Anoche tuve un sueño; el mismo sueño; mejor dicho, una nueva variante de ese sueño que, desde hace un tiempo, tan a menudo me viene atormentando. Nunca se repite exactamente igual; cambian los personajes, los rostros, los episodios; nunca se desarrolla completo, sino en fragmentos, como una obra por entregas, por más que a menudo algunos hechos se repitan.
La influencia de los sueños en la vida de los humanos es bien conocida ya desde los tiempos más remotos. En sueños fue revelada a Gilgamesh la existencia de Enkidu; en sueños vio Jacob la escalera que subía hasta el cielo; en sueños recibió José, el carpintero, la orden de trasladar a Egipto al hijo de su esposa para librarle de Herodes. Solo, andado el tiempo, Sigmund Freud hizo que los sueños dejaran de ser la voz de Dios para convertirse en voz del subconsciente y expresión de sus más recónditos deseos. Mas, como yo no soy profeta ni psiquíatra, no voy a descender aquí a la interpretación de mi sueño; simplemente me limitaré a exponerlo, dejando su interpretación a quienes sepan interpretar los sueños.
Anoche tuve un sueño; el mismo sueño. Ocurre siempre en un estudio de televisión, pero sin precisar en cual; en una tertulia, con periodistas e invitados. A veces, los asistentes son personajes conocidos, con sus verdaderos rostros más o menos identificables; otras, en cambio, sus identidades resultan del todo indefinidas. En el de anoche los rostros nunca vistos se entremezclaban a partes iguales con conocidos, y su especial interés radica en haber incluido un episodio que nunca antes había estado presente en ninguno de mis sueños.
La estrella invitada en el programa de anoche era un político de moda; ese que domina todos los medios de comunicación y en ninguna tertulia televisiva puede estar ausente. Con su verbo encendido y su sonrisa sardónica llenaba por entero la escena mediante el simple procedimiento de interrumpir continuamente a los demás, cuando, inesperadamente, uno de los invitados le sorprendió.
“Mira, le dijo; déjame que te cuente un cuento”. Y el cuerpo del invitado se agigantó ante mis ojos mientras, con voz firme y el rostro iluminado, añadía: “no hace mucho, la orquesta sinfónica de esta ciudad abrió un concurso para cubrir varias de sus plazas. Entre los aspirantes que asistieron a las pruebas, se hallaba un joven de aspecto descuidado y con la osadía de la ignorancia pintada en sus ojos.
‘Bien, le preguntó el portavoz del jurado calificador, ¿qué instrumento toca usted?, ¿el violín?’
‘No, dijo el aspirante; el violín, no?’
‘¿El clarinete?’; y aquel volvió a negar.
‘¿La flauta, entonces; el oboé; el fagot?’, y a todos dijo que no.
‘Bueno, prosiguió el portavoz; si no toca usted ninguno de estos instrumentos, ¿a qué puesto aspira, entonces?’ Y, sin vacilar, aquel joven respondió:
‘Al del que hace así con el palito’, mientras su mano cortaba el aire con un movimiento que burdamente pretendía imitar el de una batuta en manos del director.
Vi entonces el rostro del político reconcentrarse en un gesto de asombro, y al invitado, dirigiéndose a él, preguntar con sarcasmo:
‘Tú, en realidad, ¿a qué aspiras?, ¿a presidir el Gobierno o a hacer así con el palito?’, acompañando también sus palabras con la paródica evocación de una batuta. Y de su garganta salió una inmensa carcajada que resonó en todo el estudio y, poco a poco, se fue desvaneciendo para dar paso a una gran orquesta, frente a la cual el político de moda accionaba su batuta de forma grotesca. Y lo que salía de aquella orquesta era un estruendoso ruido, cada vez más estridente e insoportable, que fue creciendo y creciendo hasta que me desperté empapado en sudor y con el terrible dolor de oídos que todavía me tortura.
Vila Praia de Âncora, 26 de Abril de 2017





Charlotte
Deberías mandar tu cuento a tantos políticos que creen que la política es solo mover un palito, que cualquiera lo puede hacer, cuando un buen director de orquesta es el que logra la armonía de un conjunto heterogéneo de músicos. Un abrazo, Germán y gracias por tu fantástico cuento
GermánLage
En cierto modo, eso hago al publicarlo.
Gracias por leerme y por tu comentario, Charlotte. Un fuerte abrazo.
LARRY
Debería ser el texto de cabecera de todos los políticos. Para que no haya tanto desconcierto. Mi voto. Un saludo.
GermánLage
Si no de todos, al menos sí de una gran mayoría.
Gracias por leerme y por tu amable comentario, Larry.
Manger
Excelente demostración docente, querido tocayo. Te aseguro que este cuento jamás perderá actualidad. Yo, para hoy, lo interpreto a mi gusto, claro está, y no me duelen prendas de hacerlo con el permiso que nos concedes. Te mando un fuerte abrazo.
GermánLage
Haces bien, amigo tocayo, en interpretarlo a tu gusto; de eso se trata.
Gracias por leerme una vez más y por tu enjundioso comentario.
Un fuerte abrazo.
csquerea
Bonito relato, ¿o debería decir fábula moral? Un saludo Germán.
GermánLage
¿Fábula moral? Tanto como eso, no, pero con algo de retiran, pues, ¿por qué no?
Un cordial saludo, Cs, y gracias por leerme.
Ébou.Riffé
Me han pasado dos cosas Germán.
La primera es que me he quedado con la sonrisa dibujada al terminar de leer. No por lo divertido, sino por el placer de leer un buen texto. No soy jurado ni crítico, que lejos de eso estoy ni pretendo estar cerca tampoco. ¿Te has comido alguna vez un buen plato de comida, tan rico que el sabor de sus ingredientes te hacen cerrar los ojos mientras sonríes al comer…bueno..eso, justo eso. Por eso he sonreído, me quedo con buen sabor de boca, o de ojos.
Lo segundo es que acá en Chile elegiremos Presidente de la República en Noviembre próximo por lo que tu texto llega en muy buen momento.
Saludos Germán.
Nos leemos.
Pd: Si me lo permites. Tercer párrafo, tercera línea… “edentificables”.
GermánLage
Hola, Ébou. Gracias por leer mi relato y por tu extenso y amable comentario. Y, respecto a las elecciones que a fin de año tendréis en tu país, la lección creo que es para los votantes, para que sepan descartar a aquellos candidatos que piensan que gobernar un país es sinónimo de “hacer así con el papiro”.
Finalmente, gracias también por señala la errata; había detectado otra en la línea anterior, pero esa, no. Ya está corregida.
Mi más cordial saludo.
Mabel
A mi me parece un texto muy apetecible de leer y muy certero. ¡No sé que más decirte, puesto que ya te lo han dicho! Eso seria repetirme pero en fin, me agrada mucho haberlo leído porque es tan fluido el texto que es como si te metieras en escena. Una escena que es la que tú diriges. Un abrazo Germán y mi voto desde Andalucía.
GermánLage
Gracias, Mabel, por leer mi relato y por tu comentario.
Un fuerte abrazo.
Esruza
¡Ojalá! los políticos de aquí (Méxco) lo leyeran. Está increíble Sr. Germán, me gustó mucho.
Dicen que suele uno soñar aquéllo a lo que le teme. ¿Será cierto?
¡Felicidades! y mi voto
Esruza
GermánLage
Hola, Esruza; gracias por tu lectura y por tu generoso comentario.
Mi más cordial saludo.
Luis
Una verdadera pesadilla, Germán, un saludo cordial y mi voto!
GermánLage
Cierto, Luis; una pesadilla porque los votantes no acabamos de aprender a separar el grano de la paja.
Un fuerte abrazo.
Albatros Negro
Me gusto mucho la narración, aunque estoy totalmente divorciado de la política, más no es mentira que para dirigir un pueblo se necesita a alguien tan brillante en el arte de gobernar, como lo es un compositor en la música. Pero para un humano es difícil, pues apenas puede manejar la sinfonía de su vida.
GermánLage
Hola, Albatrosnegro; gracias por leer mi relato y por tu amable comentario.
Un cordial saludo.
Albatros Negro
¡Qué honor! Soy el 10.
icorre
Jeje, ¡qué bueno, Germán! Un abrazo,
GermánLage
Hola, Icorre; gracias por tu lectura y por tu comentario.
Un fuerte abrazo.
YCAN
Me encanta el repaso que haces de buena parte de los episodios oníricos de la historia literaria. Y tu texto, aplicable, desgraciadamente, al momento por el que muchos países están pasando. Saludos German.
GermánLage
Gracias, Ycan, por haber leído mi texto y por tu generoso comentario.
Un cordial saludo.
Patry
Este relato deberían de leerse unos cuantos, tanto políticos como votantes.
Excelentemente narrado, Germán, con esa maestría para manejar las palabras que ya conocemos.
Mi saludo y mi voto.
GermánLage
Cierto, Patry; al escribirlo pensaba tanto en políticos como en votantes, no en vano los políticos están ahí porque alguien les da su voto.
Gracias, una vez más, por leerme y por tu generoso comentario.
Un fuerte abrazo.
VIMON
Un texto lleno de fino sarcasmo, Germán. Aplauso con mi voto.
GermánLage
Gracias, Vimon, por tu lectura y por tu amable comentario.
Un cordial saludo.
ContarEnBreve
Muy típico de un político, le dan un palito pero después no saben ni para qué sirve. Muy bueno, mi voto. Saludos.
GermánLage
Gracias, Contarenbreve, por tu lectura y por tu comentario.
Un cordial saludo.
Fiz Portugal
Me gustó mucho tu relato, se retrata muy bien la mentalidad de muchos políticos, pero incluso eres clemente con ellos. Felicidades. Escribir desde Vila Praia de Âncora es un privilegio. Saludos cordiales.
GermánLage
Muchas gracias, Fiz, por haber leído mi artículo y por tu comentado tan indulgente.
Un cordial saludo.
Sosias
Hola Germán, al leer “tuve un sueño” mi pensamiento voló a la década de los sesenta, cuando Martín Luther King comunicaba el suyo.
Diferentes en la forma pero semejantes en el fondo.
En definitiva , no importa que no conozcan ni una sola nota de solfeo.¡ todos quieren el palito!
¡Bravo!.Enhorabuena y mi voto.
GermánLage
Gracias, Sosias, por haber leído mi relato y por tu amable comentario.
Un cordial saludo.
tono galiana
grande german
GermánLage
Hola, Tono; gracias por leer mi relato y por tu comentario.
Un cordial saludo.
Sol
Hace poco que estoy en Falsaria, y me queda mucho por leer. Por eso mi comentario va con un poco de retraso. No puedo por menos que coincidir con la mayoría de los comentarios en que la metáfora del palito se puede aplicar a muchos de nuestros políticos, que parecen olvidar que su misión debería ser intentar que toda la orquesta de la sociedad adquiriese la mayor armonía.
Se conforman con conseguir el palito (léase poltrona, escaño o similar).
Mi voto y mi saludo
GermánLage
Gracias, Sol, por haber leído mi artículo y por tu extenso comentario.
Un cordial saludo.
Iván.Aquino L.
FELICIDADES.
Te envío mi voto y mis saludos.
GermánLage
Gracias, Iván, por leerme una vez más y por tu amable comentario.
Por cierto, ya estoy echando de menos un nuevo escrito tuyo.
Un fuerte abrazo.
Desafinado
Creo que en este país hay muchos políticos que no dan la talla. Me ha gustado mucho el cuento por su elegancia, su léxico y su estilo. Te había votado antes, pero se me olvidó dejarte el mensaje de felicitación por tu trabajo. Poco a poco iré leyendo tus obras, pues me apasiona el pensamiento filosófico: houllebeck, kundera, hesse, sartre…
GermánLage
Gracias, Desafinado, por leer mi pequeño cuento y por tus amables palabras. Espero tu nueva publicación.
Un cordial saludo y mi voto.
gonzalez
Germán, me saco el sombrero frente a vos, sos un fenómeno. Mi voto y un fuerte abrazo.
GermánLage
Gracias, González, por tu lectura y por tu elogioso comentario.
Un abrazo.
Lourdes
Querido Germán, me ha gustado tu relato y la metáfora del palito. Como siempre, tu escritura fluida y tu buen hacer están presentes en el texto. Pero tengo una pregunta: ¿Por qué has retratado al joven que “hace así con el palito” con aspecto descuidado?. Es lo único que me chirría de todo el texto.
Un gran abrazo y saludos amigo Germán.
GermánLage
Gracias, una vez más por leerme y por tu comentario.
¿Por qué he retratado al joven del palito como de aspecto descuidado? No lo sé. Vas escribiendo; se te ocurre una idea sobre la marcha, la escribes y, luego, a veces la cambias y otras, permanece.
Por si te aporta alguna utilidad interpretativa, la idea se me ocurrió paseando por el aeropuerto de Bruselas después de haber leído en un diario belga que determinado presidente, elegido no hace mucho, había declarado que “ser presidente era más difícil de lo que él había creído”. Durante el vuelo tomé las primeras notas y en cuanto llegué a Vila Praia lo escribí. Lo dejé reposar una semana y lo publiqué. Así de simple.
Un fuerte abrazo, Lourdes.
Claudio_3
Estupendo, Maestro. Un buen relato como usted nos acostumbra, a nosotros, su humilda orquesta. Saludos y ahi va mi voto.
GermánLage
Gracias, Claudio, por leer mi relato y por tus elogios que, qunque excesivos, siempre suenan gratos.
Un fuerte abrazo, a la espara de poder disfrutar un muevo escrito tuyo.