Pasaste toda la vida buscando para compensar, equilibrar. Examinando cada pensamiento, todo hilo negativo, surcándolo de principio a fin, minuciosamente.
Te detenías en cada paso, renovando todo lo defectuoso de tu mente, sustituyéndolo cuidadosamente por sentimientos positivos. Corrigiéndote, corrigiendo el mundo, incansablemente. Situaciones imaginarias, recuerdos tergiversados. Te convertiste en una auténtica mentira.
Pasaron los años y no desististe. Te compadezco en cierta manera. Me gustaría creer que no es tarde todavía, tarde para pedir que abandones tu búsqueda. Pues ésa misma es la que da forma a todo lo que anhelas engañar, maquillar.
Me aterra saber en que me has convertido allí, dentro de ti.





Mabel
¡Excelente! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Albatros Negro
He sentido tu mensaje; mucho. Tal vez porque en estos instantes, reflexiono en todo lo mucho que he cambiado, pero teniendo los mismos resultados generales de mi vida. Mi voto y un afectuoso saludo.