Psicóticos y psicópatas

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Cuando uno está enredado en un relato y es difícil justificar unas acciones, motivos o comportamientos, es muy socorrido recurrir a que el personaje está loco. Yo creo que a todos nos fascinan un poco, de una manera un tanto morbosa, las funciones anormales del cerebro. El personaje con una crueldad exacerbada y gratuita, o el que ve visiones u oye voces que le ordenan algo, aparece de forma recurrente en la ficción: en libros, cuentos, relatos o películas.

Sin embargo, en muchos casos, se parte de estereotipos que no se ajustan a la realidad.

Es cierto que hay excepciones, por ejemplo “Alguien voló sobre el nido del cuco”, y me refiero sobre todo al libro, aunque la película tampoco estaba mal.

Una de las confusiones que más se producen es atribuir a los esquizofrénicos en pleno brote, la comisión de crímenes espantosos. No digo que un esquizofrénico no pueda ser violento, como lo son las personas cuerdas, pero los que padecen esquizofrenia paranoide, que es la más frecuente, tienen delirios de persecución, de control ajeno, y es más fácil que se hieran a sí mismos, huyendo de sus presuntos enemigos, que causen daño. Las estadísticas así lo muestran.

Un tercio de los esquizofrénicos tendrán un único brote a lo largo de su vida, del que se recuperarán sin apenas secuelas. Otro tercio se irá deteriorando paulatinamente y terminará recluido en una institución psiquiátrica o formando parte de los sin techo.

El tercio restante, medicándose, llevará una vida bastante “normal”. Es fácil que cualquiera de nosotros conozca a algún esquizofrénico, pues la prevalencia de la enfermedad es aproximadamente de uno cada cien habitantes. A lo mejor no lo sabemos, porque hoy día todavía se considera un estigma, y es habitual que se oculte ese diagnóstico.

Hay otras enfermedades, aparte de la esquizofrenia, que pueden cursar con brotes psicóticos, que es cuando la persona desconecta de la realidad, y tiene delirios o alucinaciones.

Los delirios son creencias irracionales firmemente arraigadas, que no desaparecen con un razonamiento lógico. (Si veo un coche amarillo, es que va a haber una tormenta, y por mucho que me argumenten no hay forma de sacármelo de la cabeza)

Las alucinaciones son percepciones sin objeto. (Ver personas que no están, oír ruidos o voces que no existen)

Los ciclotímicos, maníaco depresivos o bipolares, también pueden presentar brotes psicóticos en la fase de manía de su enfermedad. Tampoco suelen ser violentos con el prójimo, más bien tienden a derrochar sus bienes en proyectos inviables, o su salud, en alguna actividad frenética.

Los psicópatas son harina de otro costal. Padecen un trastorno de la personalidad en el que manteniendo intactas sus funciones cognitivas, son incapaces de asumir las normas de la sociedad y de empatizar con los demás. Se sienten por encima, y no tienen sentido de culpa ni de compasión. Además suelen tener la inteligencia suficiente para comportarse habitualmente de una forma aceptable, e incluso para resultar encantadores y atrayentes. Cualquiera que haya sido testigo de un brote psicótico en un esquizofrénico, se da cuenta de que es una conducta anómala, pero el psicópata, o el que padece trastorno antisocial de la personalidad, como suele denominarse actualmente, puede pasar desapercibido.

No es que todos los psicópatas sean asesinos en serie, ni todos los asesinos en serie son psicópatas, pero tienen una personalidad que podría llevarles a serlo.

Existen muchos, que normalmente no llegan a asesinar, pero sí a crear mucho sufrimiento en las personas que les rodean. La prevalencia es incluso mayor que la de la esquizofrenia, y muchas veces ocupan cargos de poder a los que escalan sin escrúpulos, y desde los que se aprovechan sin remordimientos de los demás.

 

En resumen, que ni los psicóticos suelen ir matando a la gente, ni los psicópatas oyen voces.

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Manger

    Manger

    17 mayo, 2017

    Excelente artículo sobre muchos de nosotros, estimada Sol; puede ser que pocos nos libremos de tener alguna vez alguno de esos brotes -casi siempre imperceptibles- de los que hablas, lo que nos llevaría a aceptar el dicho de que “ni están todos los que son, ni son todos los que están”.

    Seriamente te digo que, conociendo -como conozco- muy de cerca la problemática de la esquizofrenia paranoide, efectivamente estos enfermos tienen menos peligro (por no decir ninguno) que frente a los psicópatas de buen trato y mejor traje, los que siempre pasan invisibles tras la tramoya de la vida hasta que son tardíamente descubiertos, las más de las veces ya sin solución.

    Aquellos, antes y después de ser medicados convenientemente, son siempre personas bondadosas y dignas de protección, antes se harían daño a sí mismas que a las personas que los rodean; aquellos últimos, medicados o no, jamás logran metabolizar en su interior humanidad alguna.

    Mis felicitaciones y un abrazo, amiga escritora.

  2. Imagen de perfil de Desafinado

    Desafinado

    17 mayo, 2017

    Me ha gustado como está escrito y la cantidad de información que das al lector. Tengo un hermano que padeció un brote psicótico y estuvo un tiempo recluido en una hospital psiquiátrico. Ahora está de puta madre, pero a veces lo miro a los ojos y aún veo el dolor. Gracias a los fármacos, goza de una buena calidad de vida. Antes, hace muchos años, cuando los fármacos no eran tan efectivos, si el paciente presentaba síntomas violentos o su estado de enfermedad era agudo, le descargaban corrientes eléctricas en el cerebro -electroshok-. Hoy, gracias a los avances en medicina, rara vez se recurre a esa atrocidad. Por otro lado, en un pasado muy lejano, en algunas culturas, los locos eran perseguidos, apartados de la sociedad, apaleados e incluso asesinados mientras que en otras culturas, como por ejemplo en algunas ciudades de la India, era unos intocables; el pueblo lo veneraba; los vestían de seda bordada en oro, los perfumaban de sena o jazmín y les daban de comer los más sabrosos manjares. Dado que tienes muchos conocimientos, corrígeme si estoy equivocado.

    • Imagen de perfil de Sol

      Sol

      17 mayo, 2017

      De tres comentarios, dos reconocen conocer a alguien con este problema. Es mucho más frecuente de lo que se cree, pero el haber estado internado en un psiquiátrico y padecer una enfermedad mental, se ve todavía como una cosa vergonzosa que normalmente la familia oculta.
      No soy versada en el tema, simplemente me gusta informarme de las cosas y leo procurando que la información a la que recurro sea seria y contrastada.
      Lo que he narrado en este escrito está al alcance de cualquiera que quiera buscarlo en internet.
      Lo que no está al alcance de cualquiera es percibir el dolor y la confusión en los ojos de un ser querido, que se encuentra desorientado y perdido, a caballo entre el mundo real y el de sus delirios.

  3. Imagen de perfil de Sol

    Sol

    17 mayo, 2017

    Gracias, Germán, por tus comentarios. Yo también conozco de cerca los brotes psicóticos, y coincido contigo que los que los padecen suelen ser personas inofensivas, incluso en pleno brote.
    Psicópatas, creo que alguno conozco, aunque esté sin diagnosticar por un profesional.
    Un saludo afectuoso, y seguiré leyendote. Me gusta mucho como escribes.

  4. Imagen de perfil de GermánLage

    GermánLage

    17 mayo, 2017

    Un relato tan digno de tener en cuenta a la hora de escribir como el que dedicaste a los sentios, Sol. Y tan bien escrito como todos los demás.
    Un abrazo y mi voto.

    • Imagen de perfil de Sol

      Sol

      17 mayo, 2017

      Muchas Gracias, Germán, por leer y comentar. Un abrazo

  5. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    17 mayo, 2017

    Todo está en nuestra mente, en lo que esta nos provoque que muchas veces nos confunde y nos vuelve locos. Un abrazo Marisol y mi voto desde Andalucía.

    • Imagen de perfil de Sol

      Sol

      17 mayo, 2017

      La mente es fascinante, y la frontera entre lo normal y lo patológico es a menudo muy tenue. Un abrazo, Mabel

  6. Imagen de perfil de Luis

    Luis

    17 mayo, 2017

    Llevas mucha razón, Sol, en lo que escribes: la mayoría de nosotros conocemos casos y peculiaridades de personas que queremos o hemos querido que han sufrido o sufren calladamente este tipo de enfermedades. La mayor parte de ellas no son ni mucho menos, como con mucho bien y certeza apuntas, ”peligrosos” o virulentos. Lo que no impide, desafortunadamente, que muchos asesinos y serial killers, se exculpen a sí mismos de sus horrendos crímenes, anteponiendo este tipo de enfermedades, una verdadera, y actualísima crítica a lo que vemos a diario. Muy acertado artículo. Un saludo y mi voto!

    • Imagen de perfil de Sol

      Sol

      17 mayo, 2017

      Gracias, Luis, por leer y comentar. Desgraciadamente las enfermedades mentales son todavía un tema un poco tabú, y la gente tiene unas ideas preconcebidas que no se ajustan a la realidad. Un saludo.

  7. Imagen de perfil de YCAN

    YCAN

    18 mayo, 2017

    Hola sol. te comparto lo que me dijo mi psiquiatra -hace algunos años- en mi primera sesión: “El hecho de que estés aquí, te hace menos loca que muchos que están ahí afuera”. Desde hace algunos años, no dejo de preguntarme: En estas sociedades tan enfermas, ¿quién puede decir, sin miramientos: estoy completamente libre de patologías mentales…? Muy buen artículo, Sol. Te mando un gran saludo.

  8. Imagen de perfil de Sol

    Sol

    20 mayo, 2017

    Ha habido un acto de terror en Times Square. Me imagino que todos os habéis enterado por los medios de comunicación.
    El asesino enseguida se ha apresurado a declarar que oía voces que le ordenaban atropellar a la gente.
    Es difícil saber si es verdad, o su abogado le ha aconsejado que declare eso. En cualquier caso este tipo de noticias son las que crean confusión y hacen que la gente se quede con esos conceptos.Un saludo y muchas gracias, a todos los que habéis leído y comentado.

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