La furia que arrastraba
quedó mansedumbre,
y la saña
convirtióse en lumbre.
Más calma llegó,
y el rescoldo amainó.
Y en los más profundo de sus órganos
vi mi alma reflejada,
y su voz gritaba a océanos
tanta ausencia amajonada.
El ser quedó paralizado
Jamás supe acertar
ante tal estrago
con el vocablo que legar.
Trataba de explicar
con esos versos,
tan inmenso sentimiento
tan falto de afecto.
Cómo podría llegar a entender
lo que quise declarar
si tan difícil fue aparecer
imagínase el recitar.
Más no queda vía
que una como esta
y prosigue en desvía
pues fundamento no manifiesta.





Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida
Suspiros
Muchas por tu comentario Mabel y por la bienvenida
Un saludo desde Andalucía también.