Estaba allí mirándome a los ojos,
con sus ojos tibios,
con sus manos blandas,
con la respiración exigua
y los cabellos blancos.
Hoy vi a la muerte mirándome a los ojos
y quise acariciarla
y me sonrió.
Qué estúpido es negarse a la muerte
cuando es más grande que la vida
y más extensa
y más profunda
y mil veces más verdadera.
La besé
un beso nos unió
y sentí que los dos somos parte de la vida
y del universo
y del amor.
Qué soy yo sin ti venerable madre
qué soy yo sin ti, madre inmaculada.
Ni la arena de todos los desiertos
ni la sal de todos los mares
se pueden comparar contigo.
Tu eres la luz,
el final,
el principio de todos los tiempos
y el telón que lo termina todo..
Cuando tu lo dispongas, madre mía…





Viajero en el Tiempo
Muy bueno, con fuerza. Un placer leerte. Mi voto y un saludo.
Manger
Sí, querido amigo, pero que nos espere mucho tiempo, que no hay prisa alguna… Muy buenos versos. Un fuerte abrazo.
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Vicente y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Me gustó mucho, Vimon. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo (No sé si en la imagen hay algo más que no vi pero el cráneo que se forma, muy bueno)
Fiz Portugal
Si, pero que nos espere y yo no me besaría con ella, aunque se que no podría decirle que no. Saludos cordiales, tienes mi voto y te sigo.
enriccarles
MUY BUENO, LO DIGERÍ DE UN BOCADO
VIMON ESTÁ BUENO DE VERDAD
SIN MÁCULA
SIN TROPIEZOS
SIN REMIENDOS
UNA PERLA
UN ABRAZO
YCAN
Bellisimo, VIMON. Y, así es: cuando uno comprende que la muerte no está contra nosotros sino con nosotros, la relación personal que cada uno tenemos con la muerte, cambia. Mi voto y un gran saludo para ti. Me encantó.
Carmen de María
Bravo Vimon!, va mi voto y un saludo!