Está mal considerada. Parece que sea un estigma, sinónimo de revuelo hormonal, sofocos y malos humores. ¿Pero os habéis parado a pensar por qué las mujeres tenemos la menopausia? Que yo sepa, nuestras parientes cercanas las primates, siguen teniendo sus celos y pariendo cría tras cría hasta que mueren. De hecho, no sé de ningún mamífero que sufra este proceso.
Evidentemente, el volverse estéril a partir de cierta edad, alargaría la vida de nuestras antepasadas, ahorrándoles los peligros del embarazo y parto.
Pero la naturaleza es cruel con los individuos, sólo le importa la supervivencia de la especie, y si no, que se lo pregunten al macho de la mantis, o a los millones de salmones que cada año mueren para desovar.
Entonces, es de suponer que el cese de la fertilidad, aunque parezca un contrasentido, fue una ventaja evolutiva para las comunidades en las que se produjo. En ellas, habría más posibilidades de que las crías llegasen a la edad de reproducirse, y la mutación terminó por formar parte de nuestro acervo genético.
Poco sabemos de la sexualidad de nuestros primitivos antepasados y de su organización familiar. Dudo que nunca fuesen monógamos estrictos, y si lo fueron, la característica no se consolidó. Nuestra sociedad, en muchas comunidades, es monógama cultural, que no biológica. No hay más que echar una ojeada a cualquier programa televisivo o revista del corazón, para darse cuenta de que la fidelidad no es un valor en alza.
Pero fuesen monógamos, polígamos, promiscuos o incestuosos, lo cierto es que las abuelas se convirtieron en una figura altamente beneficiosa para la tribu.
Tal vez los machos prefiriesen copular con las hembras más jóvenes y fértiles, pero la supervivencia de las crías se beneficiaría de la sabiduría y experiencia de las abuelas, que recordarían donde encontrar suculentos brotes en tal época del año, o como había sanado un chiquillo después de una caída que le había roto el brazo.
La menopausia es una confirmación de la sabiduría de las mujeres y de su valía para la sociedad aparte de su función reproductora.
Y pongo por testigo a Darwin y la selección natural.





GermánLage
Leer un texto tuyo como éste ya no es para mi una sorpresa, Sol, pues está en línea con los ateriores: perfectamente bien escrito, lleno de sensatez y con ideas muy interesantes. Un gran placer leerte.
Mi cordial saludo y mi voto.
Mabel
Me ha agradado el poder leerlo porque llama mucho la atención, es un buen texto creado y bien idealizado. Un abrazo Marisol y mi voto desde Andalucía.
Sol
Gracias Mabel por leerlo y comentar. Un saludo
Sol
Gracias Germán, por tus comentarios tan amables. Tengo problemas con los leísmos, así que si alguna vez me pillas en un renuncio, te agradeceré que me lo hagas notar. Un saludo.
gonzalez
Me gustó mucho. Te llamás Sol? Qué lindo nombre (Así se llamaba mi primera novia) Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Sol
Gracias por leerme y comentar. Me alegro que te haya gustado. Y Sol es diminutivo de María Soledad, y así me llaman mi familia y conocidos
YCAN
Interesante texto, sol. Con una apenas perceptible y exquisita ironía. Mi voto para tu texto y un saludo para ti
Sol
Gracias, Yolanda, por leerme y comentar
Diana
Que lindo!. Es un bellísimo pensamiento acerca de la menopausia. Mi voto y saludos cordiales!
Carmen de María
Cómo me gustó!, Te felicito, y va mi voto. Muchos saludos, Sol.
ContarEnBreve
Qué alegría encontrar este texto y qué interesante. Una perspectiva positiva de la denostada y mal llevada menopausia. Saludos y mi voto.