Deletreaba para sus adentros lo que suponía el final de la relación; “eres mi gran error”.
Directa, sin rodeos y sin puertas abiertas a un reencuentro, que en un futuro ansiaría con toda su alma. Esperanza de un posible regreso, creada por la desesperación y la soledad que se cernían sobre él.
Ninguna distracción conseguía alejarla completamente, de entre todos los momentos especiales, su mente caprichosa, eligió recordarla de espaldas, con la melena ondeando suavemente.
Podía oler esa esencia a lavanda que solía desprender y que tanto lo hechizaba, sin saber porqué, pues la casa era ventilada a menudo. Seguramente su cerebro recreaba un ambiente cercano, familiar. Curiosa palabra, origen de tormentas. Precisamente la familia era lo que no llegaría por su negativa a tener un hijo. No quería cometer errores, sin embargo se había convertido en uno.
Impregnado hasta la médula, veía su fantasma, semidesnudo, al otro lado de la cama, simpre de espaldas. Solo cuando intentaba acariciarla, se desvanecía en el aire, y viajaba de forma invisible por la habitación. Cuando la conseguía perder de vista, la lavanda seductora le embriagaba subiendo por las fosas nasales hasta el cerebro. Allí se aferraba al recuerdo firmemente.
Lo que un día fueron palabras de amor, derivó en susurros ininteligibles, a veces buscando reconciliación, otras mostrando rechazo. Obsesionado por esa melena ondeante, era incapaz de lanzarla al rincón del olvido, al menos sin intentar ver de nuevo sus ojos canela. Las semanas fueron consumidas sin piedad por el tiempo. Mientras, él vivía entre murmullos y siluetas, que lo consolaban u atormentaban a placer, incesantemente.
Nunca más vio su rostro a pesar de que residía en su mente, quizá porque lo evitaba inconscientemente, o quizá porque era “un gran error” incluso para su propia ilusión.





Mabel
Los recuerdos muchas veces nos contradicen y nos hacen ver cosas que parecen tan reales pero en apariencia no son, vemos sombras que nuestro cerebro refleja, creyendo que es auténtico pero no es así, es volátil y se esfuma de momento, son solo imaginaciones tan reales que no damos crédito a lo que pasa. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Viajero en el Tiempo
Gracias por leerme Mabel.
Poco a poco me voy atreviendo a soltarme tras el teclado, imaginando y mezclado recuerdos. Me hubiese gustado poner al prota ante el espejo, navegar en su interior, pero no veía el hueco y sonaba complicado.
Estoy dando forma a algo diferente para mañana, intentando que sea una reflexión medio abstracta sobre la sociedad. De momento no se entiende en absoluto por mucho que teclee, lo acabaré forzando lo veo venir…jajajja
Un abrazo.
Desafinado
Bien escrito. Muy elegante y tierno. Tienes mi voto.
Viajero en el Tiempo
Muchas gracias.
Saludos.
enriccarles
Hola Viajero, jamás fuerces a lo que ha dictado el múltiple cerebro que llevamos con poco orgullo, deja que fluja elpersonaje mezclando las experiencias personales con la imaginación, llegará el momento en que ella sola, la imaginación deseche tus experiencias y se aboque a construir imposibles, es el largo camino del escritor. Todos tenemos residuos que entorpecen que salga la pureza del alma y se manifietse, mientras no desagüemos esa escoria que nos ensucia, no lograremos entra de elleno en el fascinante mundo de nuestra imaginación, aunque he de decirte que esta estará siempre condicionada a lo que conocemos y hemos vivido,por eso lo mejor es alternanr con libros que nos abran los mundos ajenos: No olvidemos que el escritor es un Buscavidas, un cotilla que está a la pesca de un gesto, una palabra, una acción, para sacar de allí un personaje y una historia que contar.
Tu relato tiene un comienzo a mi punto de vista un tanto femenino, no sé bien porqué, las doos veces que lo he leído identifico que quién habla es una mujer,, eso no es malo, al contrario le da un sentido muy interesante aunque pocos lo vean, es la identificación del personaje con su lado femenino, se transforma por el dolor de la pérdida, en la amada ausente, se desdobla, se pone en su piel ante la desesperación. Está muy bien construida la primera parte y luego aclaras que es un hombre herido. Me agradó y sé que no será de fácil lectura a un lector poco aficionado, pero entre nosotros está logrado. Un abrazo y hasta pronto.
Viajero en el Tiempo
Gracias por la reflexión Enriccarles,
Me gusta esa visión de que el escritor esta como al acecho de cualquier intención o gesto para construir un “algo” entorno a ello.
Es cierto que es difícil despegar las experiencias de cualquier línea, de cualquier palabra, ya que en mi opinión todo el que cuenta una historia lo hace recreando sus propios mundos interiores. Sus posibles.
Estoy muy lejos de ser escritor, con historias a medio terminar, a veces con escasa coherencia y sin estilo.
Probando cosas de momento. Me alegra que te guste.
Un abrazo.
Silvia Marqués
Caramba, viajero!!!! Me ha encantado tu relato. Es más, me parece PRECIOSÍSIMO👏👏👏👏