He perdido mi cordón umbilical.
Aquél de la memoria, de la referencia.
Y por increíble que parezca,
es sólo una casa rosa
Casa soleada, vieja y encalada.
Cantera de donde yo provengo;
piedra que señala el espacio
en donde yo viví, crecí y padecí.
Ya nunca más cruzaré tu portón.
Nunca más me encontraré en tu patio.
La pertenencia se fue cual el olvido,
aquél que se pierde con la enajenación.
CORTEX





Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Alfonso y mi voto desde Andalucía
Cortex
Gracias, querida Mabel. Tu expresión me hizo sentir bien: la casa de donde provengo.
CORTEX
ContarEnBreve
Cuántas puertas dejamos de cruzar, muy intimista. Me gustó. Un saludos y mi voto.
Cortex
Es un placer leer tu comento, ContarEnBreve. Y sí, dejé de cruzar tantos umbrales… y la mitad de mi espacio desapareció.
Gracias por tu voto.
Cortex