El último bastión

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1960. “Explosión demográfica”.

2011. La población mundial alcanza los siete mil millones de habitantes.

2070. Fin de los combustibles fósiles.

2070-2190. Crisis energética.

2190-2275. Uso de energías limpias, concientización de los recursos, “Edad Verde”.

2275. Uso del mercurio como fuente de energía, energías limpias muy costosas, el capital opta por el mercurio debido a las grandes ganancias.

2380. Lanzamiento de “Nadiezhda”.

2430. Lanzamiento de “Rodinia”.

 

 I

HOMINUM

 

Desde que recuerdo ha llovido, los líderes nos tienen prohibido salir de la ciudad, la lluvia es tan nociva que corroe todo lo que toca, no sé cómo pasó, sólo sé lo que los ancianos cuentan.

Los ancianos son aquellos que alcanzan los cincuenta años, entrados a esa edad son desechados para que otros puedan ser cultivados. La población es de mil, nunca más, nunca menos.

Es la única metrópoli que resta, el último refugio que se resiste, sólo por instinto de supervivencia, a morir. Ahora creo que daría igual, esto no es vida.

Debido a la gran explosión demográfica del siglo XX, para mediados del siglo XXI el hombre había contaminado en su totalidad al mundo, pero ese no fue el problema, claro que no, el planeta podía soportar más, mucho más.

Fue entonces que sucedió, “El petróleo”, preciado aceite y fuente de energía que sustentó al ser humano durante dos siglos, simplemente se terminó y con ello una crisis energética estremeció al mundo.

Se implemento el uso de la energía nuclear a gran escala y fue la solución por unas contadas décadas, debido a que tuvo lugar un terrible accidente con consecuencias globales y quedo prohibido su uso.

La mala operación en uno de los reactores de “Angra, Brasil”, provoco un incendio al interior de la planta, debido al hermetismo del gobierno la comunidad internacional lo tomo como una falla controlada, cuando se puso la debida atención en el caso simplemente ya era demasiado tarde, los reactores ya habían sufrido fusión parcial en sus núcleos y el desastre era inminente, sin más ocurrió una gran explosión, seguida de una nube radioactiva que se extendió por una quinta parte del globo cubriendo por completo el hemisferio y extinguiendo todo a su paso.

En un instante mil ciento veinte millones de vidas se perdieron y el fértil territorio, otrora el pulmón terrestre, ahora yacía transformado en un estéril y vago desierto, hábitat de silencio y soledad. 

Las potencias convocaron a un conclave mundial, tras analizar la tragedia, firmaron un resolutivo en el cual por unanimidad dictaban que todas las plantas nucleares del planeta fueran cerradas, desmanteladas y el material nuclear confinado, de esta manera todos los territorios prescindirían de la energía nuclear a partir de ese momento.

Los gobiernos optaron por todo tipo de energías alternas que resultaban muy costosas y poco eficientes, esto se extendió por casi un siglo. Todas estas alternativas eran limpias y como consecuencia la contaminación retrocedió. Parecía que el planeta comenzaba a recuperarse, a sanar poco a poco de la devastación causada por la sobrepoblación y la catástrofe nuclear.

Todo parecía converger a un mundo completamente recuperado, la humanidad comenzaba a tomar conciencia del medio que habitaba y el hambre insaciable por los recursos del planeta se convertía en definición del pasado. Todos los territorios poseían controles de natalidad y habían logrado frenar el crecimiento desmedido de la población, por primera vez el índice parecía estabilizarse, la tasa de natalidad al fin se acercaba a cero y no pasaría mucho para que esta fuese negativa. Todo era claro, al fin el hombre se conectaba por primera vez con su medio y buscaba la coexistencia en una simbiosis plena.

Este periodo recibió el nombre de “Edad verde”, pero bien dicen que la calma llega antes de que la tormenta azote y yo creo que no hay palabras mas acertadas para describir lo sucedido. Todo fue un sueño fugaz, tan efímero que se desvaneció en tan solo un parpadeo de la historia.

 

II

MALEDICTUS

 

La tempestad llegó y se presentó en la figura del científico alemán “Yan Zabor[1]”, quien al final de su vida conjuro su magna obra. Irónicamente en su lecho de muerte sonrió diciéndose feliz de su legado, satisfecho por el regalo que le hacia a la humanidad. Una gran mente sin duda y megalómano hasta el final, se desplazaba sutilmente a ambos lados de la delgada línea que hace distinción entre la genialidad y la locura, escrito en su epitafio se leía: “Mi persona se vuelve inmortal, inminentemente recordada para la posteridad, sin más, solo pido mi lecho honrar con el disfrute de la vida, la cual es mi regalo a la humanidad”.

El resultado de su investigación, a la que dedico toda una vida, su “Regalo” como e´l lo llamaba, consistía en haber logrado materializar un proceso mediante el cual, fue posible utilizar el mercurio como fuente de energía; El metal con tan solo un kilogramo equivalía a un billón de barriles de petróleo y su costo para procesarlo a través del “ciclo Zabor” era de tan solo la centésima parte de un reactor nuclear. Dicho ciclo fue considerado como “el milagro alemán” y parecía ser la solución a todos los problemas, a excepción de uno, el proceso no era completamente eficiente y generaba un residuo altamente toxico, un vapor letal que terminaría confinándonos en este lugar. De la noche a la mañana todo cambio, dueños de nuestro destino, fue el camino que eligieron los diferentes gobiernos.

El mercurio como fuente de energía fue impuesto por el capital debido al margen costo-ganancia, los intereses de unos pocos convulsionarían al mundo. Los señores del dinero sin importar nada más decidieron abandonar a las energías limpias e implementaron el uso del metal, vendiendo el “ciclo Zabor” como la solución efectiva y definitiva, “El momento histórico en el cual el ser humano nunca mas tendrá de que preocuparse” repetían hasta el hartazgo. Los medios masivos de comunicación se encargaron de colocar el fino manto que ciega a la opinión publica, utilizando la estrategia mas probada y contundente; se implementó un bombardeo intenso y tendencioso, imponiendo una idea en la mente colectiva suprimiendo a la razón y ocultando la verdad, apelando a la apatía y asignando desprecio para aquellos que oponían, una vez puesta en marcha la aceitada maquinaria propagandística, es imposible detenerla. Claro que hubo quienes lo intentaron, pero los oídos sordos y los ojos ciegos solo permitieron observar lo débil que es la mente colectiva y lo manipulable que es el criterio de las masas. Los críticos fueron corrompidos y comprados, los opositores ignorados, los que protestaron fueron señalados y acusados de atentar contra el progreso, y los más radicales fueron reprimidos, de esta manera se implementó el proceso de Zabor, a su vez que se minimizaba el problema del residuo.

El agua nunca se termino, Incluso ahora sigue cubriendo el setenta porciento de la superficie terrestre, simplemente quedo inutilizada por el residuo toxico que al mezclarse con la atmósfera y precipitar, contaminó todo. La Tierra es ahora un mundo hostil, los gobiernos buscaron soluciones y se extinguieron en el intento.

Exterminio y psicosis, dos palabras que definen el mundo.

El gobierno ruso fundó la “Arkaim” aquí en el Polo Norte, donde se encuentra la última reserva de agua libre de contaminación. Evitan utilizarla y así resguardarla el mayor tiempo posible. Es el último bastión del hombre.

No queda ningún otro, al menos eso nos dicen.

La lluvia que cae ha mutado a todo ser vivo, la vida como se conocía ya no existe y ha perdido toda su naturaleza. No sé qué hay afuera, solo puedo decir que están “vivos”.

 

III

SUPPLICIUM

 

La Arkaim es una fortaleza que se sustenta en el reciclado y control de la población, increíblemente, sigue utilizando el metal.

La orina es recogida a diario en recipientes personales y es transportada a los laboratorios centrales para ser procesada, liberarla de toxinas, mineralizarla con los nutrientes necesarios y regresada al individuo para su ingesta diaria. Así es como nos mantenemos.

¿Esto es vida? ¡No lo creo! pero es el instinto de supervivencia el que nos permite lidiar con el día a día, “El agua es vida” solían decir, hoy por hoy ya no es así ¡El agua es muerte! Afuera te aniquila y adentro te ejecutan si te acercas a la reserva.

Una mala broma la que nos juega el destino, rodeados de agua, inundados de ella, siempre cayendo del cielo, pero toxica, inconsumible. Nunca he probado algo diferente que no sea mi propio fluido reciclado.

Aunque el gobierno se esfuerza por resguardar el hielo el mayor tiempo posible, es inevitable darse cuenta que, de las reservas originales solo quedan poco más de la cuarta parte. Con un control estricto de estas, tal vez sea posible extender su uso por sesenta años más. Todos tienen fe en que los científicos encontraran, en un arrebato de genialidad, una solución para poner un alto de una vez por todas a este grotesco final; el ocaso lúgubre que uno de los de su estirpe nos brindó aquel fatídico día, hace ya poco más de dos centurias.

El “Líder” ha decidido que la ciudad ya no puede bajo ninguna circunstancia permitirse una población tan grande, la orden fue reducirla a quinientos habitantes ¿Es que nadie se da cuenta de lo que yo he comprendido? Por más que se resistan a aceptar esta realidad están condenados. Pero los entiendo, el aferrarse a la vida es lo único que les resta.

Se hizo un sorteo para seleccionar quiénes serían “desechados”, no es más que una simulación.

Los “desechados” son aquellos abandonados a su suerte fuera de la ciudad bajo esa lluvia corrosiva y sus horribles efectos, sin más remedio que aceptar la sádica realidad de volverse uno de “ellos”, de simplemente seguir “vivo”, si es que se puede usar ésta palabra.

No sabemos cuántos de “ellos” hay, ni que otras cosas los acompañan. Nunca nadie ha salido de la ciudad, solo una expedición que tenía la misión de buscar otras ciudades que hubiesen sobrevivido y de ser posible establecer contacto. Pero la misión no resulto ser lo que se esperaba, solo fue un cruel y triste desastre. De los ochenta que partieron solo uno regreso con vida, medio enloquecido, recitando una serie de cosas atroces, inimaginables para cualquier mente cuerda.

-Llegamos a la frontera con Europa, encontramos vestigios de una ciudad e ingresamos en grupos de cinco, y todo fue una pesadilla…

¡Fuimos atacados por algo!, algo que, que…

¡Que no es humano! ni tiene forma de haberlo sido nunca, vi cómo se alimentaban de mis camaradas, pero no de su carne, ¡No!…

Todo indica que deseaban con desesperación los fluidos de sus cuerpos, con ansiedad desmedida drenaron a todos, no quedo nadie, los, los… ¡Secaron!

Yacían como carne deshidratada, marchitos, ¡Dios mío! no quiero terminar así, que muerte tan horrible…

El gobierno mantuvo oculta toda información de la expedición por muchos años, negando que existiese “vida” fuera de la ciudad, pero incluso con estas medidas, ahora todos conocen la realidad de “ellos”.

Tuvieron que admitir su existencia y no porque así lo desearan, fue debido a que la ciudad se encontró bajo ataque de esos seres que pretendían ingresar.

Los ataques fueron aumentando en número e intensidad, de tal manera que ahora son continuos y forman masas de incontables seres, ¿Cómo?, no lo sabemos.

Todo el tiempo estamos a merced de escuchar esos bramidos que lanzan al querer entrar y ser reprimidos por el contacto con el domo energizado que cubre la ciudad, bramidos que estremecen hasta los huesos, escuchar esos sonidos guturales, gritos ahogados, desesperados y afilados que irrumpen en los oídos y erizan la piel, tan grotescos que es inevitable sentir el deseo de estar sordo y evitar que penetren hasta los más profundo de tu ser, hasta el alma misma, sabiendo que solo el domo es lo que nos separa, obligándonos a ser conscientes en ese instante que parece infinito,  que más temprano que tarde seremos sentenciados a ser parte de “ellos”.

Que irónico, pertenecer a la última ciudad del hombre; después de dominar el mundo, ser amo y señor de este, estar aquí, encerrado, teniendo que vivir recluido como resultado de la soberbia misma, consecuencia de destruir su propio reino, y aquí estamos, en una prisión de hielo, esclavos de la suerte y el destino que nosotros mismos nos trazamos, dominados por lo que un día fuera nuestro y que maltratamos, tal vez, exigiendo y cobrando la justa revancha por nuestro ultraje.

Después de estar en la cúspide de la cadena evolutiva, no deja de rondar en mi mente esta idea, y no puedo evitar que, de vuelta tras vuelta, girando como una rueda en el vacío, sin nada que pueda detenerla, no hay fricción ni algún observador que logre detener su movimiento, algo que permita intervenir para frenarla, nada, absolutamente nada, ¿Acaso es inútil?, ¡No!, no puede ser…

¿Por qué? Porque no puedo dejar de pensar…

Quiero que todo esté en blanco, pero no es posible, es inconcebible y es así que regresan todas las ideas, una tormenta de ideas, sin orden, desastroso como solo el hombre puede ser y me doy cuenta que ahí están de nuevo, es inevitable pensar en la maliciosa realidad que con morbo nos señala el comportamiento adquirido del hombre, irónicamente en lugar de comportarse como el ser más evolucionado, lo hace como un virus, infectando las células que habita, debilitando lentamente a su huésped y en muchas ocasiones llevándolo a la muerte.

¡Eso es!, esa es la realidad y me causa una laconica risa, una desdibujada y maquiavélica silueta se escapa de mí, gestos  y sonidos que me hacen sentir en todas las formas posibles su afilada angustia hasta la médula, encajándose, penetrando lentamente capa a capa todos los niveles de mi consciencia, desgarrando todo a su paso, encontrando en su camino un blanco al cual atinar, el nivel más profundo de mi ser, desvirtualizando  mi realidad, jugando con mi mente, dando como resultado inmediato, como reacción instintiva, un sentimiento inexpresivo, ahogado y doloso. Es debido al acto natural de represión que en un instante todos se desborda sin control y resurgen de mis adentros con una única expresión, se materializan como desprecio hacia mí misma especie ¡Somos un virus!, un virus evolucionado, complejo y eficiente, consciente de su existencia  pero que aun así, no puede ir en contra de su propia naturaleza, aún más triste y risorio, saberse a sí mismo y no cambiar su estado, a fin de cuentas un ulgarvirus.

Todos los días son iguales al anterior, todos los días vivimos la misma y tediosa rutina, aquí nadie nace sin un propósito y una tarea ya preestablecida, todos somos cultivados al igual que el anterior en nuestra línea, antes de ser desechado, el ADN es extraído y otro es vuelto a cultivar.

Aquí nada cambia, aquel que llego obrero, no importa cuantas veces sea extraído su ADN, desechado y cultivado, siempre será obrero, al igual que el científico, siempre científico, lo mismo con el gobierno, siempre gobierno, siempre con el control.

Nunca se ha roto esta línea ya trazada, lo cual vuelve más traumática esta existencia al no tener capacidad de elección, me surgen preguntas en mi interior que tienen una respuesta lógica y sencilla, pero…

¿Por qué?, ¿Por qué no podemos elegir?, ¿Qué pasaría sí?, ¿Sino lo hiciera?

Me hundo en estos pensamientos y un torrente de emociones me inunda las venas, frustración, ira, odio, tristeza, impotencia, etc…

Un momento de sensatez, sumergido en una introspección que pudiese terminar con conclusiones al borde de la locura, consecuencia de tantos sentimientos reprimidos y jamás expresados que nadie nunca debe saber.

Al reponerme siempre acabo en el mismo lugar, regreso a donde partí, termino con lo que comencé y sé muy bien que no llegare a nada, pero no importa que de antemano sepa que eso va a suceder, siempre vuelvo a preguntarme…

¿Por qué seguimos aquí?

Me he hecho esta pregunta muchas veces y nunca puedo responderla.

Ha estado rondando más que nunca en mi cabeza últimamente.

Hubo un momento en el que el gobierno intento buscar una última oportunidad, un lugar en donde comenzar de nuevo, un planeta en condiciones similares a la tierra antes de podrirse o por lo menos en el cual pudiéramos sobrevivir.

La investigación fue un éxito, se encontraron dos posibles candidatos, se enviaron sondas y tras de ellas los señores del dinero, después de aniquilar este mundo fueron los primeros en unirse a la tripulación, dispuesta a colonizar aquellos lugares vírgenes, lamentablemente la suerte nunca estuvo de nuestro lado o tal vez si, por que probablemente la historia hubiera enseñado su sonrisa cíclica y se hubiera repetido de nueva cuenta, solo cambiando el escenario.

La primera nave “Nadiezhda” partió al cuadrante 1506-85 con el curso fijado en el sistema “Tn1A” y la cual logro llegar a su destino “KAR-EV”, la tripulación mando el reporte inmediato y recibimos transmisiones de un planeta con una atmósfera limpia, rica en oxigeno que podía sustentar la colonia.

Parecía ser el planeta donde volvería a florecer la humanidad, pero no fue así, la estrella de este sistema del tamaño de mil veces nuestro sol, se encontraba en constante actividad, debido a la premura con que fue enviada la colonia, nunca estudiaron con profundidad al astro regente de dicho sistema, fue así que pasaron por alto que esta estrella, debido a su juventud, no tenía la estabilidad de nuestro sol y entraba en periodos largos de constante actividad, la intensidad de las tormentas que producía eran lo suficientemente fuertes que el campo electromagnético de la nave “KAR-EV”, simplemente no podía repelerlas en su totalidad, por lo que su superficie se veía sometida a fuertes radiaciones que lograban filtrase a través del casco, todos murieron por los efectos del astro, calcinados poco a poco, solo hicieron ese largo viaje para morir al igual que aquí, consumidos lentamente.

No sé por qué, pero al recordar esto se me dibuja una sonrisa en el rostro.

La segunda nave “Rodinia”, tuvo fallas en los motores al salir de la atmósfera y quedo a la deriva en el espacio, algunos de los tripulantes lograron regresar a la tierra en las capsulas de emergencia, pero ninguna de ellas logro caer cerca de la “Arkaim”.

Así es que aquí seguimos, sin más que intentar, simplemente siguiendo con nuestro papel en este cruel engranaje que mueve a la ciudad.

El sorteo dictado por el gobierno se llevó a cabo, por supuesto que los desgraciados son en su mayoría obreros y algunos científicos que le estorban al gobierno.

El líder anuncio que hoy se cumplirá con el “deshecho” de los sorteados.

No sé por qué escribo esto, tal vez porque el hombre por naturaleza al final de sus días busca sentido a su vida, sentir que hizo algo importante, que no quedará en el olvido o simplemente probarse que no tuvo una existencia vacía, quizá evitar, en mi realidad, el ser simplemente desechado.

Toc, toc.

Llaman a mi puerta, preguntaré ¿Quién es?

Claro que no, ¡Sé exactamente quien es!

La voz en el megáfono me lo confirma

Ciudadano 301014113, ¡Es hora!, ¡Salga!

¿No lo dije?, Error mío, yo no salí seleccionado en el sorteo, claro que no.

¿Hoy?, Hoy es mi cumpleaños, cumplo cincuenta años, soy un anciano y voy a ser desechado, han venido por mí y…

¡Tengo miedo!…

                                                                                                   

                                                                                                                                                         Enelev                                                                                  

 

 

[1] Yan Zabor, nombre del protagonista del libro “El Genio” de Dieter Eisfeld

Comentarios

  1. Mabel

    12 mayo, 2017

    ¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido

    • Nestor Lopez

      15 mayo, 2017

      Hola, que tal!
      Es genial saber que te encantó, de hecho es muy motivante. Te agradezco el voto y te mando saludos. 😉

  2. Diana

    16 mayo, 2017

    Me encanta el ultimo Bastión!!, te quedó muy bien 🙂

  3. BrendaHuerta

    18 mayo, 2017

    Increible tio me encanto tienes mucho talento ! Sabes wooow wooow encerio me gusto !

  4. analines

    20 mayo, 2017

    Tiene como para continuará o como para otro personaje con vivencia similar. Me gustó. Felicidades 🙂

  5. raul lopez

    8 junio, 2017

    Esta genial l!!!!!!! de 10 , y mira que esa onda futurista como que no me late y la verdad que conseguiste toda mi atencion. Te felicito Nes !!!!!!
    y como dice un comenterio por ahi, esta para una, segunda parte o continuacion

  6. viky

    23 abril, 2018

    Esta muy bueno , mi voto desde Chile para ti Nestor.

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