A través de sonidos, de torres y agujas metálicas,
de golpes en caderas y muertos, de lascivias
eternas y de aguas neutrales que invaden suicidios de calaveras,
me llegas, impactando suaves nutrias, decorados alternativos,
sombras emulsionadas, cráneos que olvidan.
Me llegas: con sigilo de apremiante tibieza, con cinturas acabadas,
con perfecciones desastrosas, con plumas etéreas y sínodos interminables,
me llegas. Con tu imprevisto desgaste muscular, las manos
en la clavícula muerta, los latidos en zonas aéreas, basculando o sollozando
tinieblas y orígenes de lenguas tropicales. Y yo adivino sangres en tus idiomas,
velocidades de rabia, convulsiones estilosas, racimos de violencia estrechando
células y hojas y básculas repulsivas. Me llegas. Y abro mi espíritu
con febles indulgencias, con óxidos oscilantes, con columpios abandonados
que frecuentan tu savia intermitente. Yo lloro sí, la suave maldad de tus pájaros
que, como troncos apilados, acechan la maleza-.
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Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Muchas gracias Mabel, un saludo cordial!
ContarEnBreve
Me gustó mucho, potentísimo poema. Saludos y mi voto.
Luis
Gracias Ana, un saludo cordial!
Luis
Gracias María por llevarme a Portada, un saludo cordial!
VIMON
Muy bueno, Luis. Saludos.
Luis
Muchas gracias Vimon, saludos!