Hay un tipo aporreando un barril de aceite vacío con dos palos de madera con un ritmo endiablado, como si estuviese deshaciendo el universo en cada golpe. Y con el universo él.
Suena una pantalla de música de guitarras, batería y voz que encaja con el ritmo del golpeador de barriles poseído por un espíritu enojado. Las guitarras repiten obsesivamente un arpegio de seis notas que transportan a un trance a músicos y oyentes como a una reunión de miembros de una tribu golpeando cualquier cosa que suene, alrededor de una hoguera en la noche, bajo las estrellas y entre las chispas de la madera ardiente que saltan como impulsadas por un demonio trastornado.
–x–
Cuando estoy haciendo música a veces hay un momento de trance. A mi me parece el verdadero aliciente de hacer ruido, sólo o en compañía de otros.
Otras veces lo que hago, podrá sonar bien o mal, pero para mi, no tendrá más aliciente que un ejercicio bien o mal interpretado. Pero cuando se produce el trance me siento arrastrado por una fuerza de la que no soy consciente que estuviese allí, ni soy consciente de por qué se ha manifestado. Me veo arrastrado como un surfista: sólo puedo navegar en la ola. Ola que saca sus fuerzas del movimiento ajeno de la gran masa de agua. Y yo, ajeno e ignorante, sólo perdiendo el control puedo manejar el sonido; sabiendo a donde se dirige pero no adonde voy.
Por eso no me siento “tocado” por la música clásica ni por los intérpretes perfectos de la música de jazz o cualquier otra popular perfectamente interpretada y producida.
Es mejor, para mi, tocar compulsivamente dos notas sólo hasta que el mundo desaparezca que sacar un sonido coherente y agradable que satisfaga a las gentes pero no vuelva loca ni posea a la diosa.
–x–
P.S.
No digo toda la verdad, yo estuve en uno de los últimos conciertos de Chet Baker antes de tirarse por la ventana de un hotel de Amsterdam. Fue en el Johnny, en Madrid. El sonido de su trompeta realmente me conmovió como si estuviera cogiéndome un nervio con cada soplido y estirándolo hasta que sintiera el latido de la Luna. No sé como decirlo…
También quiero mandar un saludo y un agradecimiento a todos, sea como sea, llenan de música a este mundo ingrato, a menudo, lleno de chirridos insultantes o del silencio del vacío.





Manger
La música, la literatura, la pintura, la escultura… Todas las artes están interrelacionadas y cruzan sus propios ritmos, definiendo al hombre como el intérprete básico de una Belleza Superior que se nos manifiesta mínimamente en ellas. Imaginemos por un solo instante su plenitud… Tu cierta “insinceridad”, amigo Csquerea se agradece. Un abrazo.
csquerea
Como tu comentario (se agradece). Sí, las artes están interconectadas vía nuestro cerebro, coincido. No sé igual, como dijo el poeta, la cultura nos salva de la vida….¡joder que pedante! De todos modos un abrazo amigo.
LARRY
Una belleza de artes. Mi voto. Un saludo.
csquerea
Gracias Larry. Un saludo.
ContarEnBreve
Buen homenaje a la Música. Saludos y mi voto.
csquerea
Gracias, valoro tu comentario. Saludos
Mabel
La música te transporta a Mundos desconocidos, en los cuales tú eres el protagonista. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
csquerea
Gracias Mabel. Saludos.
Esteff
La música nos hará libres. Qué cierto es.
Me ha encantado este micro, quizá porque soy gran amante, como ya sabes, de varios instrumentos y la música en general. Yo he estado en ese trance, y debo decir que es maravilloso. No sé como son los viajes de tripi, pero puede que haya vivido algo parecido. La música tiene el poder de tocar almas, resquebrajarlas y resucitarlas. Y si eso no es poder….que se quite todo lo demás.
Un abrazo y, como ya sabes, mi voto incondicional.
csquerea
Muchas gracias @estef314 . Tenía que contarlo, llevaba con el embrión de este texto desde que volví a Falsaria. Sí, la música nos toca de maneras muy raras, supongo que nos pone en contacto con el animal que una vez fuimos, con el niño que también fuimos, con el adolescente que buscaba experiencias, con el adulto que busca y descifra criptogramas…y con más cosas que ahora no recuerdo (je, je). Coincido contigo, esto es poder, y del bueno. Un abrazo sincero.
Esruza
La música nos transporta a lugares inimaginables. Bien por tí.
Saludos y un abrazo desde Atenco, México, csquerea.
Esruza
csquerea
Gracias Esruza, De acuerdo contigo: “trip without moving”…Un abrazo
AVM
Estupendo, csquerea. En algún momento pone los pelos como escarpias, cuando transmites tu interés por la música. A mí me llega. Un abrazo, compi.
csquerea
@andresvarelamiranda seguro que tú también estás “tocado” por la música. Por lo que dices lo deduzco. Me temo que pertenecemos a la misma hermandad de los movidos por el santo ruido. Un abrazo, claro que sí.
Viajero en el Tiempo
Texto con toque muy bueno. Fantástico ritmo y que transmite.
Un abrazo.
VIMON
Excelente texto sobre el poder de la música. Te dejo el merecido diez con un saludo.