LA COPA DE VINO
Era de noche y empezó a servirse una copa de vino, poco, porque no tomaba, sólo en ocasiones especiales. Ahora lo hacía para aliviar un poco el insomnio. Alguien le había recomendado ésto, aunque sabía que el mejor remedio para dormir es no pensar, sólo eso, pero es muy difícil dejar de pensar. Después de todo, si no le ayudaba a dormir era bueno para la salud, según dicen.
El líquido rojo le atraía, le hacía sentirse en calma con sólo verlo. De repente, piensa en cómo ha transcurrido su vida, tantos errores cometidos…. En seguida hace un brindis solitario por alguien, lo hace cada noche. Piensa, imagina y se cuestiona: ¿Qué hubiese pasado si las cosas se hubieran presentado de forma diferente? Pero, ya no es el caso seguir pensando en ello.
Empezaban a aparecer las primeras líneas en su rostro y los primeros hilos plateados, de los cuales algunos dicen, muy poéticamente, que son “polvo del camino” Había pasado tanto tiempo, no era válido seguirse cuestionando.
En el rojo líquido vuelve a ver ese rostro que le sonríe plácidamente, tranquilo, feliz y eso trae paz a su corazón, trae paz verlo así.
Valió la pena haber vivido todo, le gusta recordar los buenos momentos, aunque hayan sido pocos. Le gusta imaginar ese rostro en el rojo líquido, rojo como la sangre, como el amor. La vida transcurre en paz, un tanto aburrida. En forma general ya no piensa, sólo lo hace por las noches. Ya no piensa, sólo espera. ¿Qué espera?… nada.
Queda sólo una gota en el fondo de la copa y todo desaparece, el rostro se esfuma lentamente, como la vida, cuando no se es feliz. ¿Por qué seguir pensando en el pasado? Se fue, ya no volverá.
La noche sigue tranquila, silenciosa, es hora de dormir. Tal vez ese líquido rojo, que deja un sabor agradable en los labios, como un beso, le ayude a no pensar, a dormir.





GermánLage
Un relato tan apacible y sedante como esa copa de vino que toma tu protagonista, Esruza. Ena delicia su lectura.
Mi cordial saludo y mi voto.
Manger
Qué tendrá el vino que casi todo lo cura, estimada Esruza… Aunque a Polifemo no le fue nada bien dormir por pasarse de la raya. Muy bueno este texto. Un abrazo.
Esruza
El vino calma los nervios estimado Germán.
Saludos y gracias pora su comentario
Esruza
Esruza
Gracias estimado Manger. El vino es sedante y más si nos recuerda a alguien.
Saludos y un abrazo
Esruza
Mabel
Muy buena historia. Un abrazo Estela y mi voto desde Andalucía
Esruza
Gracias Mabel. Un abrazo y saludos
Esruza
Viajero en el Tiempo
Microrrelato de buena cosecha. Mi voto y un abrazo.
Esruza
Gracias Viajero. Saludos desde Atenco, México
Esruza
Caropeth
Me gusto mucho!! Mi voto por supuesto!! 😉 besos!!
Esruza
Gracias Carito.
Muchos abrazos y saludos
Esruza
Albatros Negro
Muy bonito micro. Esa experiencia la he vivido, pero con un buen Whisky. Te doy mi voto.