio tan reducido, seguramente le di a alguna de ellas. Murmuré un “lo siento”, sin saber a quién, pues no veía nada; y puse la muñeca en los brazos de mi hermana.

  —Gracias. Quiero abrazarla. Lara me ha dicho que tiene mucho miedo —me contó Kim, con su voz dulce.

  Tragué saliva. Era su manera de expresarme su propio miedo, sin tener que llegar a reconocerlo. Pasé mi brazo por su pequeño cuerpo y la apreté hacia el mío.

  —Ven aquí. Dile a Lara que no tiene que estar asustada. No estando conmigo. Yo cuidaré de vosotras —prometí.

  No pude ver la expresión de Kimberly, pero adiviné su asentimiento. Confiaba en mí como no lo había hecho nadie, confiaba en mí como ni yo misma lo hacía.

  —Lara y yo tenemos sueño.

  —Pues a dormir, entonces. Cierra los ojos y piensa en cosas bonitas. Piensa en los juegos a los que siempre jugamos juntas, y en los muchos juguetes y muñecas que te compraré en cuanto todo mejore.

  —¡No quiero otra muñeca! Solo quiero a Lara. Y así será siempre.

  No pude reprimir una sonrisa tras su afirmación y su voz enfadada.

  —Y yo solo te quiero a ti. Y así será siempre.

  Se acurrucó más contra mí y apoyó su cabeza en mi hombro. Al poco, se quedó dormida. Yo no pude pegar ojo en toda la noche. Los músculos me dolían, debido a la incómoda postura y a la imposibilidad de mover el cuerpo pero, de todas formas, no dejé ni un solo momento de acariciar el cabello de mi hermana y cuidar su sueño, como tantas otras noches había hecho.

 

              

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Esteff

    Esteff

    14 abril, 2017

    Brutal. Hago aquí el comentario de los dos últimos capítulos. El momento de conocer a Leslie, un Andy tajante que parece que tenga doble personalidad, con esa capacidad para la manipulación tan terrorífica….temo por la pequeña. Temo mucho por la niña pequeña. Has descrito el ambiente dentro de la furgoneta tan bien que me ha producido claustrofobia. No sé dónde irán, ni para dónde se dirigirán, pero estoy viendo como la inocencia se va yendo por el camino.
    Felicidades, un gran pasaje. Beso y seguimos leyéndonos!

    • Imagen de perfil de Patry

      Patry

      16 abril, 2017

      Así es, Estef. Andy tiene un poder para la manipulación impresionante. Y más cuando lo utiliza con niñas tan pequeñas y vulnerables, desesperadas por conseguir una calidad de vida mejor.
      Yo temo por las tres… y por muchas más que quedarán por el camino. Lamentablemente, de estas cosas es irremediable que deriven cosas malas, realmente terroríficas paracualquier humano.
      Un abrazo guapa.

  2. Imagen de perfil de GermánLage

    GermánLage

    14 abril, 2017

    Efectivamente, creo que la novela se orienta hacia ambientes tremendos, pero tu pluma sabe cargarlos tanto de humanidad que los hace hasta hermosos. Eso exactamente es lo literatura, Patry; al menos yo así lo veo.
    Un fuerte abrazo y mi voto.

    • Imagen de perfil de Patry

      Patry

      16 abril, 2017

      Muchas gracias, Germán. Sí, no estáis equivocados. Todo esto no es mas que el principio del verdadero infierno. Sólo espero poder manejar bien todo lo que tengo en mente.
      Un saludo y abrazo.

  3. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    14 abril, 2017

    ¡Excelente! Un abrazo Patry y mi voto desde Andalucía

  4. Beto Brom

    18 abril, 2017

    Quedé atrapado desde el principio.
    Tu maestría es un fuerte imán.
    MUY BUENO!!
    Abrazotes, amigaza

    • Imagen de perfil de Patry

      Patry

      19 abril, 2017

      Muchas gracias, Beto.

      Tus palabras me halagan muchísimo. Me alegro de que te guste. Sé que la novela está bastante avanzada ya, pero si gustas, puedes seguir la historia. Tengo todos los capítulos publicados.

      Gracias de nuevo y un saludo.

  5. Imagen de perfil de XaviAlta

    XaviAlta

    20 abril, 2017

    Qué mal rollo me está dando!
    No por impredecible será más dura la caída pues es obvio que se están hundiendo en la guarida el lobo

    • Imagen de perfil de Patry

      Patry

      21 abril, 2017

      Así es. No te equivocas lo más mínimo. Se están metiendo en la boca del lobo y… lo que es peor, casi por decisión propia.

  6. Imagen de perfil de Lauper

    Lauper

    24 abril, 2017

    Me dejas con el alma en vilo, no parece que se estèn acercando a buen puerto…sigo leyendo…;)

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Abrir la barra de herramientas