¡Puto Shakespeare!¡Qué bueno era el cabrón! .
Dijo la astronauta repantingada en el puesto de control de su nave, vistiendo su mono de trabajo, con el pelo sucio recogido en una pequeña coleta sujeta por una goma amarilla. Cuando gritó ésto estaba escuchando a todo volumen su selección de canciones basadas en sonetos compuestos por escritores isabelinos, versos compuestos hace cientos de años y reproducidos por un sistema informático de una nave espacial, aunque ella la llamaba chatarra.
Ella llamaba a su nave chatarra y realmente lo era: un artefacto construido con restos desechados de otras naves para cumplir la misión de búsqueda de metales raros entre los asteroides del cinturón de Kuiper, en los límites de nuestro sistema solar. Era un aparato barato, una puta chapuza, un Frankestein volador, un aparato rentable según la empresa para la que trabajaba, pero un ataúd para ella: se había escacharrado a tomar por culo de la Tierra y sólo tenía un viejo robot de reparaciones de emergencia, una antena de corto alcance y las raciones de agua, aire y comida justas para una misión de corta duración. Y ahora había chocado contra quién sabe que mierda y había perdido el control de la nave que se dirigía a vete tú a saber que mierda de vacío perfecto. Cuestiones de rentabilidad. términos de mercado, iros a tomar por culo gritó por encima de la voz que cantaba al amor en inglés isabelino.
También fue cuestión de mercado el que el cadáver de su hermano del alma, su amigo, su amante, ahora sólo era un grumo congelado en el metano líquido de Titán como un picatoste en una crema de calabacín. Cuestión de rentabilidad, no era rentable en términos de mercado recuperar un cadáver inservible en un jodido satélite, total, ¿para que una viuda arrasada pueda abrazar a un muerto frío y se pueda despedir de él?. No, no rentable en términos de mercado. Los mismos criterios que la condenaban a vagar hacia el negro absoluto y morir de hambre o asfixiada o vete a saber cómo.
Bueno yo sí sé cómo, para eso soy el omnisciente narrador.
La nave no sólo perdió el rumbo, también perdió la estanqueidad y poco a poco soltaba el escaso oxígeno que tenía. Cuando ella fue consciente, mandó al robot de reparaciones a que sellara el escape, pero la vieja máquina no hizo más que estropearse también.
Ella fue consciente que estaba jodida, bueno aun más jodida de lo que pensaba; la megafonía del ordenador se encargo de anunciar algo que ella ya sabía: “pérdida de estanqueidad, si no lo soluciona las condiciones ambientales serán compatibles con la vida durante 435 segundos”.
Nuestra (a estas alturas espero que) amiga pensó rápido: no hay solución, “tripi”. La bendita dietilamida de ácido lisérgico que compró en un destello de lucidez a una de las pocas almas puras que se atrevían a fabricarlo y venderlo. Puso el cartoncito debajo de su lengua y rezó para que hiciera efecto a tiempo.
Mientras, el hijo de puta del ordenador cantaba su letanía de muerte: “las condiciones ambientales son compatibles con la vida durante 320 segundos”.
Luego 300, 280,260….
Hola, ojos verdes.
80, 60, 40 20, 10.
“Las condiciones ambientales no son compatibles con la vida”.
csquerea




Manger
Jeje… Menuda cafetera de nave, amigo Csquerea, y lo de la LSD ya es de resoplido. Muy bueno e irónico. Mis saludos.
csquerea
Gracias @manger81949, sabes, con la Ciencia Ficción quizás sólo he intentado de nosotros. Un saludo.
Mabel
Muy bueno. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
csquerea
Gracias Mabel. Un saludo para Andalucía.
GermánLage
Imaginativo, original y lleno de humor. Me lo he pasado pipa, Csquerea, con su lectura. Eso es escribir con desenfado.
Mi cordial saludo y mi voto, claro está.
csquerea
Y ves @germanlr que cosas más raras, yo he acabado el relato llorando. En cualquier caso, un saludo,
Bartu
La rentabilidad es el Satan de nuestros días. Te doy mi voto.
csquerea
Santas palabras las tuyas @bartu . Saludos
alice
No sé cómo logras engancharme con cada texto que escribes. Cómo mezclas tan estupendamente Shakespeare, con ciencia ficción, la rentabilidad empresarial y el dolor del amante perdido…
Y de una forma tan desenfadada, pero tan profunda a la vez.
Bravo. Un abrazo y mi voto, of course
csquerea
Gracias @aliciayustas , no creas que tengo tanto mérito: sólo es que mi mente es una batidora en la que se mezclan cosas muy heterogéneas. Al final me queda un puré que, a veces, es digerible, otras (que procuro no publicar) no. Un saludo.
Albatros Negro
Te dejo mi voto, sobre todo por esa forma tan sarcástica con la que narras.
csquerea
@albatrosnegro gracias por apreciar mi ironía. Un saludo afectuoso.
Ninfasu
Muy buena Csquerea
csquerea
Gracias, se hace lo que e puede.
Carmen de María
Que bueno, me divirtió lo del omnisciente narrador, saludos!
csquerea
¡Uf! por un momento pensé que lo había escrito mal 😉 ……
Saludos Carmen.