Estoy sentado, mirando al monitor y el parpadeante cursor se burla de mí, por la falta de creatividad que estoy padeciendo. Miro el reloj y son las 5:16 de tarde. Pronto vendrán la hora más pesada en mi trabajo y estorbará, aún más, a mis redacciones. Tengo que pensar en algo rápido, corto y que sea coqueto para tratar de ganarme algunos votos en Falsaria.
Tomo agua, miro de nuevo el reloj y fastidiosamente han pasado seis minutos. Los ritmos épicos que escucho no me ayudan. Me estreso y vuelvo a tomar agua. Alzo la cabeza, recargándome en el acolchonado respaldo de mi silla, y cierro los ojos. Pienso… pienso… pienso… y nada. Regreso la cabeza hacia la pantalla, pero no la miro, sino que tallo mis ojos con el pulgar y el índice derecho. Estoy jodido y me estreso aún más.
>> ¿Algo erótico? << propongo en mis adentros. Pero iría en contra de mi puritana forma de pensar, así que rio y declino.
>>Un poema será de nuevo, aunque, <<dudo>> últimamente no me ido bien con los poemas. Es decir, me falla el ritmo y, esa insistencia de rimar siempre, lo hace más complicado. Además, no he tenido un buen tema para exponerlo entre estrofas.
Pienso por un rato y, cuando se me ocurre algo, las constantes visitas de clientes y compañeros han comenzado. Primero Olivares, luego Yola, Miguel, Ana, el de Vallely, etc.. etc. Por más que intento abrir Word y comenzar, siempre llega alguien a interrumpir. ¿Pero qué le puedo hacer? Es mi trabajo, mal necesario para mi existencia.
Al final, cuando tengo el tiempo de escribir (a las 6.59 para ser exacto), he olvidado mi tema y término por escribir, esta reseña.
Celaya, Gto.; México.
11 de mayo de 2017.





Sol
Jajaja! Una buena forma de salir del paso.
Un saludo
Mabel
Muy bueno. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Me gustó mucho, Albatros. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Albatros Negro
Gracias Sol, Mabel y gonzales. A todos les correspondo el abrazo.