He sentido tus besos en mi cara, en mi cuerpo y en mis sueños.
He visto tu cabello entre mis dedos, a través de fotos y sobre mi pecho.
He tomado tus manos dentro del cuarto, yendo en carro y caminando en un viejo mercado.
He experimentado tantas veces con tu cuerpo que podría hacer una película barata llamada “Favor de seguir la instrucción”.
He necesitado tu risa en los martes de insomnio, en los chistes baratos y en los malos ratos.
Te he estado extrañando.
¿Crees que ya sea un buen momento para seguir conociendo tu cuerpo?





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Athena y mi voto desde Andalucía