Te miro,
hilando en esa rueca de Penélope
que son los ratos sin mí,
las madrugadas de insomnio
sin mi aliento en tu cuello,
sin la armadura protectora
de mis abrazos
y la cálida estufa de mis besos.
Te miro
Y sé
que el sol saldrá para siempre
cuando amanezcas conmigo
FranKastro




Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Francisco y mi voto desde Andalucía
FranKastro
muchas gracias, Mabel. Un abrazo
GermánLage
Hermoso poema, Fran. Me han gustado sobre todo los últimos versos.
Mi cordial saludo y mi voto
FranKastro
Gracias, Germán. Saludos
LARRY
Precioso. Tienes mi voto. Saludos.
FranKastro
Muchas gracias. Saludos