El juego consistía en ignorarse, en pasar por alto nuestras miradas, en esquivar las casualidades que de vez en cuando dejaban tu cuerpo frente al mío. Tu estrategia era vivir, caminar descalza sobre tierra caliente sin mostrar un solo gesto de dolor, sin mirar tus heridas. Tu jugada fue dejar para después lo impostergable y me dejaste paralizado, sin respuestas. Comprendí entonces que perdería, que mi estrategia no sería suficiente. Lo mío fue intentar derribar tus muros tan solo con mis manos. Derribarlo una y otra vez sin importar cuántas veces tus miedos volvieran a levantarlo. Mi estrategia fue decirte a los ojos cuanto te amaba y quedar en ese mismo instante vulnerable a tu próxima jugada. Comprendí que cuando juegas a olvidar, no necesariamente gana el que olvida.
¿Qué gana el que ahoga las mariposas de su estómago?. Imagina una mariposa encerrada en un frasco, revoloteando con todas sus fuerzas buscando la salida. Ahora imagina que la liberas y apenas lleva segundos en el aire, la tomas y la vuelves a encerrar; encerrar hasta su último aliento.
Déjame perder este juego, no me importa. Elijo perder. Quiero perder y liberar cada día mil mariposas; liberar incluso las tuyas sin olvidar que tantas veces, juntos, las dejamos volar libres. Pasaré por alto tu mirada y mi cuerpo ya no sentirá tu roce; sin embargo caminaré tus pasos para quemarme en tu tierra y dar rienda suelta a mis sentidos. Quiero mirar tu muro ya no para derribarlo, sino para sonreír de nostalgia al recordar que tantas veces lo vi en el suelo, destrozado. Podremos ignorar tantas cosas, pero dime cómo ignoras tus propias mariposas. Quizás ahí, con sus luces y sombras, está el secreto de la vida, el misterio que diferencia a los que creen que vivir es un simple acto mecánico de los que piensan que es un privilegio impostergable. Me quedaré del otro lado de tu muro, esperado a ver como lo derribas por mí, esperando el vuelo de tus mariposas.





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Ébou.Riffé
Gracias Mabel por escribir siempre, por tu buena onda.
Un abrazo!
Manger
Buen relato, Ebou, y también poético. Mis saludos.
Ébou.Riffé
Manger; un fuerte abrazo y gracias por pasar por aquí y dejar tu comentario. Un abrazo!
LARRY
Muy bueno: Mi voto. Saludos.
Ébou.Riffé
Un abrazo Larry; gracias!!!
GermánLage
Muy hermoso, Ébou; se ve que, en su día, se me pasó desapercibido, pero afortunadamente hoy he podido leerlo. Felicitaciones.
Mi cordial saludo y mi voto.
Ébou.Riffé
Germán; como siempre un gusto saber que pasas por aquí. Un fuerte abrazo!!!!