Déjame volver a ser un niño
Volver a fantasear despierto
Sentir que nada está perdido
Déjame volver a jugar con la imaginación
Sentir con el corazón, volar con pasión
Déjame, por todas las fortunas de la tierra
Volver a reír sin pretexto, como el alma de un niño exento
Déjame detener el péndulo del tiempo, sin sus idas ni venidas
Pues este infausto hombre necesita relamer sus heridas.





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Alma y mi voto desde Andalucía
AlmaRebellisch
Muchas gracias Mabel, un abrazo!!